<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115</id><updated>2012-01-26T08:59:37.758-08:00</updated><category term='Que mas da'/><category term='Niñez'/><category term='Varios'/><category term='Género'/><category term='Filosofía'/><category term='Juventud'/><category term='Traducciones'/><category term='Polémicas'/><category term='Literatura'/><category term='Musica'/><category term='Escritos'/><category term='Cosas'/><category term='Poesía'/><category term='Poesia'/><category term='Vínculos'/><category term='Política'/><category term='Economía'/><category term='Amephorash'/><category term='Universidad'/><title type='text'>PRAVDA</title><subtitle type='html'>Literatura - Economía - Política - Filosofía - Música</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>48</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-1852936475471725029</id><published>2012-01-26T06:19:00.000-08:00</published><updated>2012-01-26T08:59:38.073-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Polémicas'/><title type='text'>Perder es cuestión de método</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En respuesta a un artículo de Carlos Molina, compañero académico de la UCA y filósofo, publicado por el periódico digital Contrapunto, va el siguiente artículo (cuyo título -como muchos notarán- me fue sugerido por una película Colombiana que, casualidad de casualidades, trata sobre políticos corruptos implicados en el robo de terrenos). El artículo de Carlos llama al voto por el FMLN, cosa que no comparto y cuya lógica que vincula al Frente con un proyecto de izquierda, me parece errada. Ciertamente, la izquierda no institucional tiene muchas debilidades y muchas deficiencias, hay que hacer un trabajo enorme todavía para el empoderamiento desde abajo. El problema es que el Frente está sirviendo de freno, de contención a esos proyectos alternativos, sin que exista de su parte un verdadero proyecto coherente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El artículo de Carlos puede leerse en este &lt;a href="http://www.contrapunto.com.sv/columnistas/ya-sabes-a-quien-beneficiaras-si-no-votas"&gt;vínculo&lt;/a&gt;. La película puede verse &lt;a href="http://www.divxonline.info/pelicula-divx/5453/Perder-es-cuestion-de-metodo-2004/"&gt;aquí&lt;/a&gt;. El artículo en respuesta a Carlos, va a continuación: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Perder es cuestión de método &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si la derecha gana volvemos a lo que hemos tenido por veinte años de gobierno de ARENA. Si gana el Frente seguimos el camino que abrieron esos veinte años de gobierno de ARENA y que se ha profundizado en el gobierno actual. Ese parece ser el escenario. ¿Qué ha cambiado, desde 2009 hasta hoy y qué posibilidades muestra el Frente de ser el sujeto de un cambio más sustancial en el futuro próximo? Esas parecen ser las cuestiones del debate que se encuentran en el fondo de la pregunta ¿voto o no voto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos parece que es necesaria la discusión en tanto que posiciones academicistas, pragmáticas y utilitarias, intentan poner un énfasis desmedido en las próximas elecciones legislativas. Directa o indirectamente se está pidiendo el voto por un partido político que está engarzado en la argolla del aparato estatal, que está succionando los recursos del Estado y que carece de una visión política de largo plazo, al amparo de ese pragmatismo inmediatista del second-best y de las posibilidades “objetivas” inmediatas… Cómo ha servido ese planteamiento de efecto retardatario a la historia en otras coyunturas, creo que no necesita demostración. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creemos que nuestra pregunta inicial bien puede traducirse a dos preguntas quizá más operativas: ¿Es el FMLN una opción de izquierda y, en consecuencia, un sujeto con una visión contrapuesta de lo que es el poder, el devenir social y, por tanto, la construcción consciente de la historia? Si es de izquierda ¿de qué tipo de izquierda estamos hablando y qué papel juegan los intereses del movimiento social en esa estructura? Esos elementos nos darán la idea hasta qué punto el Frente puede ser el agente que lleve al seno del aparato estatal los intereses concretos del movimiento social o, por el contrario, seguirse inflando como burbuja de la burocracia politiquera. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si no nos equivocamos, ser de izquierda es estar con la gente. Ser ese sujeto de transformación desde lo pequeño, independientemente si estamos o no en el aparato del Estado. Si me equivoco, ser de izquierda tal vez sea ponerse gordo con los recursos del Estado o hacer el juego a los grandes grupos de poder económico, diciendo una cosa y haciendo otra. Pero para ser consecuentes con los intereses de la gente –que, vamos, tampoco hablamos de toda la gente, sino de las mayorías históricamente excluidas-, hay que adoptar una posición política determinada (política en tanto trasgrede esos bastiones de poder que excluyen y discriminan en el plano económico, social, político, cultural, etc.).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa posición política lleva implícita una actitud contra-hegemónica frente a las líneas teóricas y programáticas de la estructura dominante. No se construye una nueva sociedad reproduciendo los vicios del pasado. Si la historia, hasta hoy, ha sido la construcción de realidades que enajenan al ser humano en todos los aspectos fundamentales de su vida; hoy, la izquierda debe buscar la construcción de nuevas realidades donde esa enajenación caiga por su propio peso. Esa, creemos, es la visión de la historia que puede permitir ese ascenso –la dinámica del “equilibrio móvil” como dice Furtado- para que esta realidad que vivimos (o malvivimos) se transforme y se encamine a una sociedad más igualitaria y sustentable. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esa idea es que, por ejemplo, podríamos cuestionar la ideologización del Frente. ¿Dónde queda el compromiso con una formación de verdaderos cuadros, de dirigentes capaces de hacer un contrapeso ideológico, político y cultural al sistema dominante? Y ahí la campaña electoral recién comenzada ha develado esos síntomas vomitivos de la desesperación humana: no hace falta más que transitar por el centro de San Salvador para ver como las bases del FMLN agitan banderas en chores apenas más grandes que la ropa interior que portan –nótese la utilización arcaica de la mujer en estas actividades-, sin que tengan la más mínima percepción de la lucha de clases, de la dinámica del capitalismo y otras cosas esenciales que cualquier izquierda debería transmitir a sus bases, aunque sea por imagen. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La exclusión y la discriminación de sectores cada vez mayoritarios de la población están determinadas, en primer lugar, por la lógica misma del sistema de producción vigente y, segundo, por la forma en que en el plano de lo concreto, esa lógica se traduce en ciertas políticas públicas que le dan sustento y la reproducen, es decir, por el patrón de acumulación. Esto no deja de lado otros elementos no económicos cuyo carácter excluyente se consolida a partir de las relaciones de producción capitalistas y de las políticas neoliberales (como, por ejemplo, el adultocentrismo o el patriarcado). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿El Frente está jugando algún papel en la transformación de estos elementos? Obviamente, no. Ni lo intenta. Recordemos las reformas tributarias, la negación de modificar las líneas del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la próxima implementación del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, la contratación de más y más deuda –que además de ser un mecanismo de drenaje de la riqueza nacional es una forma de sometimiento a las condicionalidades de las instituciones financieras internacionales-, el reconocimiento tácito de la dolarización, recordemos el decreto 743 y el amarre del principal órgano judicial del Estado que dicho decreto promovía. Recordemos la imposición de candidatos en las alcaldías, etc. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En tanto partido político, el Frente ha renunciado a los ideales revolucionarios que en su momento le dieron sustento. Así lo ha dicho Medardo Gonzales al declarar en una entrevista reciente que el Frente no buscar cambiar el “sistema”, ese sistema que se llama capitalismo y que es de suyo excluyente y empobrecedor. Ese sistema que vive a costa de la sangre de las y los trabajadores y de la destrucción de la vida en todas sus formas. Ese sistema que pone en entredicho la reproducción de los seres humanos y que día a día muestra su voracidad a través de la militarización del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tampoco quieren cambiar el neoliberalismo. A pesar del discurso la bancada del Frente ha aprobado las tímidas reformas fiscales que siguen beneficiando a los mismos de siempre –quizá no a las mismas personas, pero sí a la misma clase: los grandes empresarios capitalistas. Ello a pesar de que tienen en las manos la evidencia de la evasión y elusión que llevan a cabo las grandes empresas, que saben –y si no lo saben ¿cómo pueden denominarse revolucionarios? Digo, revolucionarios como Dios manda (si es que Dios manda en estas cosas, aunque lo dudo)- que saben bien, repito, cómo en los últimos veinte años el modelo neoliberal ha profundizado las brechas de desigualdad, la explotación de los y las trabajadoras, la inseguridad social de niñas, niños, adolescentes y adultos mayores, la depredación del medio ambiente, la inseguridad y dependencia alimentaria, entre otras cosas. No hay un cambio sustancial en la política comercial, en la orientación del apoyo al aparato productivo, en la política monetaria –que nos fue robada-, en la política laboral, donde los salarios siguen siendo de hambre; en las políticas sectoriales, como la de Juventud, la de Niñez, etc. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Se puede juzgar a las bases por las declaraciones de Medardo y por la eliminación de los estatutos del Frente de su carácter “socialista”? No, no es suficiente. Estoy convencido que en las bases hay gente valiosa y consecuente, como en toda estructura de izquierda. Sin embargo, las declaraciones de Medardo expresan al partido. Y las bases, lastimosamente, han dejado de formar parte de ese elefante blanco, de esa mascarada que es el Frente. Además, añadamos el peso de la enajenación, si no ¿de dónde explicar que en un país pobre aún tenga tanto voto duro un partido como ARENA? El hecho de que el Frente tenga todavía algún margen de maniobra sobre la conciencia de la gente no lo convierte en un referente a nivel político y revolucionario. Mucha de esa incidencia responde al símbolo sostenido en la hipocresía. Como todo símbolo que no deja avanzar sino que la retrasa o la contiene, esa imagen “heroica” del Frente debe ser desechada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar de las movilizaciones, a pesar del voto duro, a pesar de poner el pecho ante cualquier acto de violencia de la ya empezada campaña electoral, las bases carecen de una representación en el Frente: ¿qué han hecho los treinta y tantos diputados del Frente por modificar tan sólo en parte la actual estructura económica, que deja fuera del repartimiento del pastel económico a la mayoría del pueblo y se la entrega a unos pocos (que en ocasiones ni siquiera es la burguesía nacional)? ¿Qué ha hecho ese partido para fortalecer la democracia interna, la representación de los intereses de las minorías, la lucha contra el patriarcado, contra el adultocentrismo? ¿Qué está haciendo el Frente para ser de la gente y para la gente? ¿Qué está haciendo para desmantelar la burocratización del aparato estatal, para fortalecerlo con miras a un sistema de protección social universal como en momento se planteó? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿El asocio para el crecimiento, la Ley de Asocios Público-Privados, la militarización de la seguridad ciudadana? ¿Es esa la política pública del pueblo? Esas bases que salen a jugarse el pecho ahora, en la campaña por las diputaciones y las municipalidades, parecen no querer aceptar –o desconocen-, que esas medidas a nivel macro no tocarán los hilos medulares de la situación precaria de sus hogares. Las bases están jugando un papel subsidiario y marginal en la verdadera construcción de políticas públicas y de cualquier proyecto político más o menos coherente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso creemos que ir a votar y votar por el Frente también equivale a votar por la derecha. ¿Basta el discurso para ser de izquierda? No. Ser de izquierda es una cuestión de praxis y el discurso viene en consecuencia. Si el FMLN tuviera el poder abajo y a la izquierda –es decir, en el verdadero lugar donde cualquier alternativa antisistema deberá ubicarse para ser consecuente-, no sería necesaria la gran campaña mediática que está llevando a cabo. El caso de Evo Morales es aleccionador en este sentido; para llegar al poder no le fue necesario ni siquiera agotar la deuda electoral… Y se debe a lo que ya sosteníamos como necesario: el enraizamiento real del partido en el movimiento social. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los cambios sustanciales a nivel del aparato de Estado y del patrón de acumulación vigente distan mucho de depender de los resultados electorales. Es la gente, el movimiento social vivo el que hará que la historia avance. La miopía que en muchos casos no nos deja ver que hay muchos esfuerzos fuera del marco de la institucionalidad política del sistema es la que nos está llamando a defender el voto por la “izquierda” abanderada por el Frente, esa miopía es la que nos lleva a tomar partido por opciones electorales y dejar en segundo plano el verdadero motor del desarrollo: la gente, su unidad, su lucha diaria por la vida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La búsqueda de nuevos paradigmas es un paso fundamental para poder llegar a una nueva sociedad. Y si, es cierto, no basta con reunirse, estar atomizados y hablarse al oído sobre cómo estamos haciendo la revolución, qué consecuencia la nuestra, cuán revolucionarios somos. Una izquierda verdadera debe salir a la calle y darse al pueblo, porque debe ser el pueblo mismo. Creo que el problema de nuestras izquierdas es eso: la atomización y la separación de la gente; pero quien más adolece de eso es el Frente, que se ha burocratizado e institucionalizado en el sentido más peyorativo del término y por ello es el bastión menos representativo de los intereses del pueblo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Carlos, ¿no nos estamos quedando en el exitismo, en ese minimalismo electoral que la historia se encargará de superar a pesar nuestro? Que no nos ciegue la academia. La política se hace ensuciándose las manos, no la boca pidiendo el voto. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-1852936475471725029?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/1852936475471725029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=1852936475471725029' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1852936475471725029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1852936475471725029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2012/01/perder-es-cuestion-de-metodo.html' title='Perder es cuestión de método'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-6986444399841418371</id><published>2011-12-15T08:50:00.000-08:00</published><updated>2011-12-15T08:53:38.553-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juventud'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Polémicas'/><title type='text'>Respuesta a Javier Simán, presidente de la ASI</title><content type='html'>Vamos por puntos. Primero, quién haya hecho la primera iniciativa para una ley de primer empleo no deja de ser espurio. Si fue el FMLN, la ASI, la ANEP, la UES o la NBA poco importa. Importa que a pesar de ser un documento de discusión legislativa tenga falencias estructurales y que esté lejos de solventar la preocupante situación del empleo de los jóvenes.  En lo personal, no me extrañaría que una propuesta como la del frente valiera tan poco: así ha sido, hasta hoy, la gestión de su política económica y social. Así ha sido de pobre, además, la implementación de una verdadera política progresista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, cualquier puesto de trabajo creado en el país debería corresponder con los principios legales que sostiene el Código de Trabajo, pero ante todo con las declaraciones y tratados internacionales en materia de derechos humanos. Sin embargo, en la práctica la empresa privada no cumple muchos de los requisitos mínimos en materia de regulación laboral. Hay violaciones expresas a los derechos de las y los trabajadores. Un caso trascendental es el de las empleadas de las maquilas, que no pueden salir embarazadas porque les está prohibido, que reciben sueldos de miseria por una jornada cercana a las 12 horas; Súper Selectos, otra gran empresa, nunca respondió por el asesinato de Karen Yamileth Cordero Quintanilla en sus instalaciones de Mejicanos. Muchas medianas empresas someten a sus trabajadores y trabajadoras a regímenes inhumanos de trabajo (jornadas de 12 horas, prestaciones laborales precarias, sin seguridad social, etc.); en 2009, más de 260 trabajadores de Industrias Bonaventura fueron despedidos, incluyendo a todos los miembros y miembras del sindicato de la empresa, etc., etc… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, ¿sabe usted cuanto cuesta la canasta básica alimentaria en nuestro país? ¿sabe, por el contrario, cuánto es el salario mínimo vigente? La brecha entre el valor de los bienes de la subsistencia y el poder adquisitivo de los salarios ha tendido a profundizarse. ¿Necesitan más incentivos los empresarios e industriales, que la existencia de una fuerza de trabajo que se paga por debajo de su valor? Por favor, seamos serios. Y eso no me lo invento yo: ahí están las estadísticas mismas que los desacreditan como clase y como gremial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercero, agradezco encarecidamente las observaciones sobre la competencia de la ASI para formular una iniciativa de ley. Al menos formalmente, parece que no la tiene. Es una corrección que será corregida en el texto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último: coincido con que hay que generar empleo. Es fundamental y no habrá desarrollo (con esta palabra habría que precisar si necesariamente coincidimos con su definición; aunque a priori pensaría que no), no habrá desarrollo, digo, si no hay empleo. El problema es que pienso en Corea del Sur, Estados Unidos, Japón, etc., y lo que salta a la vista es que habiendo empleo tampoco ha habido desarrollo (nuevamente, ¿qué entendemos por desarrollo?). No sólo hay que crear empleo, hay que dignificarlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo no sólo es un producto humano, los seres humanos mismos somos productos del trabajo. En ese sentido, el empleo debe trascender el purismo económico y mercantil donde el proceso de trabajo sea también un proceso ontocreador, como dice Kosík, algo que sólo puede lograrse en un sistema económico y político diferente; actualmente el trabajo en cualquier esfera de la valorización del capital es deshumanizador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación de las finanzas públicas ciertamente es precaria. Si no hay más empleo el aparato de Estado deja de  percibir algunos recursos por el impuesto sobre la renta. Sin embargo, el Estado en las últimas décadas se ha privado de importantes recursos al no hacer efectivo el impuesto sobre el patrimonio, los impuestos al comercio exterior, y la grabación diferenciada de la renta. La elusión y evasión de las grandes empresas sigue siendo sustancial, lo que también recorta las posibilidades del Estado de conseguir recursos sostenibles. El carácter de la estructura tributaria es eminentemente regresivo; y la actual reforma tributaria que ya fue aprobada no parece tener los dientes suficientes para hacer de las estructura de impuestos, una más progresiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a esto voy a detenerme un poco. La restructuración del sistema tributario a principios de la década de los noventa estuvo apuntalada por la eliminación de los timbres fiscales y la imposición, au contraire, del Impuesto al Valor Agregado (IVA). En consonancia con las exigencias del paquete fiscal emanado de los PAE/PEE, se eliminaron prácticamente todos los impuestos al comercio exterior. En ese entramado, la estructura tributaria se hizo: a) de base puramente nacional, b) de carácter netamente regresivo. Actualmente, el IVA genera el 49.7% de los ingresos tributarios y representa el 46.7% de los ingresos totales del Estado, mientras que la renta genera el 34.5% de los ingresos tributarios (32.4% de los ingresos totales). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tendencia del neoliberalismo ha sido la precarización de las condiciones de trabajo de las y los trabajadores. Y no sólo eso: paralelamente, hay un proceso de precarización en todos los ámbitos de la existencia, proceso inherente a la tendencia secular del capitalismo. Así vemos como la destrucción de la naturaleza ha sido un fenómeno cada vez más acentuado y que pone en peligro la existencia humana misma (recordemos en nuestro caso, la contaminación masiva que llevó a cabo la empresa Record en cuya dirección fungía Miguel Lacayo –Lacayo es el apellido, aunque…- cuando igualmente era Ministro de Economía en el periodo presidencial de Francisco Flores). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo aceptaría su invitación a que hablemos sobre la propuesta de ley. ¿Aceptaría usted una invitación a platicar con niños y niñas trabajadoras, digamos, las y los que trabajan en los manglares? ¿Qué tal con la juventud excluida, con aquel sector que está sumido en la miseria, la violencia y la enajenación? Al final de cuentas, son ellos y ellas quienes deben ser sujetos de cualquier ley o política.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-6986444399841418371?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/6986444399841418371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=6986444399841418371' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6986444399841418371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6986444399841418371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/12/respuesta-javier-siman-presidente-de-la.html' title='Respuesta a Javier Simán, presidente de la ASI'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-7783886373019261589</id><published>2011-12-08T11:31:00.000-08:00</published><updated>2011-12-08T11:53:48.438-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juventud'/><title type='text'>Algunas palabras sobre la exclusión de la juventud: Ley de primer empleo, flexibilidad laboral, enajenación</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Hemos sostenido que la exclusión de la juventud se configura como una cuestión estructural y que por tanto la integración de la juventud en la vida social implica la desestructuración de factores sistémicos. Esto se realiza teniendo a la base la consideración de que los efectos sobre grupos específicos pasan por ser efectos que primero inciden sobre el común de la sociedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;En este sentido, la exclusión de la juventud presupone que existen elementos que fomentan y solidifican la exclusión de la población en general; esta exclusión “sistémica” tiene a la base la conjunción de un ramo de políticas que directa o indirectamente inciden negativamente en el acceso que la población tienen a bienes, servicios, empleo y factores productivos. Un ejemplo claro se observa en el campo laboral, donde miles de jóvenes se ven enfrentados a la ausencia de empleo y, tanto más, de empleo con salarios y condiciones dignas de trabajo, sin la posibilidad tampoco de incorporarse al aparato productivo a través de una producción por cuenta propia enmarcada en una lógica distinta al ansia de lucro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Mediáticamente, la exclusión de la juventud ha sido mal planteada. Siendo un país joven –el 59.0% de la población era, para 2009, menor de 30 años según información de DIGESTYC-, resulta obvio que al principal grupo que afecte el desempleo, entre otros fenómenos, sean los y las jóvenes. Pero eso no es todo: la fase neoliberal del capitalismo, caracterizada por la desvalorización de la fuerza de trabajo, ha llevado a que la fuerza de trabajo joven se inserte en los mercados laborales de todo el mundo, en situación de desventaja respecto de la fuerza de trabajo “madura”, que se insertó en puestos de trabajo antes del auge neoliberal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;En ese sentido, la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) propuso a finales del mes pasado, una propuesta de ley para el fomento del primer empleo, destinada a impulsar el empleo de la juventud. Dicha propuesta, denominada “Ley para el fomento del empleo de jóvenes en contratos de primera inserción”, constituye un abrelatas para las obligaciones fiscales de los empresarios. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Entre otras cosas, la propuesta plantea “incentivos fiscales” para las empresas que contraten jóvenes, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;;mso-fareast-font-family: Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;como la deducción del impuesto sobre la renta por los sa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;larios y prestaciones laborales &lt;span style="color:blue"&gt;[1]&lt;/span&gt;. En el escenario de crisis fiscal que vive nuestro país, la deducción de impuestos supondría una reducción del margen de maniobra del sector público, con lo cual el Estado perdería la capacidad de incidir sustantivamente en el aumento del empleo gestionando adecuadamente los mecanismos de la política económica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Pero además, la propuesta obvia la regulación de los términos contractuales que mediarán la inserción laboral de los jóvenes (plazos y estabilidad, salarios, condiciones de trabajo, entre otros). Bajo este prisma, la empresa podría aumentar la magnitud de la masa trabajadora efectivamente empleada, pero en condiciones que únicamente favorecen al empresariado debido a que permite rentabilizar las inversiones a base de la desvalorización neta de la fuerza de trabajo (“extracción de plusvalía absoluta”, en lenguaje de la economía marxista). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;El artículo 10 de dicho anteproyecto de ley sostiene que “los empleadores […] podrán &lt;b&gt;deducir del pago del impuesto sobre la renta&lt;/b&gt; […] los salarios básicos y demás prestaciones laborales pecuniarias y de seguridad social, que cancelaren a cada trabajador que hubiese prestado sus servicios &lt;b&gt;en cumplimiento de un contrato de primer empleo&lt;/b&gt;, durante el período fiscal en curso”&lt;span style="color:blue"&gt;[2]&lt;/span&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Además de las deducciones fiscales, esta propuesta deja las puertas abiertas para acentuar la flexibilidad laboral. El incentivo de los empresarios es que en cada periodo fiscal se contrate más personal en primer empleo, lo cual les significará beneficios fiscales; pero en una situación en que las empresas no expandan su capacidad productiva –en que no se amplíen las posibilidades de producción y prestación de bienes y servicios-, las empresas pueden alcanzar los mismos beneficios contratando personal nuevo en sustitución del contratado un año anterior, cosa que no está regulada por la Ley. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;La desconexión entre las políticas y programas “sectoriales”, focalizadas (como los intentos de instaurar una política agropecuaria, algunos insumos sobre políticas de niñez y de juventud, entre otras) y las políticas macro, globales, es lo que no permite abrir los pocos espacios posibles en el marco del sistema. De hecho, se gestiona empleo sin considerar las condiciones precarias de dichas plazas, tanto en salarios como en condiciones de trabajo;sin considerar que a pesar del fomento del emprendedurismo –hay quien lo considera una forma de empleo, sin considerar la situación de subsunción a la que da origen- las pequeñas empresas se ven enfrentadas a la competencia extranjera dada la liberalización y apertura de la economía; sin tener en cuenta que las actividades productivas, para potenciar el desarrollo, deben pasar por el filtro de lo sustentable y liberador. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;La enajenación es un concepto clave para la dominación. En el actual estado de cosas, muchos jóvenes carecen de la conciencia de que su situación de exclusión debe resolverse a través de reformas estructurales que coincidan con la transformación sistémica. El papel que juegan las estructuras mediáticas en la promoción de una falsa conciencia, que victimiza a las y los jóvenes y supone que la exclusión es sólo coyuntural, no ligada a la naturaleza inherente del sistema. Esta situación lleva a que desde la misma juventud no se proponga de forma consecuente con las necesidades que ella misma tiene. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Así por ejemplo, algunos sectores de la juventud han llegado a proponer la creación de un fideicomiso exento de impuestos, voluntariamente aportado por las gremiales empresariales, que tuviera como objetivo fomentar el emprendedurismo &lt;span style="color:blue"&gt;[3]&lt;/span&gt;, es decir, empresas que ayudan a formar su propia competencia. Parecería que no existe conciencia de que ello prefigura una contradicción en sus términos. Asumiremos, dada la ausencia de pruebas, que es ingenuidad, inocencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;Notas: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin;color:blue"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt; El diario de hoy. Agosto, 2011 “ASI propone ley para primer empleo”. Nota en:  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt; mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;&lt;a href="http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6374&amp;amp;idArt=6137377"&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6374&amp;amp;idArt=6137377&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin;color:blue"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt; Asociación Salvadoreña de Industriales. Agosto, 2011. Comunicado de prensa. Nota en:  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt; mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;&lt;a href="http://www.industriaelsalvador.com/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=239:ley-para-el-fomento-del-empleo-de-jovenes-en-contratos-de-primera-insercion&amp;amp;catid=2:noticias&amp;amp;Itemid=32"&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;http://www.industriaelsalvador.com/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=239:ley-para-el-fomento-del-empleo-de-jovenes-en-contratos-de-primera-insercion&amp;amp;catid=2:noticias&amp;amp;Itemid=32&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;. El subrayado es nuestro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; color:blue"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%; font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt; Mediolleno. &lt;i&gt;Acta de propuestas de Mediollénate 2011&lt;/i&gt;. Agosto, 2011. Pág. 8. Versión digital disponible en: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;a href="http://mediolleno.com.sv/descargas/acta.pdf"&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;http://mediolleno.com.sv/descargas/acta.pdf&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-7783886373019261589?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/7783886373019261589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=7783886373019261589' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7783886373019261589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7783886373019261589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/12/algunas-palabras-sobre-la-exclusion-de.html' title='Algunas palabras sobre la exclusión de la juventud: Ley de primer empleo, flexibilidad laboral, enajenación'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-6263735687481139722</id><published>2011-12-08T07:59:00.000-08:00</published><updated>2011-12-08T08:14:57.383-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Niñez'/><title type='text'>Niñez y neoliberalismo en El Salvador</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;También publicado en Revista Pueblos (&lt;a href="http://www.revistapueblos.org/spip.php?article2274"&gt;acá&lt;/a&gt;) y en rebelion.org (&lt;a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=139551"&gt;aquí&lt;/a&gt;), orignalmente escrito para el boletín Apuntes de Economía Crítica de la Asociación de Estudiantes de Economía&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;En 1990, el Estado salvadoreño ratifica la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) casi de forma paralela a la puesta en ejecución de las medidas de ajuste estructural que darían forma y vida al modelo neoliberal. Ambas medidas son entre sí contradictorias: las medidas de ajuste, en el enfoque del Fondo Monetario In&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;ternacional (FMI), propiciaron la desvalorización de la fuerza de trabajo y, por tanto, el empobrecimiento de miles de hogares, núcleo primario de cuido y desarrollo de la niñez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Hay que hacer énfasis en ese carácter contradictorio pues el rec&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;onocimiento de la naturaleza de la CDN implica la creación de condiciones que garanticen la inclusión económica y social de las familias y de niñas, niños y adolescentes, de forma particular, contrario a la pretensión del patrón neoliberal que busca re-viabilizar la acumulación capitalista a escala mundial a base de la precarización de la clase trabajadora y, por tanto, de la exclusión de sectores crecientes de la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Las políticas económicas derivadas de las pautas del Consenso de Washington (CW), comienzan a identificarse en el plan de gobierno de Alfredo Cristiani (1989 – 1994) y en las propuestas de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Econó&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;mico y Social (FUSADES), donde se plantea, entre otras cosas, una reconceptualización del Estado, el cual “debe asumir un papel subsidiario en la sociedad” [1].&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;La línea ideológica engendrada por el CW, cuya expresión concreta fue el ajuste estructural y la orientación subsidiaria del Estado, significó reestructurar el sistema tributario, abrir y liberalizar los flujos de comercio exterior, desregular las inversiones extranjeras, solidificar el modelo de flexibilización laboral, entre otras cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Todas estas políticas tenían como objetivo la disminución de las responsabilidades estatales, con lo que se coartaba la posibilidad de que éste interviniera en funciones estratégicas de la sociedad para garantizar los derechos de la niñez. Sin embargo, co&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;mo la vulneración de los derechos era vista como una atipicidad, o más bien, como un fenómeno ajeno al sistema económico prevalente, el Estado debía asumir el rol de protector sui generis, de agente paternalista, focalizado a esas atenciones ajenas al mercado. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Esa visión del Estado contradice de suyo a la que implícitamente subyace a la CDN, más enfocada en la Doctrina de la Protección Integral (DPI) y que, entre otras cosas, supone que niños y niñas son sujetos de derechos y con prioridad absoluta en la elaboración e implementación de las políticas públicas. La prioridad absoluta implica, además, el fortalecimiento del aparato de Estado pues sólo de esa forma se garantiza que el desenvolvimiento económico logre traducirse en el desarrollo e inserción plena de la niñez y la adolescencia en la vida social.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Más allá de la visión paternalista del Estado engendrada por la ideología neoliberal, las políticas de ésta derivadas han sido eminentemente vulneradoras de los derechos humanos en general y de los derechos de la niñez y de la adolescencia en particular. A más de dos décadas de políticas neoliberales, la situación económica, social y cultural de millones de hogares va en claro detrimento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Tal como permiten visualizar los indicadores recogidos en&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt; el Cuadro 1, a pesar del encarecimiento progresivo de los bienes mínimos para satisfacer las necesidades de los hogares, los salarios, tanto a nivel urbano como rural, han aumentado de forma mínima o se han reducido. La tasa de desempleo ha permanecido casi estable, mientras el subempleo –que expresa la situación real de exclusión del aparato productivo capitalista- ha aumentado de forma considerable en los últimos años.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;A pesar de que la pobreza –medida por el método de la pobreza del ingreso, que esconde otras privaciones importantes como el acceso real a educación, salud o cultura- ha disminuido en casi 22 puntos porcentuales desde 1991, hay que tener muy en cuenta el papel que en este fenómeno han tenido los flujos migratorios crecientes y el ingreso familiar que significa la percepción de remesas provenientes del extranjero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Cuadro 1: &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; font-size: 13px; line-height: 14px; "&gt;&lt;b&gt;Indicadores de precarización de los hogares, El Salvador 1991 – 2009&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%; font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font: minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi; mso-ansi-language:ES-SV;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;div align="center"&gt;  &lt;table class="MsoNormalTable" border="1" cellspacing="0" cellpadding="0" width="358" style="width:268.7pt;margin-left:-58.1pt;border-collapse:collapse;border:none;  mso-border-alt:solid windowtext .5pt;mso-yfti-tbllook:1184;mso-padding-alt:  0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;mso-border-insideh:.5pt solid windowtext;mso-border-insidev:  .5pt solid windowtext"&gt;  &lt;tbody&gt;&lt;tr style="mso-yfti-irow:0;mso-yfti-firstrow:yes;height:16.65pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:16.65pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Variables&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-left:none;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:   solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:16.65pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;1991&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-left:none;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:   solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:16.65pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;2000&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-left:none;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:   solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:16.65pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;2009&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-irow:1;height:12.8pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" valign="bottom" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Salario real urbano (US$)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;87.9&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;88.3&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;89.4&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-irow:2;height:12.8pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" valign="bottom" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Salario real rural (US$)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;48.6&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;45.4&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;44.6&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-irow:3;height:12.8pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" valign="bottom" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Canasta Básica Urbana (US$)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;n. d. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;127.3&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;169.3&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-irow:4;height:12.8pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" valign="bottom" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Canasta Básica Rural (US$)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;n. d. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;97.7&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;122.3&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-irow:5;height:12.8pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" valign="bottom" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Tasa de pobreza (%)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;59.7&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;38.8&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;37.8&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-irow:6;height:12.8pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" valign="bottom" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Tasa de subempleo (%)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;31.9&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;26.4&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;36.6&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-irow:7;mso-yfti-lastrow:yes;height:12.8pt"&gt;   &lt;td width="159" nowrap="" valign="bottom" style="width:119.6pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Tasa de desempleo (%)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;n. d. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;7.0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="66" nowrap="" style="width:49.7pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:12.8pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;7.3&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Fuente: Elaboración propia en base a información de DIGESTYC y BCR&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;En este contexto, el modelo económico prevaleciente vulnera el acceso de las personas a una vida digna: precariza la calidad y el acceso a alimentos adecuados, agua y medicamentos, vivienda, servicios de salud y educación, entre otros. En el caso de la niñez, dicho acceso es doblemente negado debido al modelo económico y a elementos socio-culturales com&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;o el patriarcado y el adultocentrismo, que minan la participación de niñas y niños en la vida de su sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Sin embargo, revisar las estadísticas sobre vulneración de los dere&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;chos de la niñez supone algunos problemas: primero, la información de los sistemas estadísticos nacionales no permite ver, en algunos casos, las causas originarias de la atención a niñez, lo cual se ve acentuado por la heterogeneidad con que las instituciones del Sistema de Protección Social Universal (SPSU) registran la información de niñez; segundo, la reconceptualización de algunos sistemas estadísticos a partir de la DPI hace no comparables las estadísticas de –digamos- hace 10, 15 años, con las que se generan actualmente; tercero, dentro de los sistemas estadísticos nacionales aún quedan poco visibles las vulneraciones que atañen más a colectivos que a individuos, es decir, la vulneración de los llamados “derechos difusos”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;El Gráfico 1 recoge los casos registrados por el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), sobre niñez maltratada, como variable proxy de las vulneraciones de la niñez y la adolescencia. Dicho registro permite ver que existe una tendencia a que las vulneraciones debido a maltrato se acentúen, lo que en parte muestra la inoperancia del sistema de protección para garantizar los derechos de la niñez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Gráfico 1: &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Comic Sans MS'; font-size: 13px; line-height: 14px; "&gt;Niñas, niños y adolescentes maltratados atendidos por ISDEMU, 2002 – 2009&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-epeAGL_U6E0/TuDgGErKB1I/AAAAAAAAABo/f2vg-grpnd8/s320/nnas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5683789124680157010" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; cursor: pointer; width: 320px; height: 188px; " /&gt;&lt;div style="text-align: left; "&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; "&gt;&lt;span style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; "&gt;&lt;span style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; "&gt;&lt;span style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Fuente: Elaboración propia en base a información de ISDEMU.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Con la entrada en vigencia de la Ley de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia (LEPINA), tanto las instituciones públicas como la misma sociedad civil están obligadas a garantizar el pleno cumplimiento de los derechos de niñas, niños y adolescentes a través de un enfoque de protección integral (principio de corresponsabilidad). El artículo 14 de dicha ley, plantea como uno de sus principios rectores la prioridad absoluta de niñas, niños y adolescentes “mediante su preferente consideración en las políticas públicas”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Sin embargo, creemos necesario resaltar nuevamente la contradicción que se da en el plano de lo real entre la legislación y la política económica. A pesar de que la CDN entró en vigencia en los primeros años de la década de los noventa, las políticas llevadas a cabo por el Estado salvadoreño en toda esa década deterioraron la situación real de la niñez y la adolescencia. En el momento actual, la coherencia entre la LEPINA y las políticas llevadas a cabo desde el órgano ejecutivo es bastante cuestionable; muchas de las medidas que se están aplicando en el tema fiscal, comercial y laboral, se enmarcan en la profundización del modelo neoliberal que históricamente ha precarizado la situación económica de los hogares, creando el contexto idóneo para la vulneración de los derechos de la niñez y la adolescencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Aún más: el Estado salvadoreño está “amarrado” a llevar a cabo esas medidas de política a partir de los compromisos asumidos como contraparte de los préstamos precautorios (Acuerdos Stand – By) contratados con el FMI en marzo de 2010, y que responden a la misma lógica neoliberal que se había venido aplicando en el país en los últimos veinte años [2]. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;¿Asistimos a una nueva contradicción entre legislación, discurso y políticas públicas? Probablemente, sí. Pero en tanto histórico este fenómeno puede dar mucho de sí, si es superado; y en tanto político nos compete, por nuestros niños y niñas, a todos y a todas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:9.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;Notas: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-size:9.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt;[1] FUSADES. &lt;i&gt;Hacia una economía de mercado en El Salvador: bases para una nueva estrategia de desarrollo económico y social&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-size:9.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;;mso-ansi-language:EN-US"&gt;FUSADES-DEES. 1989. Pág. 3.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span style="font-size: 9pt; line-height: 115%; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;[2] Dicho acuerdo plantea, entre otras cosas, la reforma del sistema de subsidios, el logro de ciertas metas fiscales y macroeconómicas, la aprobación de leyes de supervisión financiera y de fondos de inversión, entre otros. &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-size: 9pt; line-height: 115%; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;Ver: &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-size: 9pt; line-height: 115%; font-family: 'Comic Sans MS'; "&gt;FMI. &lt;i&gt;Request for a Stand-By arrangement and cancellation of current arrangement&lt;/i&gt;. FMI. Pág. 20.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Comic Sans MS&amp;quot;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-6263735687481139722?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/6263735687481139722/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=6263735687481139722' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6263735687481139722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6263735687481139722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/12/ninez-y-neoliberalismo-en-el-salvador.html' title='Niñez y neoliberalismo en El Salvador'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-epeAGL_U6E0/TuDgGErKB1I/AAAAAAAAABo/f2vg-grpnd8/s72-c/nnas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-9220415436289686028</id><published>2011-09-20T09:52:00.000-07:00</published><updated>2011-09-20T09:55:33.165-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juventud'/><title type='text'>Carta a Sergio Rodríguez Ávila</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Estimado –pero no tanto- Sergio Rodríguez, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Con un poco de sorpresa leí la carta que el día de ayer les enviaste a los empresarios salvadoreños, de forma abierta, a través de un periódico local. Digo con sorpresa para no mencionar la sensación de desagrado político y de repulsa académica que me nace al leer tus líneas. Te aclaro que no es un desagrado por la redacción –bastante mala, por cierto-, ni por la visión ideológica, que ciertamente tampoco comparto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Como vas a pensar que es algo personal, te aclaro que no ataco a tu persona sino a tus argumentos. Hablas sobre cosas de las que me doy por aludido, por las que me siento casi obligado a responderte. En cuestiones de economía creo que hay que ser sincero hasta la médula, saber qué y por qué se dicen las cosas, o callarse. Un adagio popular dice que es mejor mantener la boca cerrada y no demostrar que se es tonto, lo que para muchos sería muy recomendable; hay siempre muchas por decir sobre la economía, el problema es no ver que lo central supera lo económico, trasciende a las necesidades concretas de la sociedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;En tu carta sostienes básicamente tres cosas: la incapacidad del FMLN para gobernar el país, la necesidad de que el empresariado se empodere y haga algo por El Salvador y, finalmente, la vinculación que debe existir entre empresa privada y juventud. Con respecto a estas tres ideas quiero hacerte, igualmente, tres aclaraciones. Sinceramente, espero que te ayuden a tener una visión más cabal de lo que es la realidad económica salvadoreña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Primera aclaración: Concuerdo con que el gobierno está haciendo mal las cosas. Es más, quizá las ha hecho peor que los gobiernos anteriores. Sin embargo, la migración de capitales encuentra su explicación en la baja competitividad de la economía salvadoreña, determinada a su vez por la ausencia de una fuerza de trabajo cualificada, la nula inversión en tecnología –donde podría aportar sustancialmente el sector privado, y no lo hace-, la elevada incidencia del desempleo y del subempleo, que permite mantener bajos salarios, los cuales a su vez explican una baja productividad del trabajo. Esa baja competitividad también tiene a la base la escasa o nula articulación intersectorial, que permite que la rentabilidad de unos sectores –como el sector financiero, cuyas ganancias cada vez más salen a borbotones del país –no animen la actividad económica de otros sectores –como el agrícola o la pequeña empresa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El sector agrícola es particularmente notable. La desconexión con los demás componentes del aparato económico –agroindustria, manufactura, comercio y servicios- llevó a que el sector base de la economía de exportación, principal fuente de divisas hasta la década de los ochenta, colapsara. En ese entramado, la dependencia del sector externo en esferas como el aprovisionamiento de alimentos y materias primas se ha ido agudizando, lo que no deja despegar tampoco a la industria, ni garantizar el acceso de la población a alimentos de calidad, sin modificación genética, con precios bajos, sin necesidad de importarlos. Esta situación se ha agravado a partir de la implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA-DR, por sus siglas en inglés), en 2006, cuando la administración del aparato estatal estaba en manos de Antonio Saca, empresario radial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Hasta qué punto la situación de crisis internacional ha influido, condicionando, la gestión de la cosa pública en nuestro país en los dos últimos años, es aún incierto. Pero creo que es algo que no puede dejarse de lado, incluso teniendo mala fe contra el gobierno actual. Y esto porque la vinculación del país con el resto del mundo es cada vez mayor, básicamente a través de dos factores: a) la entrada de remesas de los trabajadores salvadoreños en el resto del mundo, principalmente en los Estados Unidos; b) la salida neta de recursos que significa la repatriación de ganancias de las empresas extranjeras radicadas en suelo salvadoreño. Es decir: la situación actual, aun considerando la incompetencia del gobierno de Funes, debe verse a la luz de la crisis internacional, cuyos efectos se transmiten a El Salvador debido a los canales abiertos en la historia reciente: liberalización, precarización del empleo, apertura comercial, etc. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;En ambos casos el gobierno ha pecado; ha pecado al no regular un sector estratégico: la banca. Primero, porque importantes contingentes de recursos monetarios podrían destinarse a proyectos productivos de las mismas familias que reciben remesas, o ayudando a financiar proyectos públicos. Segundo, está ausente la imposición fiscal sobre transacciones financieras –algo que incluso la Unión Europea, ya está haciendo-, que podrían ayudar a financiar las políticas económicas y sociales y contribuir a sanear las finanzas públicas. Con eso no se le quita nada al empresario nacional, recordemos que la banca casi culmina su proceso de extranjerización en 2007. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Por cierto, achacar dicha incapacidad a la retorcida moral y corrupción de los miembros del partido es olvidar que casos similares, e incluso más agudos, se dieron en el pasado. Ahí quedan para la historia los nombres de Carlos Perla, Reynerio Flores Lazo, William Eliú Martínez, miembros de partidos de derecha, hombres de confianza de sus líderes o empresarios que estafaron al Estado o utilizaron sus posiciones políticas para hacer negocios ilícitos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Segunda aclaración: Ningún país del mundo –pero sí sabes de alguno espero que me lo digas- ha logrado desarrollarse a base de empresa privada. Dije desarrollo, que es una palabra grande. Pero digamos para no ponernos exigentes: “crecimiento”. Ningún país del mundo ha logrado mantener tasas de crecimiento sostenidas a través de un modelo de libre empresa. Hay quien menciona al Sudeste Asiático como paradigma, pero según lo demuestran numerosos estudios de CEPAL, la estrategia asiática de liberalización y atracción de inversiones tuvo en paralelo el fortalecimiento del aparato estatal, que exigía requisitos de desempeño (transferencia de tecnología, consumo nacional básico, entre otras) y tasas nada pequeñas de impuestos a las empresas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Pero recapitulemos un poco: durante los últimos veinte años El Salvador fue gobernado por un partido de empresarios, ARENA, que instituyó a partir de 1989 los paquetes neoliberales contenidos en los Programas de Ajuste Estructural y Estabilización Económica (PAE/PEE). Estos paquetes planteaban, entre otras cosas, el recorte de la intervención estatal en la economía, lo que se lograba a través de dos vías: por un lado, desmontar la retracción de impuestos a través de una simplificación y centralización tributaria, que disminuía la “presión negativa” que los impuestos generaban sobre la inversión; y, por otro, la disminución del gasto público para liberar recursos financieros que incentivarían la iniciativa privada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Aunque este fue un modelo aplicado casi bajo el mismo molde en toda América Latina, en el caso salvadoreño se concretó a partir de: a) la instauración del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que sustituyó a los timbres fiscales; b) la reducción de los presupuestos, que buscaba equilibrar la balanza de pagos, c) la reestructuración del presupuesto, buscando limar las responsabilidades del Estado, y d) la liberalización de las inversiones y la apertura económica, en el supuesto de que dichos elementos atraerían la inversión extranjera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;A pesar de la aplicación de estas medidas, que le servían de pivote al sector empresarial, éste nunca despegó. Dicha situación se debió en primer término a Y no mejoró a pesar de la subasta, a precio de regalo, de importantes activos del Estado (como la distribución de energía eléctrica y las telecomunicaciones), a pesar de la fijación del tipo de cambio y la eliminación del riesgo cambiario&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;a partir de la entrada en vigencia de lo que se llamó, eufemísticamente, Ley de Integración Monetaria y que en rigor no fue más que la dolarización de la economía; no mejoró a pesar de la desregulación del mercado de trabajo, expresado en la casi nula vigilancia de las leyes laborales básicas y la rigidez de los salarios incluso en contextos de inflación sostenida; no mejoró a pesar de que el consumo ha venido inflándose cada vez más como proporción del PIB. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;En el plano macroeconómico, la ausencia de inversión y la orientación que tuvo la misma (sector comercial y financiero, contrario al fortalecimiento de la producción directa en industria o agricultura) mantuvo anclado al país, presentándose así una tendencia decreciente de la tasa de crecimiento del PIB. Dicha tasa no alcanza el 3% anual promedio desde 1994, año en que asumió la presidencia Calderón Sol, también empresario. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;En resumen: un gobierno empresarial que no ayudó para nada al país. Y fue por veinte años ¿a esos empresarios les estás pidiendo pensar en el país, y que “por favor no se den por vencidos, continúen luchando”?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Tercera aclaración: La vinculación entre la juventud y la empresa privada me parece un tema aun sin agotar. La evidencia muestra que el sistema de libre empresa no permite la solidaridad entre distintos productores individuales. El ansia de lucro, la plétora del capital, no permite que las ganancias de una empresa pasen por voluntad propia a conformar el capital de otra empresa. Muy por el contrario, la competencia consiste precisamente en la apropiación de ganancias a través de ganar la “lucha competitiva”, lo cual se logra por distintas vías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;En El Salvador, esa lucha competitiva la han ganado los grandes y la han ganado a través de la expropiación paulatina de los recursos sociales. Es una lucha que empezó desde los albores del Estado salvadoreño, allá por 1840 con la llegada al poder de los gobiernos liberales, que expropiaron las tierras comunales y ejidales de las comunidades indígenas. Hay antecedentes más recientes: en 1990 la reprivatización de la banca fue un proceso amañado que concentró la propiedad de los bancos en una decena de familias, que se han venido beneficiando por las mismas características del modelo neoliberal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;En términos más concretos, la lucha competitiva se ha expresado en la concentración del poder económico en un manojo de empresas, cuyo efecto mediato ha sido el desplazamiento de miles de trabajadores al subempleo. La empresa privada, esa que tú dices ser la fábrica verdadera de empleos, carece de una visión nacional en la que los trabajadores, sujetos de derechos inalienables reconocidos por el Estado salvadoreño, no tienen cabida sino como meros instrumentos. ¿Hay alguna evidencia? Sí, la hay. El año pasado, y en junio del presente, la Cámara de la Industria Textil (CAMTEX) elevó al Ministerio de Trabajo una propuesta para que las trabajadoras de la maquila trabajaran 12 horas diarias durante tres días y descansaran los tres siguientes. 12 horas diarias, además de estar contra toda la legislación nacional e internacional vigente, carece del más mínimo grado de coherencia con los principios de la ingeniería industrial y la organización de los procesos productivos: está demostrado que el rendimiento del trabajador comienza a decrecer significativamente después de 8 horas de trabajo, debido a las características propias del desgaste físico y mental de los y las trabajadoras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Qué papel podría tener la juventud en tales empresas. Obviamente el papel de objetos. Podrías sostener que la vinculación que propones está ligada más a la responsabilidad social empresarial, donde esas grandes empresas sirvan de palanca a proyectos sociales juveniles. Sin embargo, pienso en Gandhi y en sus palabras: “Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro”. Mientras los grandes empresarios explotan a las trabajadoras de sus maquilas, ¿vamos a ser los y las jóvenes el agua donde estos Pilatos se laven las manos? ¿No nos estamos quedando, más que en un papel neutro, en jugar a ser Judas cerrando los ojos ante la violación de los derechos laborales, comprados por el respaldo, entre otras cosas irrisorio, de proyectitos sociales sin mayor alcance?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;No sé si sea necesario explicarte más, pero a todas las luces la empresa privada salvadoreña carece de los elementos mínimos –políticos e intelectuales- para convertirse en la rectora del devenir económico y social del país. Te pregunto, con la esperanza de que tu respuesta sea una negativa ¿es esa la empresa a la que estás alentando?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Claro que existe un paradigma de sociedad donde las empresas lejos de competir entre ellas, convergen en un fin común. Pero ese paradigma no está en el ideario de la gran empresa salvadoreña. No, no es el socialismo, como quizás imaginarás. El paradigma es el de la sociedad solidaria, un paradigma que pese a toda traba política y económica es una realidad en marcha, cada día más sólida, de mayor espectro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Para no tener una mala impresión de tu persona, y no sólo de tu academicismo, asumiré que tu carta era un sarcasmo. De hecho, un sarcasmo con una dosis bastante grande de tristeza, conociendo la falta de visión de la empresa privada nacional. Lastimosamente, esta que yo te envío está lejos de ser una ironía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Atentamente, pero no tanto, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Alberto. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-9220415436289686028?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/9220415436289686028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=9220415436289686028' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/9220415436289686028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/9220415436289686028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/09/carta-sergio-rodriguez-avila.html' title='Carta a Sergio Rodríguez Ávila'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-3522873672576187783</id><published>2011-09-08T13:59:00.001-07:00</published><updated>2011-09-20T10:07:39.502-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Género'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Niñez'/><title type='text'>Dos expresiones de la discriminación: género y niñez</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;Alberto Quiñónez&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Septiembre, 2011&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Género&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Según reconoce la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la plena igualdad tiene a la base modificar el papel tradicional que socialmente se atribuye a hombres y mujeres como sujetos diferenciados por su sexo. Esto se debe a que los estereotipos de género que sostienen la cultura occidental promueven de forma inherente la discriminación de las mujeres a través de la negación sistemática al acceso y control de recursos que le permitan gestar su propia autonomía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Asimismo, el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) sostiene que los Estados asumen, a partir de la ratificación del mismo, la obligación de adoptar las normas económicas y técnicas necesarias para garantizar los derechos fundamentales de las personas en el aspecto económico, asegurándoles una vida digna. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Pese a ello, sigue existiendo una gran incidencia de vulneraciones a los derechos de las mujeres sin que reciban atención y de las que, sobre todo, no se atacan las causas originarias. Según estadísticas del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), el 81.8% de la población atendida por alguna vulneración es del género femenino; sobresale el hecho de que el comportamiento de las vulneraciones por grupos de edad es inversamente decreciente en el caso de los hombres, es decir que mientras aumenta la edad las vulneraciones tienden a disminuir; en el caso de las mujeres la incidencia de vulneraciones tiende a “estacionarizarse”, es decir, para cualquier edad, las mujeres son igualmente propensas a sufrir algún tipo de vulneración (maltrato familiar, agresión sexual, entre otras). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Entre otras cosas es importante señalar que la desigualdad incide en elementos determinantes de su emancipación como las condiciones económicas prevalecientes para las mujeres. Según cálculos de Martínez&lt;a href="file:///F:/Discriminaci%C3%B3n%202%20expresiones.docx#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; "&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, las mujeres tienen un salario promedio inferior en $77.3 en comparación con los hombres, el 70.7% de las mujeres asumen responsabilidades domésticas en contraste con apenas un 4.5% de parte de estos últimos. Por el contrario, el acceso de las mujeres a la propiedad de empresas y su tasa de participación laboral se presentan a la mitad del acceso o participación que tienen los hombres.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Es claro que dicha situación no sólo merece medidas paliativas de corto plazo ni medidas limitadas al campo económico, sino medidas estructurales que toquen y modifiquen la raíz de la desigualdad: el patriarcado. Para ello, la incidencia de las políticas públicas debe pensarse en torno a la forma específica en que el desenvolvimiento económico-social involucra a hombres y mujeres de manera diferenciada y legislar en orden a modificar esos patrones culturales que fomentan la exclusión y la desigualdad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La cultura patriarcal erige a lo masculino como principio rector en lo social, cultural, político, económico; así, el patriarcado es un sistema de dominación que permea todos los ámbitos de la praxis humana, conformando un dominante (lo masculino) y un dominado (lo femenino). La dialéctica de las relaciones de género lleva a que la dominación y paulatina “destrucción” de una de sus partes, su negación en el plano de lo real, elimine a la otra. La negación de lo femenino como parte sustancial del desenvolvimiento biológico e histórico del ser humano, niega la posibilidad del desarrollo de la humanidad en su conjunto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;A pesar de que el patriarcado es una forma de dominación sui generis para el sometimiento de la mujer, su carácter dialéctico implica que su forma sistémica también ejerce –a través de la negación de lo femenino- una disminución de las potencialidades del hombre, pues le niega todo aquello que no forma parte del rol del género masculino socialmente establecido –expresión de los sentimientos, cuido de los hijos, entre otros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Sin embargo, esa negación que en el plano de lo concreto es la discriminación de la mujer, es una de las contradicciones que de ser superadas coadyuvarán a la liberación de la humanidad. Una de las grandes luchas, pero no la única. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Niñez&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El rol fundacional de la niñez que se entrevé en la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), implicaría que niños y niñas sean a su vez que sujetos de derechos especiales –cuido, protección y garantía de desarrollo integral-, hacedores de su propio futuro a través de su participación plena y progresiva en la vida social.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Desde 2010, con la entrada en vigencia parcial de la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (LEPINA), el Estado salvadoreño asume como elemento prioritario de las políticas públicas el interés superior del niño y la niña, a través del principio de prioridad absoluta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;No obstante, instrumentos que se considerarían trascendentales en la gestión del sector público como el Plan Quinquenal de Desarrollo (PQD), carecen de un enfoque de niñez que promueva el pleno cumplimiento de los derechos de este sector de la población –el cual, cabe precisar, representa el 41% de la población total. De hecho, la niñez y la adolescencia son vistas sólo como receptáculos, como población colateral en la ejecución de políticas públicas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Actualmente, las políticas sectoriales enfocadas a niñez se ven desvinculadas de las políticas macro y de medidas estructurales que condicionan la efectividad de las primeras al suponer el telón de fondo donde aquellas se desarrollan. En ese sentido, medidas como la disminución del déficit fiscal, la centralización de la recaudación tributaria sobre impuestos regresivos, la desregulación de mercados estratégicos, la apertura comercial en un contexto de baja competitividad, la ausencia de una política laboral clara, entre otras, inciden en la vulneración de los derechos de niños, niñas y adolescentes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Aunque los efectos no son directos, estas medidas determinan el desenvolvimiento de los núcleos familiares –espacio cuyo rol fundamental en el cuido de la niña y el niño es reconocido por la LEPINA (art. 9)-, y al determinarlo crean el marco en el que las demás medidas inciden. Por ejemplo, la disminución del déficit fiscal a base de una reducción de los subsidios, incidirá en la capacidad adquisitiva de los hogares, deteriorando el acceso a bienes y servicios básicos como alimentos, medicinas, educación, salud, entre otros. Lo mismo sucede con la apertura comercial, que en El Salvador ha tenido un efecto sustancial sobre la disponibilidad y el precio de los alimentos, volviéndolos menos accesibles a las familias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Estos elementos aparecen con el agravante de que las condiciones de los hogares son ya precarias de por sí, fruto de la exclusión que fomentaron las políticas económicas de los últimos veinte años. A manera de ejemplo, para 2009 la proporción de hogares que accedió a tortillas, pan francés y plato de desayuno disminuyó en promedio 6.7% con relación a 2008, según datos de DIGESTYC. Esta situación empeorará en el futuro próximo debido al encarecimiento de los precios de los alimentos a nivel internacional –única fuente de abastecimiento que nos queda, dada la desestructuración del aparato productivo agrícola salvadoreño-, y las políticas empobrecedoras que se están aplicando (más apertura comercial, focalización de subsidios, etc.). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La invisibilización de la niñez tiene su origen en el adultocentrismo, el cual –como en el patriarcado- crea un polo dominante, un patrón social de medida del desenvolvimiento y necesidades humanas. Este polo sería la población adulta, carente de necesidades de cuido y protección especial, por contrario a la niñez, el polo dominado, que por sus limitaciones prefigura un grupo vulnerable. No ver a la niñez como un grupo que requiere de atención especial para garantizar su desarrollo integral, supone crear las condiciones para que ese desarrollo se trunque, pues elimina cualquier intento para ejercer un cuido integral de la niñez. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;También la problemática de niñez está relacionada con el género: a marzo de 2011, el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (ISNA) reporta que el 57.5% de la población atendida son niñas o adolescentes mujeres. La discriminación de la mujer comienza bien temprano, demasiado temprano como para permitirle desarrollar una conciencia de equidad, victimizándolas e introyectando en ellas una conciencia de seudo inferioridad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Esta otra forma de discriminación, de negación, también socava las posibilidades del verdadero desarrollo. No puede haber desarrollo si no se garantiza el cuido y desarrollo integral de las nuevas generaciones, si la mayor parte de la población tiene insatisfechas sus necesidades vitales, sin ningún tipo de participación en la sociedad y siendo sistemáticamente vulnerada en sus derechos fundamentales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La discriminación como fenómeno político &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Se considera muchas veces que los discursos y acciones sobre inclusión y reivindicación de clase, es decir, la emancipación política, es neutral con respecto al género. Otras veces se argumenta que estos enfoques tergiversan la lucha, los fines reivindicativos más urgentes, la lucha anticapitalista, y que por tanto sirven de freno o de mecanismo de división de clase.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Sin embargo, no se busca que la lucha se divida, sino más bien que se integre. La liberación humana no es posible reducirla al ámbito de lo económico; la discriminación de la que las mujeres han sido víctimas es necesario erradicarla y para ello es necesaria una lucha política. Tampoco se puede dejar fuera la sostenibilidad de una reivindicación por un mundo mejor, si los hacedores de futuro son vulnerados en sus derechos fundamentales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Estas reivindicaciones no pueden realizarse en el marco de las relaciones capitalistas de producción, sencillamente debido a que el capitalismo es de suyo un sistema excluyente, que saquea a las grandes mayorías –cada vez más y cada vez mediante nuevas formas- a favor de un grupo cada vez menor de personas. ¿Cómo va a darse más oportunidades a las mujeres, más acceso a bienes fundamentales a la niñez, si estos son apropiados por un número cada día más reducido de individuos? Por ello, paralelamente a que debe exigirse la garantía y el cumplimiento de los derechos de hombres, mujeres, niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, debe emprenderse una lucha por desconcentrar y descentralizar la riqueza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El capitalismo promueve un “crecimiento vulnerador”, esto es, un proceso de acumulación de riqueza –en sus distintas formas- que destruye a la humanidad y a la naturaleza a través de los procesos de explotación y expropiación de sus facultades biológicas e históricas. Es necesario erradicar esa lógica de vulneración inherente, estructural, desde sus raíces: la división de clases de la sociedad capitalista. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;   &lt;hr align="left"  width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;a href="file:///F:/Discriminaci%C3%B3n%202%20expresiones.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; "&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Martínez, Evelyn. “Capitalismo y patriarcado: la doble desigualdad de la mujer”. San Salvador, 2011.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-3522873672576187783?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/3522873672576187783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=3522873672576187783' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/3522873672576187783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/3522873672576187783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/09/dos-expresiones-de-la-discriminacion_08.html' title='Dos expresiones de la discriminación: género y niñez'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-5866471467583051681</id><published>2011-08-14T16:23:00.000-07:00</published><updated>2011-08-14T16:28:47.822-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juventud'/><title type='text'>Impuestos.. freno o palanca para el desarrollo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ciertamente, la juventud no puede permanecer callada frente a la problemática nacional y mucho menos respecto del quehacer para construir una realidad nueva. No obstante, creemos que la masa crítica de la juventud será la pala del futuro y no el acomodamiento a esa postura que precisamente nos ha excluido sistemáticamente. En este artículo pretendo exponer críticamente algunos elementos sobre la temática de los impuestos, en respuesta a un artículo escrito por Sergio Rodríguez Ávila, presidente de Mediolleno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creemos que la juventud debe ser esencialmente crítica, con los dos componentes que dan vida a esta palabra: científica y política. Y también propositiva, pero proponer no se hace en el vacío sino después de tener claridad de las leyes que rigen el movimiento de la naturaleza y de la historia. Hay, ante todo, que dimensionar los alcances, los matices, las vinculaciones teóricas e históricas del devenir social, lo cual no puede hacerse desde la óptica, por ejemplo, de la economía neoclásica: no hay elementos que permitan prejuzgar la incidencia directa de los impuestos en el desarrollo económico. No obstante, hay algunos indicios que pueden dar luces sobre dicha relación y que son los que describiremos en las páginas siguientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, es necesario apuntar que los impuestos y la deuda son las dos fuentes de recursos financieros del aparato de Estado; los ingresos tributarios en nuestro país, por ejemplo, representan el 94.3% de los ingresos totales del sector público (según datos del Ministerio de Hacienda). La importancia que radica en la imposición, en comparación de la deuda, es que son recursos que no compromete el pago futuro por parte del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, en muchos países, principalmente en Europa, uno de los modelos que sirvió para mejorar el acceso de la población a condiciones que permitieran satisfacer sus necesidades materiales y culturales, fue el llamado Estado de Bienestar, que tenía a la base la aplicación de políticas económicas de corte keynesiano. Dentro de este paradigma se plantea un aparato estatal con amplia incidencia en el aspecto económico, esto permitía opacar algunas tendencias que el mercado generaba: empobrecimiento, concentración de la propiedad, ahogamiento de la competencia… Por el lado fiscal, la incidencia del Estado se lograba por dos vías: la captación de ingresos, que modificaba la distribución funcional de la renta; y la asignación del gasto público, que redistribuía la riqueza. Estos dos mecanismos permiten superar una tendencia ingénita del capitalismo: el ahogo de la demanda efectiva como producto de la concentración y centralización de la riqueza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la situación de crisis actual está siendo enfrentada no con menos impuestos, sino con más. Para esto es importante ver el caso de los países de la Unión Europea, que están estableciendo impuestos a las transacciones internacionales, a las operaciones financieras, a la utilización de combustibles fósiles, y eliminando los paraísos fiscales, entre otras medidas; tal como lo expresa un comunicado de prensa del Parlamento Europeo de marzo del año pasado (1).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer lugar, hay que poner en examen el carácter de la estructura tributaria, es decir, analizar más allá de “los impuestos” en abstracto, cada una de las formas de imposición tributaria. En general, existen dos tipos de impuestos: los impuestos directos, que gravan los flujos monetarios; y los impuestos indirectos, que gravan las transacciones de bienes y servicios. La primacía de los impuestos indirectos supone sesgar la política tributaria con énfasis en la responsabilidad de los grupos con menos ingresos. En la sociedad, cada uno de los agentes económicos y clases sociales percibe magnitudes diferenciadas de flujos monetarios, mientras que las transacciones de bienes y servicios tienen el mismo precio para todos. Al descontar un porcentaje igual sobre precios dados, el impacto es más sustantivo para los grupos que perciben menores niveles de salarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos un ejemplo: Un sujeto A recibe un salario de $200 y B de $6,000. Ambos gastan en la satisfacción de sus necesidades básicas $188 (costo de la canasta básica alimentaria para junio de 2011, según DIGESTYC). Como todos los bienes de la canasta básicas están gravados por el IVA (13% del gasto), tenemos que tanto A como B pagarían $24.4 de impuestos. Estos representan el 12.2% del salario de A y el 0.4% del salario de B. Mientras que a nuestro sujeto B le restan $5,812 para gastar en transporte, educación, salud, esparcimiento y recreación, entre otras cosas para él o ella y su familia, a nuestro sujeto A le restan $12 para satisfacer estas otras necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta situación es la que justifica la necesidad de enfatizar los impuestos progresivos: que quien tiene más, pague proporcionalmente más. Y enfatizar la progresividad del gasto: que quien gana menos, tenga garantizadas sus necesidades vitales. No sólo se trata de que sean más o menos impuestos, se trata de identificar qué clases sociales pagan. En El Salvador, según datos del Ministerio de Hacienda, el IVA representa el 51% de los ingresos tributarios en contra del 34% representado por el impuesto a la renta, y no hay impuestos a la propiedad u otros rubros que pudieran ser estratégicos para el desarrollo (el caso del impuesto para la niñez, reseñada por la UNICEF). Históricamente esta composición se ha consolidado, siendo las clases con menores ingresos las que proporcionalmente aportan más a la hacienda pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En quinto lugar, al contrario de lo que dicta la experiencia sobre un Estado de Bienestar que con una fiscalidad consolidada pudo reducir las desigualdades y la pobreza, no existen argumentos para sostener que la menor cantidad de impuestos incentiven la iniciativa privada. Es más, la experiencia diría prácticamente lo contrario: altos niveles de recaudación permiten soslayar desde el aparato estatal los “daños colaterales” de la economía de mercado, esto sostiene la demanda agregada, aumenta la productividad del trabajo y la tasa de rentabilidad de los capitales, lo que en cauces apegados al sistema lima las aristas de la conflictividad social. Esto redunda en la atracción de inversiones y en el mantenimiento de la estabilidad política y social. Pero es obvio que la sanidad fiscal es el prerrequisito para solventar los “daños colaterales”: ampliar los servicios de salud, educación, seguridad social, Estado de derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sexto punto, quiero apuntar que la falacia neoclasicista de que la política pública en materia económica se reduce a las políticas fiscal y monetaria, deja de fuera el carácter multidimensional de la economía y del desarrollo, no sólo porque en la práctica la gestión económica del aparato estatal no se reduce a las políticas ya mencionadas, sino porque materialmente no puede reducirse a ellas: esos dos pivotes no alcanzan para manejar el aparato económico e incidir sobre el desenvolvimiento social. Para manejar la economía no basta la política fiscal y la política monetaria. Dentro de la economía neoclásica éstas se consideran las únicas por considerar que todo lo demás está dado, que todo lo demás ya funciona bajo los parámetros que defiende (apertura y liberalización de todos los mercados, estructuras competitivas, etc.). ¿Dónde queda la política comercial? ¿Dónde la política laboral, agrícola, de competencia? Para garantizar el desarrollo ¿dónde está la política ambiental, de niñez, de juventud, de género?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento presente, suponer que las demás políticas económicas quedan fuera del espectro de incidencia del Estado equivale a no tocar el fondo del problema. Por ejemplo, la balanza comercial se ha deteriorado progresivamente desde la entrada en vigencia del CAFTA-DR, cuyo caso más dramático se da en el caso de los alimentos, los cuales se han consolidado como un rubro de carácter netamente importador y que amarra la sostenibilidad de la vida de miles de personas a la tendencia alcista de los precios y a la escasez doméstica de los alimentos. Otro caso es el de la política laboral, que ha seguido el camino de la desregulación de las condiciones de trabajo y la rigidez de los salarios. Entre 1991 y 2010 según las estadísticas del Ministerio de Trabajo, los salarios mínimos urbanos apenas aumentaron en $1.5, mientras que para el área rural disminuyeron en $4. Tampoco escapa a nadie que viva en este país las terribles condiciones de trabajo en que se encuentran muchas mujeres trabajadoras en las maquilas, con jornadas de trabajo de hasta 12 horas, el hecho de que exista un amplio sector de la población que se encuentra subempleado y con miles de niñas y niños que se ven obligados a trabajar para ayudar a la manutención de sus familias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para finalizar, es necesario aclarar que no abogamos por más impuestos, ni por mayores tasas a los impuestos ya existentes; sino por una necesaria justicia fiscal, una transformación en el carácter de la estructura tributaria que cumpla la función redistributiva de la política fiscal y que permita alcanzar una carga tributaria suficiente al menos para solventar las necesidades más acuciantes del aparato estatal y de la sociedad salvadoreña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que todo esto deja de fuera una cosa fundamental: el problema no es la atracción de inversiones, sino las inversiones en sí mismas; no es la sanidad fiscal del Estado, sino la naturaleza misma del Estado; el problema no son fenómenos atípicos de la libre empresa, sino la contradicción fundamental en que el capitalismo incurre cuando la ganancia de unos se erige sobre el trabajo de otros. Para comprender esto sólo hay que preguntarse ¿qué harían los empresarios sin trabajadores, de dónde sacarían sus ganancias? Como ejercicio analítico para justificar la dominación, alguien nos devolvería la pregunta ¿qué harían los trabajadores sin los empresarios? Es obvio que bajo las relaciones de producción donde el trabajo está subsumido al capital, la ausencia de capitales significa la pérdida del empleo de los trabajadores y, a su vez, la pérdida de su salario. Sin embargo, la liberación del trabajo de los yugos del capital permitiría a los trabajadores trabajar para satisfacer sus propias necesidades, no para generar ganancias. No obstante en este circuito el papel fundamental son los trabajadores, en tanto que las maquinas, las instalaciones, el dinero por si mismos ¿Qué podrían producir? El ansia del lucro ha llevado a que el capitalismo se convierta en un absurdo: millones de niños, niñas, hombres y mujeres mueren de hambre en el África Subsahariana, mientras que en Estados Unidos e Inglaterra se desperdician alimentos en cantidades suficientes para erradicar el hambre en el mundo (2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera de las condiciones coyunturales que han debilitado el crecimiento económico, el estancamiento y el subdesarrollo de nuestro país son productos estructurales, sistémicos, explicados por las contradicciones inherentes a la lógica que la acumulación capitalista tiene tanto a nivel nacional como internacional. La estructura económica mundial no sólo mantiene sino que refuerza y consolida el carácter dependiente de los países subdesarrollados tanto en el plano económico como en el político. En otros espacios hemos intentado demostrar que la inversión extranjera directa, por ejemplo, refuerza el mecanismo de explotación de la fuerza de trabajo sin emitir, de suyo, ninguna señal para encauzar el desarrollo de los países; no consideramos que en el marco del sistema actual sea posible garantizar el cumplimiento de los derechos fundamentales de la humanidad, de la realización material y cultural de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) Dichas medidas, ratificadas por el secretario de Estado de la UE, Diego López Garrido, están reseñadas en la siguiente dirección: http://www.europarl.europa.eu/fr/pressroom/content/20100324IPR71297/html/Une-taxe-sur-les-transactions-pour-r%C3%A9pondre-aux-besoins-du-d%C3%A9veloppement.&lt;br /&gt;(2) Ver nota: http://es.comunicas.org/2009/09/28/con-la-comida-que-se-bota-a-la-basura-en-estados-unidos-y-reino-unido-se-acabaria-el-hambre-en-el-planeta/#axzz1UeLsOlwC. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-5866471467583051681?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/5866471467583051681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=5866471467583051681' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/5866471467583051681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/5866471467583051681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/08/impuestos-freno-o-palanca-para-el.html' title='Impuestos.. freno o palanca para el desarrollo'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-4820019689048268864</id><published>2011-05-10T10:06:00.000-07:00</published><updated>2011-05-10T10:17:04.179-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>Desdolarizar... ¿para qué? ¿para quién?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Este artículo nació de la necesidad de redimensionar el problema de la dolarización de la economía salvadoreña, que sigue quedándose en el plano del análisis macro. Más que arrojar un análisis sobre los efectos de la dolarización/desdolarización, tuve la pretensión de sondear algunos elementos de la misma desde un análisis de economía polític, es decir, dimensionar dicho fenómeno desde un análisis de clase. Este artículo también fue publicado &lt;a href="http://www.tendenciarevolucionaria.org/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=297:desdolarizar-ipara-que-ipara-quien&amp;amp;catid=40:alberto-quinonez&amp;amp;Itemid=12"&gt;aquí&lt;/a&gt;, a mediados de febrero de este año. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Desdolarizar... ¿para qué? ¿para quién?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El debate en torno a la dolarización/desdolarización parece querer presentarse como una cuestión técnica de economía monetaria. Más allá de los flujos monetarios, lo que está sobre la mesa al hablar de (des)dolarización es la lógica interna del proceso de acumulación. Sin embargo, aquí y ahora esas consideraciones no marchan en el debate. Han quedado invisibilizadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que la decisión de dolarizar la economía salvadoreña, allá en 2001, no fue más que una decisión política que tuvo a la base no la estabilización de los índices inflacionarios, sino la estabilización de las tasas de interés y la reducción del riesgo cambiario, aún cuando éste último incluso había sido ya soslayado a través de una política cambiaria de flotación sucia, según la cual el Estado mantenía estable el tipo de cambio a través de operaciones de mercado abierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que los beneficiarios de estas operaciones, en consonancia con la estrategia neoliberal, no eran los salvadoreños comunes sino los grupos incrustados en argollas estratégicas de la economía, en este caso, en un sector altamente rentable como lo es el sector financiero (y del cual se apoderó un pequeño grupo de la élite empresarial cuando la reprivatización de la banca, allá en 1990). La estabilización del tipo de cambio significa por un lado la reducción del costo de los bancos para hacer frente a las obligaciones contraídas en el extranjero y mantener el margen de ganancia que esos mismos bancos pueden tener en la economía doméstica (lo cual se da por el diferencial creciente entre las tasas de interés que los bancos pagan y cobran).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el contexto actual el debate adquiere un carácter incluso más especial. Dentro de las condicionalidades de los préstamos precautorios (Stand – By) del Fondo Monetario Internacional (FMI) contratados en los dos últimos años, mantener la dolarización es un término no negociable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo un análisis de economía crítica –que implica un análisis político y no sólo político-institucional- deberíamos poner el dedo sobre la llaga que ha significado el patrón de acumulación, es decir, del modelo neoliberal impuesto en nuestro país. Esto significa:&lt;br /&gt;a) Tener claro que ese modelo se ve inserto en la lógica de la acumulación capitalista y, por tanto, sometido al designio fundamental del capital: la apropiación constante de masas crecientes de ganancia.&lt;br /&gt;b) Reconocer que esa apropiación de ganancia implica relaciones de poder contradictorias entre el capital y el trabajo y, además, entre la esfera de la producción y la esfera de la circulación (sobre todo de la esfera financiera).&lt;br /&gt;c) Estar claros que la desdolarización de la economía no significa nada si ésta se dimensiona fuera de la lógica que permeó las políticas públicas en veinte años de gobierno neoliberal y que han derivado en una situación con escaso margen de maniobra para el aparato del Estado. A guisa de ejemplo cabe mencionar: la reestructuración (desestructuración) del sistema tributario, la política comercial de apertura unilateral primero, y bilateral, después, en un entorno de baja competitividad internacional, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nuestro juicio, la desdolarización de la economía podría traer ventajas sobre todo al ampliar el margen de maniobra del Estado en materia económica. Sin embargo, ese margen sería aún muy limitado y la sola apertura de los mecanismos monetarios no responde a las necesidades del pueblo salvadoreño ¿Qué necesita el pueblo salvadoreño? Necesita dar el paso hacia un sistema económico con equidad, donde se mejoren sus condiciones materiales y culturales de vida, traslapado eso con el aseguramiento de su futuro (sustentabilidad de las políticas económicas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no es todo el asunto. Bajo el modelo político actual, desdolarizar implicaría costos que caerían sobre las espaldas de las masas trabajadoras. ¿No va a pagar el gran capital, es decir, los que se beneficiaron de diez años de dolarización? No, porque el sistema político no opera en esa lógica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en esa lógica, la desdolarización sólo podría aparecer como un componente de “país”, bajo el fetiche de la magnitud económica per se: desdolarizar para ganar competitividad, desdolarizar para aumentar exportaciones, desdolarizar para aumentar la cartera de crédito, desdolarizar para lo que ordene y mande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, se pierde de vista que si, tras la desdolarización y en el régimen de producción vigente, se propone como estrategia la devaluación del tipo de cambio para ganar competitividad, eso supondría un abaratamiento de los bienes transables producidos en el país y podrían aumentar las exportaciones. ¿Qué exportaciones? Tal vez los bienes transables de maquila que son los que principalmente se producen en el país. ¿Y eso mejoraría la situación de la clase trabajadora? Sí, si viviéramos en el país de Nunca Jamás. Pero en El Salvador, el principal nudo de la explotación de la clase trabajadora –sobre todo de un ejército de mujeres vulneradas en sus derechos laborales más fundamentales- se da en los enclaves maquileros. Pero ¿el gobierno podría regular esas condiciones de trabajo para que fueran un poco más dignas? No, porque la firma e implementación de acuerdos comerciales como el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC) le ha doblado los brazos a las autoridades en materia laboral. Y un pero más: ¿Es posible que el gobierno abandone una política comercial con ese perfil? Sí, pero no lo hace. Por el contrario, bajo el gobierno actual se terminaron las negociaciones del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (ADA), que no es más que un acuerdo comercial con las mismas características de sometimiento que en su momento tuvo el TLC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, la política comercial de apertura económica nos ha convertido en un país netamente importador, esto significa que el país compra más de lo que produce. Un caso impresionante se visualiza en la balanza comercial alimentaria, la misma que presenta una progresión en sus resultados deficitarios en el periodo de vigencia que lleva el TLC. En ese contexto, una devaluación del tipo de cambio encarecería las importaciones e incrementaría el costo de la vida para muchos salvadoreños y salvadoreñas que, sometidas a un rígido sistema de flexibilización laboral, no ven traducidos los incrementos de los precios en los salarios que perciben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto significa que la desdolarización, a pesar de que podría tener beneficios para el país, estos no se traducirían de forma automática hacia las condiciones de vida de las mayorías populares. ¿Qué significa la desdolarización para la sustentabilidad del ambiente? ¿Cómo se lucha desde los mecanismos monetarios contra los megaproyectos de inversión, proyectos de muerte que desplazarían a miles de familias y destruirían parte importante de nuestra riqueza natural? ¿Qué significa la desdolarización para una población cada vez más enajenada, más empobrecida? Si es el crecimiento económico lo que se busca, estamos errando el camino. El crecimiento es un paradigma superado hace ya largo tiempo. Además, sin reformas estructurales de fondo, el crecimiento económico no ha significado nunca una mejora de las condiciones de vida de la mayoría de la población; para que ello fuera posible deberían existir políticas de desconcentración de la riqueza que disminuyan la captación de ganancias por un pequeño grupúsculo de la sociedad y que esas ganancias sean puestas a disposición de las necesidades del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, el debate sobre la dolarización adquiere un matiz más allá de lo económico y de lo político-institucional. Así, ese debate se inserta en una cuestión socio-política, esto es, la desdolarización ¿para quién? La clase trabajadora parece ser el corredor que lleva todas las de perder en esta justa; conscientes de ello, le estamos apostando todo… “y hasta el hueso!” (Vallejo). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-4820019689048268864?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/4820019689048268864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=4820019689048268864' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/4820019689048268864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/4820019689048268864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/05/desdolarizar-para-que-para-quien.html' title='Desdolarizar... ¿para qué? ¿para quién?'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-5779630863338229062</id><published>2011-05-10T09:51:00.000-07:00</published><updated>2011-05-10T10:05:55.701-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escritos'/><title type='text'>Roque Dalton hoy... ¿una muerte necesaria?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A lo largo de las últimas tres décadas de la historia literaria del país mucho se ha escrito en torno a la figura de Roque Dalton. Sin embargo, la mayor parte de estos escritos han servido, más que para reivindicar la esencia del poeta, para hacer un fetiche de sus formas más superficiales, para volverlo imagen, para convertirlo en un icono vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe aclarar que la intención quizá nunca fue ésa, sino todo lo contrario. Para evaluar el efecto que ha tenido el “estudio” de la vida y obra de Roque hay que tener en cuenta eso, dado que dicha evaluación debería partir de la consideración de los objetivos que originalmente se perseguían. Se vuelve necesario, pues, evaluar si esos objetivos se han cumplido o no, y cuál ha sido el efecto verdadero que ha tenido el estudio de Roque en la literatura de nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, es necesario precisar que dichas aproximaciones a la obra de Dalton han tenido como finalidad la reivindicación de la obra de un escritor que prometía mucho -talvez demasiado-, muerto de la forma más horrible y ridícula que imaginarse pueda. Esto último precisamente es lo que ha contribuido principalmente a que el estudio de Roque se vuelva más una cuestión vital que una literaria; cuestión vital cuyas raíces se hunden en la ideología de izquierda en mitad de una guerra civil, una izquierda que, por tanto, necesitaba íconos, parámetros de praxis revolucionaria. Eso en un primer momento. Luego, como reivindicación de una praxis consecuente, como un ajuste de cuentas en el periodo de posguerra. De hecho, su trágica muerte a manos de la organización guerrillera en la que militaba se ha vuelto la luz bajo la que se juzga su producción literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mito de Roque comienza ahí mismo, en los cerros de Quezaltepeque. Después de su muerte es que comienza el auge de la obra de Roque en el país, como símbolo del mártir revolucionario. De ahí que el estudio de Dalton se presente como imperativo. Pero ese estudio se ha visto opacado por la recepción que ha tenido en todos los medios: más que una acogida literaria, ha habido una recepción de las cuestiones del símbolo. El círculo es vicioso: ello fomenta que los estudios sobre Roque estén bañados por un aura mítica, dogmática, sin posibilidad de leer y estudiar críticamente a Dalton, sin posibilidad de situarlo en el lugar que le corresponde –cualquiera que este sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lectura de Dalton, en esa atmósfera, no coadyuva en nada al desarrollo de la literatura. Sobre todo porque su función como parámetro literario –por otro lado, del todo superable- ha sido sustituida por su función de mártir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roque Dalton, ahora, forma parte –talvez la parte central en un sector muy amplio- de la ideología del medio literario salvadoreño. André Gorz plantea que la ideología tiene su origen en la necesidad de justificar de forma más o menos racional y sistemática, las propias limitaciones reales. Luego, la ideologización del fenómeno Dalton nacería de los impedimentos que la literatura nacional tiene y ha tenido. ¿Cabe hablar de discapacidades en el seno de la literatura salvadoreña? Sí. ¿Cuáles? Primero, la carencia de una tradición literaria. Segundo, la tergiversación de los fines literarios, subsumiéndolos sólo a los fines ideológico-políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo que se olvida y que es fundamental: Roque Dalton tenía bien claro que la poesía es una cuestión eminentemente creadora y, por tanto, revolucionaria. No cabe lugar para la imitación en términos literarios. Y si lugar cabe, no es precisamente la imitación temática o formal, sino más bien la imitación “metodológica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosmopolita como pocos escritores de su época, Roque se inscribe en los movimientos antipoéticos que venían teniendo auge en la vanguardia literaria mundial. El proceso que sigue la creación literaria es un proceso de negación de las formas tradicionales, un proceso de “destrucción creadora”, de “crisis” a lo Elliot. Ese razonamiento, aunado a una concepción dialéctica del mundo, que bien podría inferirse en el poeta, lleva a crear la necesidad de una superación de los cánones: una quema de las naves, un parricidio. Es Aristóteles contra Platón, Marx contra Hegel. Dalton contra Geofroy Rivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay, ahora, todo un movimiento –que nada tiene que ver con brotes generacionales- que ha empezado a darse cuenta de esto, y que pretende remontarse sobre las falencias de una historia que no ha sido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quiere seguirse a Dalton hay que destruir a Dalton: al Dalton fetiche, al muñeco-Dalton que es el que sigue vivo. Si quiere seguirse a Dalton hay que superar el homenaje discursivo y barato. Hay que superar la religión y el fetiche. Hay que traerlo y juzgarlo, darle la palabra sin que abuse. Hay que ponerlo en la balanza, buscar qué sitio ocupa en el mapa de la gran literatura de todos los tiempos. O, si es necesario, enterrarlo -esta vez sí- sin la salvación del olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que lo revolucionario en Dalton, sólo separable de su vida en términos analíticos, va más allá de las arengas políticas. Está, por el contrario, más cercano al poder revolucionario de la poesía en el ámbito del alma humana, en el campo de “las larvas de la conciencia”. Entender esto implica no sólo una necesidad y una obligación como escritores: implica un ajuste de cuentas con la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Escrito en mayo de 2010.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-5779630863338229062?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/5779630863338229062/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=5779630863338229062' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/5779630863338229062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/5779630863338229062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/05/roque-dalton-hoy-una-muerte-necesaria.html' title='Roque Dalton hoy... ¿una muerte necesaria?'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-3295631229432988364</id><published>2011-05-10T09:45:00.000-07:00</published><updated>2011-05-10T09:49:35.979-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>El día feroz que está llegando</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“Será de choque el futuro. O no será”. Con esas palabras, Lizard imprecó las revueltas en la Argelia de los años sesenta. Aquí, ahora, el pueblo se ve empujado a un porvenir de choque. La situación se va volviendo intolerable y las estructuras sociales deben asistir a un momento de cambio no sólo para soslayar la problemática propia de un sistema decadente, sino también para garantizar la vida de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde de la política hasta la economía, pasando por la cultura y la institucionalidad; la población salvadoreña se ve acorralada por un sistema excluyente, empobrecedor, enajenante. Los partidos políticos se oponen a la sociedad civil, negándole su derecho constitucional a elegir a sus propios representantes. Partidos políticos como el PDC y PCN, declarados muertos por la Sala de lo Constitucional, se aferran a artimañas legales para seguir ocupando puestos burocráticos que no les corresponden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El partido oficial, el FMLN, apoya estas acciones declarándose en contradicción con las sentencias de la Corte, después de que fuera uno de los principales denunciantes de la inconstitucionalidad de dichos partidos y siendo el partido que tradicionalmente se había declarado al servicio del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paralelamente el costo de la vida sigue su escalada por todas las vías posibles. El petróleo sigue aumentando de precio casi incontrolablemente a pesar de la existencia de precios de referencia de la gasolina establecidos por el MINEC. Ese aumento sigue inflando las ganancias de las empresas importadoras y distribuidoras de combustible, incluida una en la que el partido oficial participa como accionista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los alimentos siguen aumentando de precio. Los granos básicos y hortalizas, debido a la desestructuración del aparato productivo agrícola, se han vuelto más escasos y, en consecuencia, más caros. Otro tipo de alimentos como son los procesados han comenzado su tendencia alcista en los próximos días, debido al encarecimiento del gas propano que se derivó de la liberalización de dicho mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las medidas de descongestión y “recuperación” del centro histórico de San Salvador impactarán sobre los ingresos de los vendedores informales establecidos en esa zona, precisamente porque recorta fuentes de trabajo y disminuye los ingresos de esas familias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La violación de la autonomía universitaria, fruto de justificar la exclusión sistemática del derecho a la educación, será el precedente siniestro para la represión de las organizaciones estudiantiles al interior de la UES. Esa represión podrá ser incluso el mecanismo que haga posibles los proyectos privatizadores y las reformas hacia una educación para el mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La contratación de deuda no va a parar este año. El BID informaba, a principios de febrero, que ya tiene 300 millones de dólares listos para prestar al gobierno. De los cuales ya es segura la erogación de 32 millones para el tema de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese marco, el presidente Funes dijo claramente –en la convención ENADE 2011 de la gran empresa privada- que no se tocarán impuestos (para la empresa privada, ni para las clases pudientes del país) y que se concesionará lo más pronto posible el puerto de Cutuco. Eso significa, por un lado, mantener el actual régimen regresivo de la estructura tributaria, en donde las personas con menos ingresos tributan proporcionalmente más que las de ingresos más altos. Por otro lado, significa que el pueblo será quien financie los gastos del Estado –incluida la mal llamada “clase política”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concesión del puerto de Cutuco en La Unión beneficiará a las inversiones transnacionales y a los grandes capitalistas del país, mientras que habilitará la posibilidad de crear un enclave de transporte y almacenamiento en la línea del Plan Puebla-Panamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, Funes llama a la Mesa Consultiva sobre Seguridad a los ex presidentes del país, todos militantes del partido ARENA. Lo cual equivale a pedirle consejo a quienes nos han puesto la soga al cuello. Hay que recordarle al presidente Funes que en su campaña proclamó defender los intereses de las mayorías, “como hiciera Monseñor Romero”. Y esas mayorías votaron por él por haberse cansado de políticas neoliberales, no porque quisieran más de lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A inicios de este mes, el Consejo Económico-Social anunció una propuesta de aumento del 8% a los salarios mínimos después de más de dos años sin ser revisados y en un clima de alto encarecimiento de los bienes de consumo básico de la población. La falta de regulación de mercados –la ausencia de techos de precios- posibilitará una “corrida de costes”, es decir, una situación en la que el aumento del salario será la excusa para que los empresarios aumenten los precios dejando sin ningún efecto la mejora salarial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este aumento no va a ser un beneficio para la clase trabajadora dadas las deficiencias estructurales del modelo económico, sino que es sólo una válvula de escape, una medida populista del gobierno para disminuir la presión social que se avecina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (ADA) y los tratados de libre comercio con Canadá y Perú, ya comprometidos por el MINEC, vendrán a desarticular aún más el aparato productivo, generando más desempleo y mayor explotación de la clase trabajadora, tal como lo ha hecho el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos (TLC). Estos mismos tratados darán vía libre a las inversiones transnacionales que, dentro de la estrategia global de valorización del capital, pretende apropiarse de recursos estratégicos para la vida de los pueblos como la biodiversidad y el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así mismo, el gobierno actual está dando seguimiento a la ejecución de los megaproyectos de inversión, como las represas, que desplazarían a muchas familias, destruirían una gran parte de la riqueza natural del país y comprometerían la sustentabilidad de los recursos hídricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este marco, la lucha social se erige como la única vía posible para que el pueblo pueda emanciparse de un sistema que de suyo lo oprime y lo excluye. La situación no es sólo social, económica y políticamente intolerable, sino también vitalmente insostenible. Ello plantea la necesidad de una transformación social radical que no llegará de manera armónica, dado el carácter oligárquico del Estado y la lucha de clases que se muestra hoy en su forma más descarnada. El día feroz, al contrario de la canción de Silvio, está llegando. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-3295631229432988364?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/3295631229432988364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=3295631229432988364' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/3295631229432988364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/3295631229432988364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2011/05/el-dia-feroz-que-esta-llegando.html' title='El día feroz que está llegando'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-7980933580060012397</id><published>2010-12-20T14:05:00.000-08:00</published><updated>2010-12-20T14:14:23.845-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Universidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escritos'/><title type='text'>Pobrecito economista que era yo...</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Anoche busqué, a petición de Eve, el ensayo con el que gané una mención honorífica –hará seis años, quizá más- en un certamen de investigación técnica para estudiantes de bachillerato patrocinado por el Banco Central de Reserva. Pero la sorpresa que recibi fue grande; primero, porque el tema del ensayo es casi el mismo del tema de mi anteproyecto de tesis; segundo, por haberme trasladado de un polo de la teoría económica hacia otro casi completamente distinto. Pero, veamos el siguiente ejemplo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;                                          &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Encuentre la diferencia &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:35.4pt;text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;T1: “&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;El rol del sistema financiero en el crecimiento económico de El Salvador”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:35.4pt;text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:35.4pt;text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;T2: “El papel del capital financiero en el proceso de crecimiento económico en El Salvador”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;¿Casualidad de casualidades? Un adicto a Freud podrá decir cualquier cosa, lo cierto es que ese ejercicio de verse en el antes y en el después –ese después que es un ahora tan buscado- me ha puesto con un humor de &lt;em&gt;Sorba, el griego&lt;/em&gt;. El pudor no me dejará, por ahora, poner algunas líneas de ese ensayo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Más allá de cualquier cosa, la vida es una carga seductora. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Y pobrecito economista que era yo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Sí, burgués y bueno, espermatozoide de abogado con clientela, oruga de terrateniente…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-7980933580060012397?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/7980933580060012397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=7980933580060012397' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7980933580060012397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7980933580060012397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/12/pobrecito-economista-que-era-yo.html' title='Pobrecito economista que era yo...'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-3734835045230223625</id><published>2010-10-12T09:55:00.000-07:00</published><updated>2010-10-12T14:44:59.923-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vínculos'/><title type='text'>La focalización del subsidio al gas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;EDH publica hoy un artículo sobre la inminente implementación de la focalización del subsidio al gas, haciendo una reseña sobre los posibles efectos que podría tener. El artículo está &lt;a href="http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6374&amp;amp;idArt=5218499"&gt;aquí&lt;/a&gt;. Las consideraciones críticas sobre esta cuestión se las llevan los estudios de FESPAD -donde aún estoy haciendo mi servicio social, pero en lo que no he tenido mayor cosa que ver- y de la Unidad de Investigaciones de la ULS, en concreto un estudio de Evelyn Martínez (que está &lt;a href="http://uls.edu.sv/blogs/investigacion/"&gt;acá&lt;/a&gt;) y que me siento orgulloso --o como diría Vallejo: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;emocionado... que más da, emocionado&lt;/span&gt;-- de publicitar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-3734835045230223625?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/3734835045230223625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=3734835045230223625' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/3734835045230223625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/3734835045230223625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/10/la-focalizacion-del-subsidio-al-gas.html' title='La focalización del subsidio al gas'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-8778997551575023710</id><published>2010-09-04T16:57:00.000-07:00</published><updated>2010-09-04T17:01:26.729-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vínculos'/><title type='text'>Link desde la TR</title><content type='html'>El post anterior fue retomado por la página de la Tendencia Revolucionaria, dejo el link directo &lt;a href="http://www.tendenciarevolucionaria.org/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=138:juventud-y-exclusion-en-el-salvador&amp;amp;catid=25:the-project&amp;amp;Itemid=37"&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-8778997551575023710?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/8778997551575023710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=8778997551575023710' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/8778997551575023710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/8778997551575023710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/09/link-desde-la-tr.html' title='Link desde la TR'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-5482806568837983289</id><published>2010-08-16T11:32:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T11:35:05.321-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><title type='text'>Juventud y exclusión en El Salvador</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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No obstante, pienso que el carácter sistémico y estructural de la exclusión no puede ser abatido a través de programas parciales, aunque de ello no se parte que la ejecución de los programas deba ser dejada de lado. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Los dos proyectos antes dichos son la Ley de Juventud y la Política de Juventudes. Ambos se conciben de manera discursiva y, a mi modo de ver, incoherente e incompleta. Ciertamente, se necesitan instrumentos que permitan ir generando oportunidades para la juventud, en un contexto en que al menos estén aseguradas las condiciones materiales y culturales mínimas de participación social. Y es aquí donde cabe insertar una pregunta: ¿Es posible crear un ambiente de participación económica y social, basado en los principios de equidad y libertad, bajo un sistema que, de suyo, opera en la lógica de la exclusión? Creo que no.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La forma de desenvolvimiento de la sociedad mundial está determinada por el modus operandi del sistema capitalista. Este sistema tiene a la base los procesos de acumulación, concentración y centralización de la riqueza; los tres son, por naturaleza, procesos generadores de exclusión económica, social, cultural y política. En ese contexto, la única posibilidad de generar una estabilidad social es a través de una supremacía hegemónica que puede manifestarse en la creación de situaciones de inclusión condicionada (apertura política, mejoramiento de algunos indicadores económicos y sociales, etc.). Si el desenvolvimiento social se da, pues, bajo la lógica de la dominación (del sometimiento hegemónico), es difícil pensar en una inclusión que no esté condicionada por términos de clase y que, por tanto, no erradique la medula de la exclusión. Si, no obstante, dicha inclusión es efectiva tendrá a la base el sometimiento de los antes excluidos, y dicho sometimiento puede ser consciente o no. Y puede, también, ser resultado de una visión estratégica (por ejemplo, para ganar posiciones a través de un sometimiento tan sólo aparente) o no. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Las cuatro opciones pueden barajarse como hipótesis en el caso salvadoreño, dado lo cual habría que preguntarse ¿sabe la juventud salvadoreña lo que necesita? ¿o sabe, au contraire, lo que quiere? Me atrevería a decir que quizás ambas, pero, a la vez, ninguna. Hay que considerar que en el ideario de la juventud perviven los parámetros de una praxis fetichizada, de una negación que no se encuentra a sí misma. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Dije que ambas porque no es posible imaginar que el proceso de enajenación logre eliminar por completo las contradicciones materiales en las que perviven los jóvenes y su percepción de las mismas. Y dije que ninguna porque las necesidades y aspiraciones sólo aparecen bajo el prisma de lo privado y no de lo social, lo que, de suyo, inhibe la praxis política organizada. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Claro que hay excepciones. Pero, ¿no es la excepción lo que confirma la regla? &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Pero vamos por pasos. La primera opción es la de una inclusión en el estado actual de cosas a través de un sometimiento, del cual la juventud estaría consciente. Esto exigiría que la juventud esté consciente de su situación desde una perspectiva política, lo cual no puede afirmarse ni mucho menos generalizarse. Esta opción me parece poco factible pues, aunque existe cierto consenso entre los jóvenes de su precariedad económica, no lo hay en lo referente a su exclusión política y cultural. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La segunda opción es la de una inclusión a través de un sometimiento en el proyecto hegemónico del cual la juventud no está consciente. Este, me parece, es un escenario factible si tomamos en cuenta que el sector tomado en cuenta para la formulación de los proyectos oficiales no han sido los políticamente organizados, sino los etariamente organizados; de ello se deduce que dichos proyectos carecerán de cualquier matiz de contrahegemonía en el plano más esencial, esto es, político y que por tanto no se podrá hablar de una inclusión integral. Por el contrario, dicha inclusión será insostenible y espuria, será cualquier cosa menos liberadora, será como un premio de segunda mano por haberse portado bien. Me parece la hipótesis más pertinente tomando en cuenta que las estadísticas muestran que la mayoría de los jóvenes es indiferente a participar en alguna organización político-social (lo que ya demuestra un acomodamiento y una inconsciencia casi colectiva). Según datos de Oxfam, tan sólo el 17.4% de los jóvenes entre 15 y 24 años participa en alguna organización y de estos, más del 65% se reparte entre organizaciones religiosas y deportivas. La superación de la praxis fetichizada sólo es posible a través de la organización política, la misma que presenta un bajo porcentaje (6.9%). &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La tercera opción es la que se deriva de suponer que la juventud, consciente de su situación dentro de la sociedad salvadoreña, sabe qué quiere y qué necesita, pero cuyas aspiraciones se ven limitadas por carecer de los medios políticos necesarios para llevar a cabo las transformaciones necesarias. Luego, la formulación de una Ley y de una Política que mejoren –tanto más, tanto menos- su situación se visualizan como un escalón que no agota sus aspiraciones de largo plazo. Aquí vuelvo a la pregunta ¿sabe la juventud lo que necesita? Creo que no, pues si dicho sector estuviera consciente de sus necesidades reales se abrirían otros frentes de lucha contra el proyecto hegemónico. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La cuarta opción es suponer que la pretendida inclusión se da a la sombra de una juventud que sabe lo que quiere –que no es necesariamente lo que necesita-, y que, por tanto, la suma de sus requerimientos en nada favorece la escalada en un proyecto de inclusión integral y sostenible. Este escenario también puede ser bastante factible considerando el ideario de la juventud salvadoreña pero implicaría aceptar que la inclusión no será socialmente eficiente y no tocará los hilos medulares de la exclusión. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;El problema central de los proyectos del gobierno actual es el hecho de que no busca romper la lógica en la que se desenvuelven los procesos generadores de exclusión. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Pensar que ésta es sólo etárea es un error, pues también posee carácter racial, político, ideológico, territorial, de género, de clase, etc. (un etcétera que, de otro lado, se queda muy corto). De ahí que para crear los cimientos de una inclusión etárea habría que romper las bases que crean la exclusión –en general- y que tienen carácter estructural. No puede hablarse de una inclusión económica si los mecanismos pensados son exenciones fiscales por primer empleo, ferias de trabajo, ampliación de la base industrial (si es que alguna existe), etc.; a ello habría que contraponer más bien la necesidad de eliminar la flexibilización en el mercado laboral, invertir en el desarrollo del sector agrícola (el mismo que facilita los mayores contingentes de migración interna y externa), universalizar la educación superior, centralizar en el aparato de Estado la operación de ciertas empresas productoras y prestadoras de bienes y servicios de consumo estratégico, etc. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Tampoco la inclusión socio-cultural es reductible a la eliminación de la pobreza y el mejoramiento del acceso a la educación. Para que la juventud se inserte en la participación social debe sustituirse el actual sistema educativo tanto en forma como en contenido. Por encima de la acumulación de conocimientos teóricos y técnicos debe fomentarse una educación liberadora, que ponga a la juventud –y luego, más allá, a la sociedad- en contacto con su aquí y ahora, que propicie la realización de los individuos como personas a través del fomento de todo su potencial creador y que enfoque el conocimiento desde una visión crítica, multicultural y renovadora. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Ahora bien, en el caso salvadoreño ningún proceso que propenda hacia la inclusión económica y social puede ser socialmente eficiente si no se desmantelan antes los mecanismos que deterioran y dificultan dicha inclusión, es decir, habría antes que abandonar la lógica desde la que se elaboran las políticas públicas en el país. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;En el ámbito económico –que es el que conozco un poco- la exclusión tiene a la base la aplicación sistemática de políticas de apertura comercial –lo que ha desarticulado el aparato productivo nacional, creando desempleo y pobreza-, la reducción del tamaño y las responsabilidades del aparato de Estado –lo que dificulta el acceso de toda la población a ciertos bienes y servicios de consumo estratégico-, la flexibilización del mercado laboral sobre todo en el área de maquila –que ha configurado el escenario perfecto para la violación en masa de los derechos laborales-, el “sesgo financiero” del accionar empresarial –en detrimento de la producción y el empleo agrícola, que tiene como efecto inmediato el aumento de las migraciones y que además restringe el crédito hacia sectores de relevancia como las micro y pequeñas empresas. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Estos son, en líneas generales, los candados que no permiten acceder a una inclusión económica y social dentro de los parámetros del sistema. El proyecto de Ley de Juventudes los ignora todos. El bastión mediático para llevar a cabo los proyectos de la Ley sería la Dirección de Juventud –dirección, pues no se abandona la visión verticalista y de supeditación-, y los Centros Integrales de Desarrollo de la Juventud (CIDJ) como sus instancias operativas de base en cada departamento. Creo que hay un problema de desproporcionalidad entre los fines planteados, los mecanismos y las instancias ejecutoras, pues los CIDJ carecen de los recursos suficientes para llevar a cabo programas de cierto alcance. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Alguien preguntará si no es dogmatismo el hecho de pensar, a priori, que el gobierno no tiene interés en crear un verdadero camino hacia la inclusión de la juventud. Pero esto no lo digo apriorísticamente. Vale tan sólo ver la forma en que se ha conducido el gobierno hasta ahora. No hay un rompimiento, ni siquiera un viraje más o menos moderado, con respecto a la forma de hacer políticas públicas. Bajo la actual gestión se ha aprobado un acuerdo Stand – By con el FMI –que compromete el accionar del gobierno-, se ha seguido negociando el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea –más apertura comercial en un contexto de baja competitividad doméstica-, no se han revisado los salarios mínimos vigentes desde enero de 2009, sigue la ejecución de los megaproyectos de inversión sobre la cuenca alta del río Lempa –que comprometen la formulación de cualquier proyecto de sostenibilidad ambiental-, etc. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;En resumen, es difícil pensar en que los instrumentos ideados por el gobierno actual logren dar salida a las necesidades más apremiantes de la sociedad en general y de los jóvenes en particular, y crear, así, las bases para una inclusión integral y sostenible. A más de un año de la gestión de Mauricio Funes, el camino recorrido muestra que no hay intenciones en el gobierno de caminar en una orientación distinta a la de los veinte años precedentes; eso, sin embargo, se erige como una opción insalvable si realmente se busca la instauración de un modelo económico y social que propicie el desarrollo de todos los sectores de la sociedad y que desmantele la lógica de exclusión actual. Para la juventud, el único camino posible si quiere desembarazarse de una ausencia de oportunidades económicas, sociales y culturales, es la organización política. Lo demás parte de ahí. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-5482806568837983289?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/5482806568837983289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=5482806568837983289' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/5482806568837983289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/5482806568837983289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/08/juventud-y-exclusion-en-el-salvador.html' title='Juventud y exclusión en El Salvador'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-340091345029499382</id><published>2010-08-16T11:28:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T11:32:15.107-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Universidad'/><title type='text'>La inserción de la economía salvadoreña en la economía mundial</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Del trabajo de ciclo de  la materia de Economía del Desarrollo I, rescato este fragmento que corresponde al proceso de incorporación económica de El Salvador en el contexto mundial a partir de la década de los cincuenta. Como lo han escrito muchos autores, las economías latinoamericanas no pudieron –con sus excepciones- subirse al tren del desarrollo; las causas, más allá del determinismo cultural que intentan algunos a partir de la comparación de América Latina con el sudeste asiático, deben pensarse a partir de las relaciones de dependencia sistémica que el capitalismo del último siglo ha puesto sobre el tapete  histórico. Lo difícil es darse cuenta que ese tapete no es susceptible de darle vuelta. No lo es en el corto plazo, como podría decirse desde la teoría neoclásica, pero tampoco en el largo plazo bajo relaciones de dominación. La economía salvadoreña también ha sido objeto de esas relaciones de dominación y de dependencia; esas relaciones crearon la extroversión de la economía que, dentro de un régimen de división internacional del trabajo, desarticuló el aparato productivo doméstico.&lt;br /&gt;Ahora se desenvuelve un patrón de acumulación que ha puesto sobre el filo de la navaja cuestiones tan fundamentales como la soberanía alimentaria. Hay, de facto, una marginalización de la agricultura con lo que esto significa de cambio estructural. He hecho lo posible por analizar este pedazo de historia salvadoreña desde un enfoque económico-político, a la luz de los datos duros que pueden conseguirse. El trabajo, cabe mencionar, versaba sobre la transformación estructural de la economía salvadoreña, constituido por cuatro esferas: estructura productiva, empleo y productividad, inserción en la economía mundial y, por último, desarrollo social. Va la parte concerniente al proceso de inserción en la economía mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Salvador: Aproximación al proceso de inserción en la economía mundial&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Proceso de inserción en la economía mundial: una visión general&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El proceso de inserción de la economía salvadoreña en la economía mundial ha estado determinado por las relaciones de dependencia estructural que históricamente se establecieron con las economías centrales en los procesos de colonización y neocolonización. De esta forma, durante toda su historia como república la economía salvadoreña ha sido una economía extrovertida, al igual que la mayoría de las economías latinoamericanas. La extroversión radica en la conformación de un aparato productivo que tiene como base la demanda exterior principalmente de productos primarios, materias primas e insumos. Esto ha sido así desde la época colonial y su carácter se transmitió casi de manera íntegra cuando se creó el Estado-nación salvadoreño. En esta etapa la producción se basó en un modelo agroexportador orientado al cultivo extensivo y la exportación del café.  Dicho modelo persistió hasta la década de 1960, cuando se comienzan a implementar las recomendaciones de transformación estructural de la CEPAL, esto es, los modelos de industrialización por sustitución de importaciones (ISI). Es durante el modelo agroexportador que en El Salvador se consolida la extroversión económica; en efecto, como lo señala David Browning, la producción y exportación de café constituía por sí sola el principal rubro de la economía salvadoreña, parámetro incluso mayor que en las demás economías centroamericanas. &lt;br /&gt;La pujanza de la economía agroexportadora en los años precedentes a la década de los sesenta del siglo pasado, aunado a las políticas de creación de un mercado regional, favorecieron el acondicionamiento para la implementación de una industrialización incipiente.  El alto crecimiento del producto aumentó la capacidad de compra de las economías centroamericanas casi al doble, mientras que la creación del Mercado Común Centroamericano (MCCA) permitía la creación de una red de demandas industriales que podía ser satisfecha a menores costes vía la cercanía geográfica de los países. No obstante, la reducción de las exportaciones agrícolas aunada al aumento de importaciones de bienes de capital llevó a que la balanza comercial se deteriorara considerablemente. En efecto, la tendencia errática de los saldos comerciales, que no se presenta durante la década de los cincuenta, comienza a aparecer a mediados de los sesenta y se mantiene durante la década de los setenta. El saldo deficitario aparece en 1964 y se extiende hasta 1969 (con un promedio de -13.11 millones de dólares) y se presenta de forma errática en varios años durante los setenta (cuyo saldo promedio es positivo, pero apenas de 1.18 millones de dólares).&lt;br /&gt;Durante la década de los ochenta el panorama cambia significativamente apuntalado por tres hechos: la crisis del modelo agroexportador, fundado en el clima de inestabilidad económica y social propiciado por el conflicto civil; el desmantelamiento –o el desuso- de la base industrial, producto del agotamiento del modelo de sustitución de importaciones; y, por último, la crisis de la deuda externa que vulneró la estabilidad de las economías latinoamericanas y que propició el surgimiento de un nuevo paradigma en el patrón de acumulación. En efecto, los saldos comerciales para toda la década de los ochenta presentan situaciones de déficit que tienden a irse acentuando progresivamente a partir de 1986: mientras que para 1982 el saldo comercial era de -156.69 millones de dólares, para 1986 representó -179.96 millones, y para 1989 se había convertido en -742.88 millones de dólares.&lt;br /&gt;En ese contexto, la aplicación de las medidas de política económica que traían aparejados los Programas de Ajuste Estructural y Estabilización Económica (PAEE-PEE), ampliaron la vocación dependiente de la economía a través de la liberalización de los flujos comerciales (desgravación arancelaria), y financieros (reprivatización y desregulación de la banca) y el aliento al capital productivo extranjero (creación de paraísos fiscales y flexibilización del mercado de trabajo). Esto llevo a una reestructuración del aparato productivo, que pasó de ser una economía agroexportadora a una en la cual la producción agrícola apenas representa un 12% de la producción total, y cuya principal rama de exportación lo constituyen los productos del sector maquila.&lt;br /&gt;La liberalización económica bajo el modelo neoliberal en un contexto de baja competitividad doméstica –a nivel de todos los sectores, pero especialmente en la agricultura y la industria- ha llevado a que las mayores tasas de apertura se correspondan con aumentos cada vez mayores en los montos de importación, cuyos volúmenes y tasas de crecimiento sobrepasan con creces los de exportaciones. Es en la década de los noventa que los saldos de balanza comercial que se habían dinamizado con tendencias deficitarias desde finales de los ochenta, se profundizan hasta un máximo de -1691.09 millones de dólares en 1995.&lt;br /&gt;Para la primera década del siglo XXI, los saldos de balanza comercial siguen deteriorándose, lo cual es reflejo de la vocación netamente importadora de la economía salvadoreña. Esta situación incluso se profundiza después de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica – República Dominicana (CAFTA – DR); después del cual los saldos comerciales presentan tasas de profundización mayores que los de cualquier año del período estudiado (19% en promedio). La ratificación del CAFTA-DR tiene, además, la implicación de crear las bases para un debilitamiento progresivo de todas las ramas de la economía desde una visión de desarrollo sostenible, sobre todo por los parámetros jurídicos que legitiman la expropiación de recursos naturales y humanos por empresas extranjeras, sin vínculos técnicos para fomentar el crecimiento en las economías nacionales .&lt;br /&gt;De esto puede concluirse no sólo la vulnerabilidad del aparato productivo nacional –y su baja competitividad- sino también un fracaso en los modelos económicos que han tratado de incorporar a la economía salvadoreña en la economía mundial, siguiendo mecanismos apartados de las verdaderas necesidades nacionales. Es un fracaso en tanto que la economía salvadoreña debería haber alcanzado un nivel de crecimiento y desarrollo a través de su inserción en la economía mundial, pero hasta el momento los procesos de la inserción misma no se han traducido ni en una inserción factible, ni mucho menos en crecimiento económico y en desarrollo nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Estructura y composición de la oferta exportable&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La composición de la oferta exportable se ha transformado a lo largo de la historia económica del país, según cada uno de los modelos que se han implementado como rectores de la política económica. De esta forma, la preponderancia de bienes tradicionales dentro de la oferta exportable se transformó en la década de los sesenta-setenta, en un modelo en el que coexistían las exportaciones de bienes tradicionales (bienes agrícolas, principalmente alimentos no procesados) y bienes no tradicionales (industrias de manufacturas livianas, como derivados del cuero y algunos productos de la confección). Esta tendencia se vería levemente modificada en la década de los ochenta cuando cobra cierta importancia la exportación de productos químicos y de materiales no comestibles (materias primas). En la década de los noventa entra en juego la exportación a gran escala de los productos de elaborados por la maquila textil, la cual hasta hoy sigue siendo de gran peso en la balanza comercial salvadoreña.&lt;br /&gt;Como contraparte la exportación de productos tradicionales como componente de las exportaciones totales ha caído de un 58.9% en 1970 a un 13% en 2003. Mientras que las exportaciones de bienes no tradicionales, pasó de representar un 41.1% en 1970 a un 87% en 2003. Del monto total de las exportaciones, las provenientes del sector maquila pasaron de representar un 18% a un 60% en los años 1991 y 2003, respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Volumen y dinamismo de las exportaciones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En el rubro de las exportaciones se constata las tendencias generales que ya se habían anticipado en el primer epígrafe de esta sección. Como se estableció, las exportaciones se mantienen con una gran pujanza sobre todo en el ámbito de las exportaciones agrícolas (principalmente de café) hasta entrada la década de los sesenta, aunque de hecho su participación dentro de las exportaciones totales disminuye de un 88.92% en 1950 a un 65.65% en 1960 y hasta 48.72% en 1970 . Sin embargo, las exportaciones totales aumentan en los sesenta en un 91.9% para toda la década , esto es consecuente con el hecho de que es en ese punto donde se implementa el modelo ISI, que crearía una base industrial exportadora de bienes de consumo. A pesar del incremento de las exportaciones, la importación de bienes de capital para coadyuvar el proceso de industrialización y la disminución de las exportaciones agrícolas, contuvo los efectos positivos que podría traer el incremento de las exportaciones para el mejoramiento de los términos de intercambio, desembocando en una tendencia hacia la importación neta en la mitad de la década.&lt;br /&gt;Para la década de los setenta, las exportaciones siguen manteniendo un comportamiento creciente, teniendo un auge en 1979 y comenzando a decrecer ya para 1980 de manera brusca. Este decrecimiento de las exportaciones se mantendría durante toda la década siguiente, debido al debilitamiento de los sectores productivos tradicionalmente exportadores –agricultura y la industria incipiente- a causa del conflicto armado. De hecho, la tasa de crecimiento promedio de las exportaciones fue negativa para el periodo 1980 – 1989 (-5.8%). Esa tendencia se vería sustituida en la década de los noventa en la cual la tasa de crecimiento promedio se presenta como la mayor de los distintos periodos considerados; en el tramo 1990 – 1999, dicha tasa presenta un promedio de 15.5%. &lt;br /&gt;Para el tramo 2000 – 2008, la tasa de crecimiento promedio de las exportaciones disminuye hasta un 6.2%, contando con movimientos erráticos en la misma; no obstante, la tendencia de los volúmenes de exportación  se mantiene bastante estable para dicho periodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Composición y dinamismo de las importaciones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Al contrario de las exportaciones, las importaciones cuentan con un mayor grado de diversificación debido a la debilidad de la mayoría de los sectores productivos salvadoreños. Esta diversidad se expresa en que las mismas categorías utilizadas para la exportación cuentan cada una con un mayor número de productos. En cuanto a la importación de alimentos es significativo el aumento que presenta a partir de la década de los noventa, cuando se disparan los volúmenes y las participaciones de la importación de alimentos en las importaciones totales, sobre todo a partir de la ratificación del CAFTA-DR, después del cual se agrava significativamente el déficit comercial de la rama de granos básicos (pasando de cerca de $130 millones en 2005 a más de $300 millones en 2008).&lt;br /&gt;En cuanto a la importación de maquinaria los volúmenes son siempre crecientes, pero empiezan a crecer de manera desproporcionada a partir de la segunda mitad de los setenta, como resultado del fracaso del modelo ISI, y se acentúa en la década de los ochenta. La misma situación pasa con las manufacturas. A partir de la década de los noventa la tendencia creciente de las importaciones se acentúa en todas las categorías, como resultado de la liberalización económica comenzada a implementar entre 1989-1991; dicha liberalización profundizó la vocación importadora de la economía salvadoreña al liberalizarla en un contexto de baja competitividad frente al mercado exterior. Durante la primera década de 2000, las importaciones han seguido creciendo más que las exportaciones, resultando en reiterados déficits comerciales que tienden a profundizarse. En efecto, de 2000 hasta 2008 el valor de las importaciones se ha duplicado (de $4947 millones a $9754 millones, respectivamente) y el déficit comercial ha aumentado en un 27% en el mismo periodo.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Clasificación de las exportaciones según nivel tecnológico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Según la clasificación de la CEPAL, las exportaciones en El Salvador pueden tipificarse en exportaciones de bienes primarios y en bienes industrializados, dentro de estos últimos se distinguen cuatro categorías: bienes basados en recursos naturales y bienes de baja, media y alta tecnología.&lt;br /&gt;Los datos para esta clasificación están disponibles para El Salvador desde 1987. En un primer momento, dicha información muestra algo que ya se dijo en los apartados anteriores; esto es, el cambio estructural en los rubros principales de exportación. Para 1987, las exportaciones estaban virtualmente dominadas por los productos primarios, los cuales representaban cerca del 71% de las exportaciones, y que para 2009 representaban 8.3% de las mismas.&lt;br /&gt;Pese al cambio en la composición en la oferta exportable, este no ha propendido hacia el establecimiento de una base industrial fuerte y que genere una mayor cuota de valor agregado. Esto se demuestra a partir de un examen de las categorías de las exportaciones industriales, cuyo principal rubro han sido los bienes de baja tecnología no sólo en montos sino también en el dinamismo de su crecimiento. En efecto, para 1987 este rubro representaba apenas el 11% de las exportaciones totales, situación completamente distinta a la del año 2009 en la cual los bienes de baja tecnología representan el 54.25% de las exportaciones. Por el contrario, la exportación de bienes que incorporan una mayor cuota tecnológica ha tenido una tendencia errática, en el caso de los bienes industriales de tecnología media, y un crecimiento bastante modesto (menos del 4% en el periodo 1987 – 2009) para el caso de los bienes de alta tecnología. El dinamismo de las exportaciones de bienes de baja tecnología se explica por el auge que ha tenido el establecimiento de maquilas en la rama de la confección.&lt;br /&gt;No obstante, el examen de los balances comerciales por rubro tecnológico muestra que El Salvador es, como se mencionó antes, una economía netamente importadora, especialmente en productos de alta tecnología y cada vez más de productos primarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Montos de IED y sectores de destino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La Inversión Extranjera Directa (IED) ha jugado un papel marginal en el crecimiento económico de El Salvador, principalmente debido básicamente a tres factores: primero, la ausencia de políticas que vinculen el establecimiento de IED en el territorio nacional con la transferencia de tecnologías de producción de punta y con la creación de empleo de calidad; segundo, la calidad y el carácter de la IED que históricamente se ha establecido en el país; y, tercero, los bajos montos de IED que han sido captados por los sectores con mayor capacidad de absorción de fuerza de trabajo.&lt;br /&gt;En efecto, el destino de la IED en El Salvador se ha concentrado en cuatro sectores: electricidad, telecomunicaciones, finanzas y manufactura liviana (principalmente maquila) . Históricamente los montos de IED han sido bastante magros, exceptuando la década de 1960, cuando se implementa el modelo ISI con el cual se captan recursos de IED significativos en relación a la década anterior. Sin embargo, esta tendencia se revierte en la década siguiente, cuando incluso se presentan tasas de entrada neta negativas . En la década de los ochenta, hay entradas positivas de IED, a pesar del clima de inestabilidad económica ocasionada por la guerra civil, sin embargo, entre 1970 y 1990, la IED cumulativa representó apenas 254 millones de dólares.&lt;br /&gt;Tras la aplicación de políticas neoliberales los flujos de IED presentan un crecimiento significativo, especialmente cuando se privatizan las empresas estatales de telefonía y de electricidad (1998), además del flujo que proveyeron las entradas de industrias maquileras. Sin embargo, ésta última no ha pasado de representar un 6.3% del monto total de IED.&lt;br /&gt;Es significativo, por el contrario, la tendencia de la IED a establecerse en el sector financiero, como ha sucedido desde 2007, cuando se da el ingreso de City Bank al mercado salvadoreño. Como lo señala el informe de UNCTAD, tal vez sea demasiado pronto para evaluar el impacto de la entrada de inversiones de forma cuantiosa en el sector financiero, pero debe tenerse en cuenta que el marco regulatorio de El Salvador en materia financiera es aún incipiente, por lo que la entrada de IED puede no ser un mecanismo que fomente el desarrollo del país, sino al contrario.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-340091345029499382?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/340091345029499382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=340091345029499382' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/340091345029499382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/340091345029499382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/08/la-insercion-de-la-economia-salvadorena.html' title='La inserción de la economía salvadoreña en la economía mundial'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-6518473555205467361</id><published>2010-07-30T12:11:00.000-07:00</published><updated>2010-07-30T12:44:16.580-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Varios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Una respuesta sucia para Manlio Argueta</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	mso-bidi-font-size:11.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-ansi-language:ES-SV; 	mso-fareast-language:EN-US;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Una legislación sólo cultural no reducirá, creo, la violencia en el país. Ni en ningún lado. Según leo (LPG; 11/07/10) Manlio Argueta sostiene lo contrario. Su argumento me parece cuestionable. No por la candidez de ligar mecánicamente la difusión cultural con la disminución de la violencia. Sino, más bien, porque dicha candidez se yergue sobre la base de una confusión usual en nuestro medio; ésta es, que la literatura contribuye al elevamiento moral de los hombres por la única vía de sus contenidos. De allí que no importe que los productos literarios sean Bugs Bunnies que hablan sobre el preparado de atol en Santa Cruz Analquito (de otra parte, pueden ser elevados a la categoría de bienes inmateriales de la humanidad si señalan la manera correcta de ponerse la mano sobe el pecho cuando suena el himno nacional). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Manlio parece expresar que la legislación en materia cultural entrañaría la creación de un canon literario basado en los valores nacionales. Esto crearía mística “de nación” y nos hermanaría como salvadoreños. Luego, por esa vía, se prevendría la violencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Sin embargo, para que ese “hermanamiento” se dé, debería cada uno de nosotros reconocerse en el otro. Este proceso entrañaría, pues, la construcción de una identidad colectiva que obvie, sin eliminar, ciertas diferencias entre cada uno de los individuos que conforman esa colectividad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Primero, no creo que develar la historia salvadoreña –si se hace quitando el velo de lo oficial- sirva de base para construir una identidad nacional, tanto más cuanto que pondría sobre la mesa quiénes fuimos, quiénes somos y por qué.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Si se quiere construir una identidad salvadoreña, haría falta un esfuerzo enorme de olvido, de manipulación, de engaño. El gobierno de Mauricio Funes parece tener todas las intenciones de hacerlo. Muestra de ello ha sido la paciente construcción de un Plan Quinquenal que elimina las diferencias entre un gobierno de izquierda –es un decir- y una cúpula empresarial. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Segundo, el establecimiento de un canon literario en términos de temáticas (la incorporación de la escritura creativa), aun cuando eso se limite a las publicaciones dirigidas por el aparato del Estado, vendría siendo algo parecido a una lobotomía colectiva. Esto se desprende por lógica. Si se necesita crear una identidad, cuyo eje sean nuestros valores nacionales, habría que abstraer las diferencias que de forma histórica se han configurado como características inherentes de las clases de la sociedad salvadoreña. Esta abstracción, como ya se dijo, será un timo. El mecanismo del engaño se perfila como la creación literaria estilo soviet. Y aquí no tal vez no exista un Maiakovski que nos redima. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;La creación literaria tiene como papel fundamental expresar las contradicciones del hombre, en tanto sujeto social. Y las contradicciones no se reducen a tratar ciertos contenidos. Incluyen, además y sobre todo, la dialéctica de los estilos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Delimitar los contenidos literarios a ciertos temas, o luchar por ello, lejos de crear una mística nacional eliminaría las posibilidades de desarrollo de la literatura nacional que, hasta hace muy poco, empieza a remontarse sobre una historia literaria que no existe.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Además, el potencial de la creación literaria no está en sus contenidos sino en sus formas. La elevación cultural del hombre no sólo es producto de leer sobre ciertos temas, sino de conocerlos a través de nuevos mecanismos, de nuevas formas. Por eso es distinto leer a Mario Benedetti y leer a Vallejo, o a Otto René Castillo y a Miguel Hernández, aun cuando todos entrañen la misma temática de lucha y de superación de un algo basado en el odio y la exclusión. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Si vamos a aceptar los Bugs Bunnies hay también que aceptar que sus gracias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no van llevar a nadie a ninguna parte. O tal vez sí: podría significar un retroceso nada despreciable, tanto más cuanto que un Bugs Bunnie nacionalista bien podría ser la imagen rescatada de un Pinochet menos gentil. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;¿Hay que sustituir lo que el salvadoreño está leyendo (en caso de que lo haga, digo)? Pues sí. Antes que Stephenie Meyer, Lautremont. Porque el problema en este ámbito me parece que se resuelve por la vía de la estética, más que por una ética obsoleta y unidimensional. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Aunque, claro, tampoco habría que despreciar el álgebra: no siempre una suma da un resultado mayor que las partes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-6518473555205467361?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/6518473555205467361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=6518473555205467361' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6518473555205467361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6518473555205467361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/07/una-respuesta-sucia-para-manlio-argueta.html' title='Una respuesta sucia para Manlio Argueta'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-1428232304124289644</id><published>2010-06-18T11:41:00.000-07:00</published><updated>2010-06-18T11:59:01.226-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Varios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escritos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vínculos'/><title type='text'>Algunos links...</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Por el momento hay algunos videos y un artículo de Evelyn Martínez –que además de investigadora y colega es también mi novia- sobre la investigación universitaria y el vínculo con la docencia (algunos de estos planteamientos también están recogidos en &lt;st1:personname productid="la Propuesta" st="on"&gt;la &lt;a href="http://aeeues.blogspot.com/2010/04/propuesta-de-reestructuracion-del.html"&gt;Propuesta&lt;/a&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;a href="http://aeeues.blogspot.com/2010/04/propuesta-de-reestructuracion-del.html"&gt; de Reestructuración del INVE&lt;/a&gt;, que elaboramos desde &lt;st1:personname productid="la AEE" st="on"&gt;la AEE&lt;/st1:personname&gt;). El Equipo promete análisis de coyuntura nacional en las próximas semanas, por lo que hay que estar atentos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Por lo pronto, para ser consecuente con la fiebre mundialista –o contra ella-, dejo el vínculo de una noticia sobre un juicio mercantil en contra de &lt;st1:personname productid="La Prensa Gráfica" st="on"&gt;La Prensa Gráfica&lt;/st1:personname&gt; (LPG), que virtualmente estafó a una joven ganadora de uno de sus concursos allá por 1998, en ocasión del mundial de Francia. El juicio duró doce años. La noticia puede verse &lt;a href="http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2010/05/100525_1422_mundial_ganadora_salvador_cr.shtml"&gt;aquí&lt;/a&gt;. Lo más raro de todo es que aquí ni nos enteramos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;Por último, el post anterior fue retomado por la página de Tendencia Revolucionaria y está publicado en la misma, &lt;a href="http://www.tendenciarevolucionaria.org/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=79:icambio-de-gobierno-o-gobierno-del-cambio&amp;amp;catid=25:the-project&amp;amp;Itemid=37"&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-1428232304124289644?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/1428232304124289644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=1428232304124289644' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1428232304124289644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1428232304124289644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/06/algunos-links.html' title='Algunos links...'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-1754256722456562372</id><published>2010-06-06T10:16:00.000-07:00</published><updated>2010-06-06T10:29:46.452-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Universidad'/><title type='text'>¿Cambio de gobierno o gobierno del cambio?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El miércoles pasado se llevó a cabo el foro llamado “Evaluación del primer año de la gestión Funes” –o algo parecido- en la Universidad de El Salvador, evento que fue coordinado por la AEE y la Escuela de Economía. En general, los ponentes –Santiago Ruíz, Orestes Ortez y Nelson no-recuerdo-su-apellido (de FUNDE)– dieron un visto bueno a la gestión de Funes. El punto de disonancia fue, como lo esperábamos, la participación de Raúl Moreno. Realmente, quienes creemos en la necesidad de un cambio en la forma de hacer las cosas desde el gobierno, estamos en sintonía con la mayoría de los puntos señalados por Raúl. Especialmente me parece destacable una de sus recomendaciones: “halar el gobierno hacia la izquierda y hacia abajo”. El Salvador tiene una historia marcada por la exclusión y la miseria, por el empobrecimiento y la marginación de las mayorías. El momento para cambiar de rumbo ha llegado, yo estoy seguro de eso. Y eso sólo podrá hacerse siendo consecuente con principios radicales de izquierda.&lt;br /&gt;Desde la AEE emitimos un comunicado evaluando la gestión de Funes –que fue repartido en el evento, y que puede verse &lt;a href="http://aeeues.blogspot.com/2010/06/cambio-de-gobierno-o-gobierno-del.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;- y tomando una posición crítica en la medida de lo posible (dos páginas no alcanzan para mucho). Por esa misma limitante de espacio, quiero escribir mi propia versión del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va como sigue, pues:&lt;br /&gt;La gestión Funes comienza en un entorno de inestabilidad social y económica, apuntalada por un lado por la crisis económica mundial que se transmitió a nuestro país vía cuenta corriente de la balanza de pagos, y, por otro lado, por las “falencias estructurales” de nuestro sistema económico que representaban ya para 2009 una enorme carga y una terrible deuda social. Lo que muchos analistas políticos auguraban durante la campaña electoral era cierto: cualquiera fuera el partido que llegara al poder del ejecutivo, iba a tener difíciles las cosas.&lt;br /&gt;Ya en el poder, Funes no dio –no ha dado, hasta el momento- muestra de ser consecuente con muchos de los planteamientos que defendió en su campaña electoral. La promesa de tomar como suyas las aspiraciones defendidas en su momento por Monseñor Romero, de ser un gobierno del cambio, de fomentar la participación ciudadana, de ir transformando las relaciones de poder, etc., no han sido más que acápites que habrá que agregar a la larga lista de promesas políticas que nunca jamás se cumplieron.&lt;br /&gt;El primer ejercicio de planificación económica llevado a cabo por el gobierno –digo, el Plan Global Anticrisis- no se ha puesto por completo en ejecución a pesar de que ya faltan sólo seis meses para que caduque. El segundo ejercicio del mismo tipo –el Plan Estratégico Quinquenal- apenas esta semana ha comenzado a ser divulgado (de hecho, la ausencia de este plan causó algunos roces en el gabinete de gobierno –ya lo diré luego). El primero, a pesar de contener premisas tan validas en sí mismas como la protección social universal, adolece de partir de una concepción asistencialista del rol del gobierno, de carecer de recursos financieros para llevarlo a cabo, etc. Sin embargo, lo más preocupante no ha sido eso. Lo que más preocupa es que la mayor parte del plan no se haya ejecutado, es decir, que siga habiendo un abismo entre los preceptos teóricos y la realización de los mismos. En efecto, el cambio de discurso debería haberse traducido, digamos, en un cambio en la composición del ejercicio presupuestario actual (2010), lo cual no ha sucedido.&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Gráfico 1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_7BBhxF1F3Ek/TAvZ0TTixNI/AAAAAAAAABE/fDcz_jDbxtQ/s1600/GRAF1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 375px; height: 208px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_7BBhxF1F3Ek/TAvZ0TTixNI/AAAAAAAAABE/fDcz_jDbxtQ/s320/GRAF1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479712864185009362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El Plan Global Anticrisis tenía cuatro componentes sobre los que giraba el apuntalamiento de un cambio sustancial en el desempeño económico y social del país. El primero de ellos era el apoyo a la producción, cuyo eje ha sido la apuesta por reactivar el agro y generar empleos de forma extensiva. Lo primero no ha pasado de repartir semillas mejoradas y algunos insumos agrícolas entre los pequeños productores y de establecer lineamientos que puedan facilitar el acceso al crédito. La contraparte de esto nos la da la carta de renuncia del Ministro de Agricultura, quien expresaba que la repartición de semillas tuvo un fuerte componente político, decantándose por el favoritismo para ciertos alcaldes de los partidos GANA y PCN, y que, al no contar con un Plan Estratégico, se carecía de una vía para transformar el asistencialismo en sostenibilidad de largo plazo. En lo tocante a la generación de empleos ¿no habla por sí mismo el proceso de despido llevado a cabo por las administraciones públicas a todo nivel? ¿No dice nada –yo creo que sí- el aumento de los índices de criminalidad, el sostenimiento de los flujos migratorios?&lt;br /&gt;El tercer componente, fortalecimiento de las finanzas públicas, tuvo como pivote el proyecto de reforma tributaria llevado a cabo a finales del año pasado. Este tenía como propósito dotar de más y “mejores” –en el sentido de sostenibles, pues- recursos al Estado; por ejemplo, a través del gravamen al patrimonio y de algunas medidas de tributación que hubieran paliado en mínima cuantía el carácter regresivo de la estructura tributaria, además de las medidas jurídicas que tenían por objetivo disminuir el grado de evasión y elusión fiscal. El manejo que se le dio terminó por desbaratar lo poco que era salvable del proyecto. Luego de que las gremiales empresariales metieran mano, las estimaciones de recaudación para el presente ejercicio pasaron de ser de $250 a $150 millones. Y luego, ¿cómo realizar las asignaciones presupuestarias proyectadas por el gobierno –digamos en materia de inversión- para el presente año, si ya no se cuenta con los recursos suficientes para ejecutarlas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Gráfico 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_7BBhxF1F3Ek/TAvaK6ctxOI/AAAAAAAAABM/IGNRH279jKQ/s1600/GRAF2.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 399px; height: 221px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_7BBhxF1F3Ek/TAvaK6ctxOI/AAAAAAAAABM/IGNRH279jKQ/s320/GRAF2.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479713252649583842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Eso no es lo peor de todo. Lo peor es que el carácter regresivo del sistema tributario salvadoreño queda intacto; seguimos pagando más quienes tenemos menos. Además, la política de endeudamiento sigue inflando la carga de morosidad ¿del gobierno? No. Del país. Del país, porque mucha de la deuda contratada (con el BID, el BM, el FMI) se convertirá en deuda soberana que tendremos que pagar los que siempre pagamos. De hecho, estimaciones conservadoras sobre el nivel de deuda que se puede alcanzar este año señalan un cociente cercano a 112% de la relación deuda/PIB.&lt;br /&gt;El último componente es el sistema de protección social universal, éste es tal vez el único que puede ser rescatable de la gestión de Funes. Ello no excluye que pueda –y deba- también ser cuestionado. Por ejemplo, es positiva la entrega de paquetes escolares y alimentos en las escuelas públicas; sin embargo, en la situación deficitaria en la que se encuentra el gobierno, debería existir un esfuerzo paralelo –que abarca más cosas que las contempladas en el proyecto de reforma tributaria- que permitiera generar los recursos para que dichos programas de asistencia social fuesen sostenibles en términos financieros. A esto hay que agregar que se han dejado de lado aspectos importantes de política laboral como lo es la revisión de los salarios mínimos: la última revisión de los mismos se llevó a cabo en diciembre de 2008. De esa fecha hasta hoy, los salarios han perdido parte de su capacidad adquisitiva, teniendo en cuenta los magros niveles que presentaban los salarios decretados en ese entonces.&lt;br /&gt;Aunado a eso, el resultado es más ambiguo si consideramos también que la Ley de Medicamentos sigue sin aprobarse, una ley que podría ser un buen bastión de lucha contra el poder oligopólico que rige el mercado de medicamentos en el país.&lt;br /&gt;La evaluación del primer año de la gestión Funes difícilmente puede ser positiva. Ha tenido sus aciertos, pero está más caracterizada por los errores y las deficiencias en la ejecución de las políticas públicas. Difícilmente puede creerse que éste será un gobierno del cambio cuando no existe un cambio sustancial en la implementación y en el manejo de sus políticas, mientras se siga favoreciendo el proceso de acumulación a través de dar un trato privilegiado al sector empresarial y mientras se siga implementando la misma política comercial de apertura internacional en un contexto de baja competitividad doméstica, como por ejemplo el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. Estas políticas sólo servirán como un empuje más para el proceso de empobrecimiento y exclusión de nuestro pueblo. Este no puede ser un gobierno del cambio mientras no exista un viraje en la concepción de lo económico, lo social, lo político, lo cultural. Para que el gobierno sea un gobierno del cambio falta que se dé un cambio más que cuantitativo en el desenvolvimiento económico y social del país, hace falta que se desacralice la jerarquía burocrática gubernamental, hace falta ser consecuente con las necesidades de las mayorías.&lt;br /&gt;¿Hemos asistido a un cambio de gobierno o al establecimiento de un gobierno del cambio? Quienes tenemos la esperanza del cambio quizá no respondamos a esta pregunta; la lucha no se hace sólo con palabras. Para poder dar el salto que necesita este país hace falta poner los pies sobre la tierra y agacharse. Mientras no encontremos el antídoto que nos haga volar, la concentración de fuerzas debe darse abajo: el impulso necesario vendrá de ahí. De otro lugar, imposible…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-1754256722456562372?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/1754256722456562372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=1754256722456562372' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1754256722456562372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1754256722456562372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/06/cambio-de-gobierno-o-gobierno-del.html' title='¿Cambio de gobierno o gobierno del cambio?'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7BBhxF1F3Ek/TAvZ0TTixNI/AAAAAAAAABE/fDcz_jDbxtQ/s72-c/GRAF1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-1630390648391892901</id><published>2010-03-16T14:07:00.000-07:00</published><updated>2010-03-16T14:23:58.740-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Universidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas'/><title type='text'>Cosas varias...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES; 	mso-fareast-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El juego idiomático en Vallejo va más allá de la preocupación por la forma. Pero, a la vez, no es asimilable a una primacía del contenido. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero cualquiera sea la vía, la poética de Vallejo supone una patada en el canon de la poesía modernista latinoamericana. El tránsito de &lt;i style=""&gt;Los Heraldos Negros&lt;/i&gt; a &lt;i style=""&gt;Trilce&lt;/i&gt; ya nos dice bastante de la ruptura en el ámbito de la forma, aunque no se desliga de una poética donde el elemento que prima es ésta última. Un ejemplo es el poema XIV de Trilce y aquella frase memorable:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Oh estruendo mudo!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Odumodneurtse!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En cuestión de rompimientos con el canon formal, estos versos sólo son comparables con aquel de &lt;i style=""&gt;Traspié entre dos estrellas&lt;/i&gt;, en &lt;i style=""&gt;Poemas Humanos&lt;/i&gt;: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No me busques, la muela del olvido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Esa poética&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de ruptura formal esta siempre presente en Vallejo, y es siempre monstruosa, es siempre brillante. El paso de una poética intimista a una poética “realista”, de un pesimismo subjetivista a un optimismo solapado, es el hecho notable en cuestión de contenido. Por ejemplo, en &lt;i style=""&gt;Los Heraldos Negros&lt;/i&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Yo nací un día en que Dios estuvo enfermo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;grave.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Representa un paradigma distinto al de &lt;i style=""&gt;Poemas Humanos&lt;/i&gt;: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hoy me gusta la vida mucho menos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;pero siempre me gusta vivir, ya lo decía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pese a los cambios, la poética de Vallejo es &lt;i style=""&gt;esencial&lt;/i&gt;. Es humana. Por eso no es soslayable ninguno de los poemarios frente a otro. Por eso nos conmocionan aún los versos finales de &lt;i style=""&gt;España, aparta de mí este cáliz&lt;/i&gt;: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Si la madre España cae –digo, es un decir-&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;salid niños del mundo, id a buscarla!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero el paradigma presente en los &lt;i style=""&gt;Poemas Humanos&lt;/i&gt; y en &lt;i style=""&gt;España&lt;/i&gt;…, no debe confundirse con una superación del Vallejo de &lt;i style=""&gt;Trilce&lt;/i&gt; o de &lt;i style=""&gt;Los Heraldos…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Habría que ser falso tan sólo para presentirlo. Hay una contradicción que nunca lo abandona: la esperanza de un  pordiosero bajo la lluvia o el llanto de un hombre que come muertos a sus vivos. Hay que darle el beneficio de la duda: murió en París, con aguacero, un día del que ya tenía recuerdo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;*****&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C03%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES; 	mso-fareast-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Evaristo Hernández, amigo y docente de la Facultad de Economía, publica en uno de sus blogs un artículo que escribí en las últimas semanas. Dicho artículo intenta ser una aproximación al pensamiento marxista en nuestro país, sus contradicciones y la importancia de su re-encuentro. El artículo puede leerse en el blog científico &lt;a href="http://sociosocialismo.blogspot.com/"&gt;Socio-Socialismo&lt;/a&gt; (concretamente, en este &lt;a href="http://sociosocialismo.blogspot.com/2010/03/marxismo-hic-et-nunc.html"&gt;link&lt;/a&gt;). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C03%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES; 	mso-fareast-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En los últimos días el país ha presenciado una lucha de quién es Cristo, y el hombre cotidiano va y se pregunta qué sucede. Y es difícil –bien difícil- contestarnos. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La cuestión va como sigue: por unanimidad se presenta en la Asamblea Legislativa un proyecto de eliminación del cargo básico –o llámesele como se quiera- por el servicio de telefonía fija. Dicho proyecto es vetado por el presidente de la república, y el proyecto se modifica hasta convertirse en una reducción nimia de la tarifa. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;C’est-à-dire: el presidente –que corrió como candidato del FMLN- se opone a un proyecto para que baje el costo de vida de los salvadoreños (por cierto, en la revisión del IPC base 2009 el gasto familiar por servicios de comunicaciones representa una partida de significativa importancia). Por el contrario, la primera propuesta fue presentada por unanimidad en la Asamblea (incluyendo, sí, a los partidos e derecha). Esto nos trae a la pregunta de si el presidente de izquierda no apoyará medidas que pongan en juego los intereses de la empresa privada (transnacional en este caso, valga la aclaración). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Como dice Aquiles Montoya: Yo ya no entiendo que putas pasa en este país. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero por el mismo hecho de que Funes haya sido el candidato del FMLN y haya ganado, bien merecería darle el beneficio de la duda. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Digamos que, bajo una visión economicista de la cosa, bien podríamos ensayar una justificación como la siguiente: la eliminación de las cuotas básicas por la prestación del servicio de telefonía reduciría los márgenes de ganancia de las empresas; para mantener dichos márgenes las empresas tendrían que aminorar sus costos, digamos, laborales –es decir, reducir su demanda de trabajo-, con el desplazamiento de muchos de sus empleados. Este desplazamiento significaría un aumento en el nivel de desempleo, y la caída de los ingresos de los hogares de las personas despedidas, lo que repercutirá en los niveles de consumo e ingreso (claro, asumiendo que el monto de desplazados es significativo). Bajo esta lógica –y considerando que de hecho las empresas telefónicas amenazaron en un primer momento con el despido de sus empleados- bien podría excusarse la posición del ejecutivo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero la cosa no es tan sencilla y no se limita al ámbito de lo económico por sí mismo. Llega a lo político. Veamos, la victoria de Mauricio Funes fue producto de una correlación de fuerzas entre las mayorías populares y el sector privado progresista y sólo de forma mediata superó el impasse político del sector privado radical. Para mantener cierto nivel de gobernabilidad, Funes debe hacer malabares para equilibrar los intereses de las mayorías populares –que no necesariamente se ha dirigido hacia una transformación de sus condiciones reales de vida- y los de la gran empresa privada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Esto, a mi parecer, es lo que explica la ambigüedad de la posición tomada por Funes. Es más claro aún si consideramos que Funes, en su momento, no vendió un proyecto de izquierda. Incluso en el discurso que brindó inmediatamente después de las elecciones, de lo que se hablaba era de un “proyecto de nación”. ¿Es eso malo, pues? No necesariamente. Pero es cuestionable en la medida en que el concepto de &lt;i style=""&gt;nación&lt;/i&gt;, como el de &lt;i style=""&gt;país&lt;/i&gt;, ha servido siempre como una forma de soslayar las contradicciones políticas de las clases. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Hay que esperar más ambigüedad? Creo que sí, por lo pronto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;*****&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C05%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES; 	mso-fareast-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Descontando los domingos, son ya once días que la UES permanece cerrada. Como motivo se esgrime la exclusión arbitraria de los aspirantes de nuevo ingreso, la forma en que funciona el sistema de selección, la exclusión sistemática de las clases sociales menos favorecidas en cuanto al sistema de educación superior. Todo ello es válido. Y no cuestiono la legitimidad de la causa –que suena a cliché por fuerza de la repetición. Pero deslegitimo los métodos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo dijo Roque Dalton: como el Partido no tiene sentido del humor, yo me compro una pistola.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Qué diablos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;*****&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C06%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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it lacks purpose and confidence.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo más significativo no es la frase (tanto menos si nos acordamos de César Guzmán), sino el hecho de haber sido escrita por un tipo llamado Hacker (&lt;i style=""&gt;The anticapitalist bias of american historians&lt;/i&gt;, de Louis Hacker en &lt;i style=""&gt;Capitalism and the historians, &lt;/i&gt;University of Chicago Press, 1960), hecho que resulta –está de más decir- de lo más curioso. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-1630390648391892901?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/1630390648391892901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=1630390648391892901' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1630390648391892901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/1630390648391892901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/03/cosas-varias.html' title='Cosas varias...'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-8383058642732881234</id><published>2010-02-16T12:12:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T12:47:19.745-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Musica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas'/><title type='text'>Las nenas del grupo caña y la ventaja competitiva</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras desayuno acostumbro ver alguna cosa en la T.V.: casi siempre algún capítulo de alguna serie anime prestada. Lo último que estuve viendo fue &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Peacemaker_Kurogane"&gt;Peace Maker&lt;/a&gt; y algunos capítulos de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rurouni_Kenshin"&gt;Samurai X&lt;/a&gt; y la película &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vampire_Hunter_D"&gt;Vampire Hunter D&lt;/a&gt;, que me aburrió –no sé por qué.&lt;br /&gt;Hoy, como no tenía nada nuevo, puse la tele local y vi, no sin sorpresa, a las Nenas del Grupo Caña cantando &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Besito de pilón&lt;/span&gt; (cuyo video pueden disfrutar &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=-7fZkMYABZE"&gt;acá&lt;/a&gt;). Al parecer el dicho grupo opera igual que el grupo elite del ejército del Rey Jerjes, es decir, los Inmortales: si uno muere, hay otro en reserva para remplazarlo. Es eso o encontraron la fuente de la eterna juventud (digo, es un decir). A diferencia de otros grupos como &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=-dE61PgpgcU"&gt;Algodón&lt;/a&gt;, que no dejaron rastro (o tal vez dejaron pero a nadie le interesa), las nenas caña siguen por ahí.&lt;br /&gt;Uno se pregunta si eso no es una innovación, un adelanto y, por tanto, una ventaja. Schumpeter diría que sí, en la medida en que es una innovación de proceso (ni Algodón, vamos). Porter le daría la razón y lo complementaría diciendo que además eso permite una pervivencia de la marca, erigida sobre una renovación continua de los factores que, a pesar de todo, no debilita la organización interna, en lo referente a los procesos de producción, gestión de la calidad, etc.&lt;br /&gt;Pero ¿esa renovación continua no exige unas condiciones específicas de los factores, una abundancia en los recursos, en este caso, de mujeres que fingen cantar y bailar? Podría ser eso, o podría ser lo contrario: que sean escasas y que se vuelva necesaria una creación de factores (sigue hablando Porter), que en este caso se vuelve parte consustancial a la estrategia y a la estructura de la empresa, y no está fuera de ella.&lt;br /&gt;Yo (¿pondría los muebles surrealistas aquí?) dudaría de que pueda volverse una cuestión interna a la empresa; porque la gente que finge bailar y cantar abunda (se pueden consultar en internet algunos catálogos, como &lt;a href="http://musica.com.sv/?cat=1093&amp;amp;gl"&gt;éste&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://musica.com.sv/?cat=1107&amp;amp;gl"&gt;éste&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://musica.com.sv/?cat=1081&amp;amp;gl"&gt;éste&lt;/a&gt;, por ejemplo). No creo que haya escasez sino que son abundantes: hay un ejército industrial de reserva. Un ejército de nenas caña.&lt;br /&gt;Esto no se ha dado en ningún lugar del mundo. Pensemos: si así fuera John Coltrane o Mayhem seguirían dando conciertos o quemando iglesias, Michael Jackson hubiera completado su gira y Nirvana hubiera superado el Nervermind (no existirían los Foo Fighters).&lt;br /&gt;Entonces, por supuesto que El Salvador tiene ventaja competitiva en algunas cosas. Manuel Enrique Hinds se había olvidado de esto. Ojalá le sirva para la próxima &lt;a href="http://www.elsalvador.com/noticias/2006/01/09/negocios/neg2.asp"&gt;Guía Para Invertir en el País&lt;/a&gt;. Tal vez para el ADA.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-8383058642732881234?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/8383058642732881234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=8383058642732881234' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/8383058642732881234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/8383058642732881234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/02/las-nenas-del-grupo-cana-y-la-ventaja.html' title='Las nenas del grupo caña y la ventaja competitiva'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-6376367630475860372</id><published>2010-02-11T13:32:00.000-08:00</published><updated>2010-02-11T13:34:39.718-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas'/><title type='text'>Notas</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;El hombre estaría mejor como un animal. Como un autómata. Pensar duele. Y la pregunta no es si vamos o venimos, sino ¿hacia dónde?&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;¿Acaso Mersault no es, por necesidad lógica, un Pantagruel breve y soñado?&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;***&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Escuchado en los alrededores de la facultad de economía: “Un día la vida te va a sorprender y vas a ver que ya no sos tan pendejo”. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;***&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Ella depositó su mano en la brisa de mayo. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Fue una voz al costado de mis arterias. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Aunque no recuerde ahora su vuelo de humo suave. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Aunque no piense ya en sus secretos y salivas. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Yo, que vendí mi alma por su ombligo,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;que empeñé mi gloria por su pintalabios,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;he propuesto el hueco de su oreja como habitación de mi sangre. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;***  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;El problema de la economía no es de método. Es de objetivo, de aspiración. La separación de &lt;i style=""&gt;lo económico&lt;/i&gt; como aspecto separado de &lt;i style=""&gt;lo humano&lt;/i&gt; ha derivado en la cosificación de la ciencia, en la búsqueda de paradigmas insustanciales. Sí, dicha separación bien puede realizarse como precepto analítico, pero nada más. Luego hay que volver a la humanidad del hombre, a su necesidad de &lt;i style=""&gt;ser&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La economía es un medio, no es un fin en si misma.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="FR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="FR"&gt;Aujourd’hui je parle sur la vie et l’espoir. Aujourd’hui je regarde la lumière de l’homme, les nuages, tes rêves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="FR"&gt;Et je pleure. Pour quoi ? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="FR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="FR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;***  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La única forma de ser un marxista decente es ser un indecente marxista. Es despertar a Marx a patadas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-6376367630475860372?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/6376367630475860372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=6376367630475860372' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6376367630475860372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/6376367630475860372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/02/notas.html' title='Notas'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-7175115580277992320</id><published>2010-02-11T13:14:00.000-08:00</published><updated>2010-02-11T13:31:35.065-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Universidad'/><title type='text'>Competitividad de la manufactura salvadoreña, según San Shaikh</title><content type='html'>&lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;a name="_Toc247961714"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_Toc247885578"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h1&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Bueno, ya había mencionado lo del trabajo de Economía de los Factores. Pues bien, acá está. Es un análisis de la competitividad del sector manufacturero salvadoreño --en general--, según el enfoque de derivación marxista propuesto por Anwar Shaikh. La elaboración estuvo a cargo de los mencionados más abajo, con la asesoría de Raúl Moreno y de Roberto Góchez, a quien le particularmente. pongo los gráficos porque primero hay que convertirlos en imagenes JPEG y son muchos. Sí, la pereza, cabal. Imaginen que son como están descritos. Y si la imaginación falta, soliciten el documento en este mismo espacio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: left; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Análisis de la competitividad del sector manufacturero salvadoreño desde un enfoque marxista, para el periodo 1990 – 2008&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: right; line-height: normal;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Daris Argueta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: right; line-height: normal;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Julio Flamenco&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: right; line-height: normal;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Alberto Quiñónez&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: right; line-height: normal;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Linda Zelaya&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Introducción&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Luego de continuos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y dilatados procesos de apertura y liberalización comercial experimentados por la economía salvadoreña desde finales de la década de 1980 del siglo pasado, los cuales se aplican aún con más vehemencia en la actualidad,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y en un contexto actual que preconiza las ventajas del comercio internacional como un mecanismo de ganar-ganar tanto para las economías industrializadas como para las no industrializadas, es apremiante la necesidad de evaluar la posición competitiva de El Salvador en el ámbito internacional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En este sentido, este trabajo pretende determinar la posición competitiva del sector manufacturero salvadoreño respecto a sus principales socios comerciales (Estados Unidos y Centroamérica, excluyendo Panamá y Honduras), desde una perspectiva marxista, en el período 1990-2008; para ello se adaptó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la información de los Sistemas de Cuentas Nacionales de El Salvador y de sus socios comerciales a categorías marxistas con la finalidad de elaborar indicadores que permitan mostrar la posición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;competitiva del sector salvadoreño de la manufactura con respecto a sus principales socios comerciales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Las razones de centrarse en el sector manufacturero son dos: en primer lugar, la fuerte competencia internacional a la que dicho sector se encuentra sometido por tratarse de bienes transables; la segunda razón obedece a que éste fue uno de los sectores que aparentemente se impulsaría para “aprovechar” las ventajas del comercio internacional en la nueva estrategia de crecimiento impulsada por el gobierno de Alfredo Cristiani,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la cual sería liderada por las exportaciones y el sector externo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La principal limitación que se ha tenido durante la elaboración de este estudio es la falta de información para algunos países y para algunos años,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ante lo cual se ha procedido a estimar algunos datos mediante métodos simples de pronósticos; sin embargo, para los casos en los que no se dispuso de ninguna observación fue imposible realizar tal ejercicio. Además de la falta de información, hubo dificultades para conseguir acceso a ciertos datos a los cuales sólo se puede acceder desde pocas fuentes en el país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El presente trabajo se estructura en dos capítulos, el primero de los cuales presenta un abordaje teórico del enfoque marxista de la competitividad internacional, para lo cual se explica la concepción marxista de la competencia tanto a nivel nacional como internacional y los fenómenos que ésta lleva aparejados; también, se detallan las principales variables que determinan la competitividad internacional desde el enfoque marxista, así como la metodología utilizada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para construir las variables del trabajo, con la respectiva explicación de la manera en que deben interpretarse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En el segundo capítulo se presenta un análisis de la competitividad del sector manufacturero salvadoreño a la luz de la evidencia empírica construida en base a la teoría marxista, relacionándola a su vez con los resultados comerciales obtenidos por El Salvador en el sector de manufacturas; aquí se comprueba la validez de la teoría marxista de los Costes Laborales Unitarios Reales Relativos aplicada en el ámbito del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;comercio internacional; también, y para no disociar teoría y realidad, se establece de manera intuitiva la relación existente entre las políticas económicas implementadas en el país y la posición competitiva mostrada por el sector nacional de las manufacturas. Para finalizar, se citan los principales hallazgos logrados en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la investigación, se incluyen las fuentes bibliográficas y sitios web consultados,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y se anexan los cuadros con las bases de datos utilizadas para los cálculos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a name="_Toc247961715"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Capítulo I: &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Enfoque marxista de la competitividad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En un análisis de competitividad es necesario hacer referencia al contexto en que ésta se desarrolla, es decir, a la competencia. En este sentido, desde una perspectiva marxista, existe una disyuntiva con la concepción neoclásica de competencia, ya que para la teoría neoclásica la competencia es un proceso estático que conlleva a un equilibrio en el largo plazo; contrario al enfoque dinámico planteado por Marx.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Para Marx la competencia capitalista es una constante lucha entre los capitales en la búsqueda de la conquista de una mayor parte del mercado. La competencia es, por tanto, un proceso y no un estado; en este proceso de lucha no se garantiza la ganancia que recibirá un capital individual; es necesario para ello, tomar en cuenta la tasa media de ganancia social.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La tasa media de ganancia no puede funcionar como un determinante &lt;i style=""&gt;per se&lt;/i&gt; de las decisiones capitalistas, pero si como un importante factor persuasivo; para que esto sea así, la tasa media de ganancia debe ser lo suficientemente atractiva a los capitales individuales. Por ende, la tasa media de ganancia debe superar a la tasa de interés, ya que en caso contrario no se tendría iniciativa para realizar un capital industrial o comercial, pues se tendrían mejores ganancias a través de mantenerlo ocioso teniendo asegurado cierto nivel de ganancia y evadiendo la lucha dentro del mercado para obtenerla. Ello cobra mayor importancia bajo la lógica de desenvolvimiento de los mercados capitalistas, en los cuales la tendencia de su desempeño conlleva inevitablemente a la concentración y centralización del capital. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En ese marco de competencia, las empresas pueden conseguir ventajas en la medida en que logren ofrecer mercancías más o menos similares a menores precios que sus competidores. Esa condición, dado que los precios son la concreción de los costes de producción&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, lleva aparejada una reducción de costes. Cabe aclarar que otros métodos considerados como fuentes de ventaja son la diferenciación del producto, los servicios post venta, etc.; sin embargo, estos son, en definitiva, capacidades de ofrecer cierta calidad o cierta diferenciación en las mercancías a menores costes que los competidores&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Los costes de las empresas están formados por dos componentes: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Primero, los costes referidos al valor desembolsado por la compra de maquinarias, equipos y materias primas o Capital Constante. Dichos costes, por tanto, se denominan Costes Constantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Segundo, los costes que reflejan el desembolso por la compra de determinado tiempo de fuerza de trabajo o Capital Variable y que, debido a ello, son llamados Costes Variables. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En el enfoque marxista, la concreción de los costes en los precios puede definirse por:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Pp = c + v + G’(c + v)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Donde Pp es el precio de producción, c y v representan los costos de producción unitarios constantes y variables, respectivamente. G’ representa la tasa media de ganancia. Ésta, a su vez, puede definirse como: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;G’ = ∑pl/ ∑(c + v)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Donde se mantiene la terminología de la ecuación anterior y pl representa la plusvalía de cada sector, es decir la expresión monetaria del valor nuevo creado no remunerado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En el marco de una economía con libre movilidad de los factores, la diferenciación de las tasas de ganancia sectoriales llevaría a que los capitales fluyeran hacia aquellos sectores que son más rentables. Sin embargo, el mecanismo que equilibra esas entradas y salidas intersectoriales es la tasa media de ganancia, la cual permite que los capitales invertidos en distintos sectores de una economía perciban una remuneración proporcional al total de capital invertido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Eso no significa que la remuneración al capital –o masa de ganancia- sea igual en todos los sectores, al menos no lo es en términos absolutos, sino sólo en términos proporcionales al capital. Esto se explica porque, dados distintos niveles de inversión en capital constante, se producen transferencias de valor y de plusvalía de unos sectores a otros&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Pero la percepción de ganancia no sólo diverge en términos absolutos de sector a sector, sino también entre las diferentes empresas de una misma industria: de la concepción dinámica de la competencia se deriva que las empresas se encuentran en un entorno de “lucha” permanente, en el cual se compite a través de una innovación constante que permita la disminución de costes. Las empresas que se encuentren a la cabeza de este proceso de reducción de sus costes serán las que logren alcanzar una mejor posición competitiva y, por tanto, las que logren obtener mayores cuotas de mercado y mayores ganancias. Estas empresas son las que Shaikh denomina como los “Capitales reguladores”, que son los que determinan los precios de la industria&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Dicha determinación se da como reflejo de los precios de producción a los que ofrecen sus productos los capitales reguladores en el mercado. Para no perder cuotas de mercado, todos los competidores ofrecerán al precio de los capitales reguladores, pero dado que las tasas de ganancia individuales de los primeros son divergentes –son, de hecho, menores- las masas de ganancia de los competidores diferirán tanto más cuanto que no logren reducir sus costes de producción hasta un nivel que les permita ofrecer mercancías con una tasa de ganancia igual o mayor a la de los capitales reguladores. Esto significaría que los viejos capitales reguladores serían sustituidos por unos nuevos, lo cual es congruente con una concepción dinámica de la competencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Pero, además, la competencia tiene en paralelo la centralización del capital; esto es, la absorción de unos capitales por otros. En el largo plazo este proceso es inevitable en la medida en que las tasas de ganancia individuales de los capitales no reguladores presenten diferencias sistemáticas frente a las de los capitales reguladores. Existe, pues, dentro del funcionamiento del sistema capitalista, una tendencia inherente hacia la formación de mercados monopólicos.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;A nivel internacional, la competitividad que presenta un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sector o una empresa se asocia con la capacidad de dicha unidad económica para alcanzar o mantener niveles de ganancia crecientes y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hacer frente a la competencia tanto nacional como internacional. En dicha capacidad influyen diversos factores de tipo micro, meso y macroeconómico; sin embargo, en el análisis marxista de la competencia -como condición&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que favorece la competitividad- entre capitales, se sostiene que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los determinantes últimos de ésta son los costes de producción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Siguiendo con lo anterior,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un enfoque marxista de la competitividad internacional parte del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;análisis de los costes laborales unitarios reales -medidos a través de los salarios reales y la productividad de la fuerza de trabajo-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;expresados por unidad de producto, pues, al final, son las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;empresas con menores costes unitarios de producción las que logran sobrevivir a la lucha competitiva. En este punto, los capitales que a nivel internacional cumplen tal condición, son los que se convierten en capitales reguladores, cuya tasa de ganancia determina la tasa que obtendrán las nuevas inversiones en cada sector.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Dado que los capitales reguladores determinan -tendencialmente-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la tasa de ganancia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que prevalecerá en un sector a escala internacional, ocurre que las empresas o capitales que tengan altos costes laborales unitarios reales (CLUR) de producción no podrán mantenerse en el mercado con los niveles de ganancia que establecen los capitales reguladores y, por analogía, serán los capitales que tengan costes de producción bajos los que tendrán una posición competitiva tanto en su mercado nacional como también en los mercados internacionales.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;a name="_Toc247961716"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;a name="_Toc247885580"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Metodología&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;La metodología utilizada en la realización del presente trabajo comenzó con la recopilación de la información básica por país. Tras el análisis de dicha información, se adoptó&lt;span style="color: rgb(0, 176, 240);"&gt; &lt;/span&gt;el PPA (Paridad del Poder Adquisitivo)&lt;span style="color: rgb(0, 176, 240);"&gt; &lt;/span&gt;para expresar las diferentes monedas nacionales en una moneda en común –el dólar estadounidense-, de manera que los datos de cada país fueran comparables.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En segundo lugar, con el objeto de medir la competitividad entre El Salvador y sus principales socios comerciales (Estados Unidos y Centroamérica excluyendo a Panamá y Honduras este último por falta de información) lo ideal sería contrastar &lt;i style=""&gt;los costos de producción unitarios&lt;/i&gt; en una moneda común. Pero como la comparación a nivel internacional de costos unitarios de producción en una misma moneda encuentra grandes problemas de disponibilidad de información, se contrastará la evolución de aquellos a través de una variable proxy, los Costos Laborales Unitarios Reales definidos como: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;CLUR = Wr / A&lt;/span&gt;&lt;!--[if supportFields]&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="'font-family:;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span style="'mso-element:field-begin'"&gt;&lt;/span&gt; QUOTE &lt;span style="'position:relative;"&gt;&lt;![if gte vml 1]&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" spt="75" preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"&gt;  &lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;  &lt;v:formulas&gt;   &lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;  &lt;/v:formulas&gt;  &lt;v:path extrusionok="f" gradientshapeok="t" connecttype="rect"&gt;  &lt;o:lock ext="edit" aspectratio="t"&gt; &lt;/v:shapetype&gt;&lt;v:shape id="_x0000_i1025" type="#_x0000_t75" style="'width:17.25pt;"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///C:\DOCUME~1\pc02\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image001.png" title="" chromakey="white"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]&gt;&lt;![if !vml]&gt;&lt;img width="23" height="53" src="file:///C:\DOCUME~1\pc02\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image002.gif" shapes="_x0000_i1025" /&gt;&lt;![endif]&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="'mso-spacerun:yes'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="'mso-element:field-separator'"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if supportFields]&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="'font-family:;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span style="'mso-element:field-end'"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Donde w&lt;sub&gt;r &lt;/sub&gt;, A representan el salario real por trabajador y productividad del trabajo, respectivamente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En consecuencia, El Salvador, al igual que sus respectivos socios comerciales, pueden reducir los costos unitarios (laborales) de producción, ya sea incrementando la productividad del trabajo o reduciendo los salarios reales por trabajador&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Por otro lado, al hablar de la productividad del trabajo, se debe tener en cuenta que se trata de unidades de trabajo directo utilizadas en el sector.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por consiguiente, el salario real (Wr), estará determinado por el salario nominal (w) y por el índice de precios al consumidor (IPC); y la productividad del trabajo (A) por el número de unidades producidas (Ym) y por el número de unidades de trabajo directo utilizado (L).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En otras palabras, el salario real y la productividad del trabajo, pueden expresarse como:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;Wr = W / IPC&lt;span style=""&gt;             &lt;/span&gt;A &lt;span style="position: relative; top: 5.5pt;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;= Ym / L &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Donde: w, salario nominal; ipc, índice de precios al consumidor; Ym, PIB manufacturero; L, número de unidades de trabajo directa utilizado; Wr, salario real y A, productividad del trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Dado lo anterior, los CLUR para cada país estarán determinados por:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;CLUR = Wr / A&lt;span style="position: relative; top: 5.5pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;=&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;(W / IPC) / (YM / L)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;No obstante, con el objeto de medir la evolución relativa de los costos laborales unitarios de producción entre dos países, se analizará la tendencia del &lt;i style=""&gt;cociente de los CLUR&lt;/i&gt; promedio de dos naciones, definido como:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: center; line-height: normal;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;CLUR ab = CLURa / CLURb&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;De este modo, el país A podrá mejorar la competitividad respecto al otro en la medida que el CLUR relativo tienda a cero o, en otras palabras, en la medida en que sus CLUR disminuyan en mayor medida que los CLUR del país B, o que crezcan en menor medida que los CLUR de éste último, porque reflejan una reducción del CLUR&lt;sub&gt;A/B&lt;/sub&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Por el contrario, el país A vería reducir su competitividad con respecto al país B, cuando sus CLUR aumenten en mayor proporción o que disminuyan en menor proporción que el país B, ya que implican un aumento del CLUR&lt;sub&gt;A/B&lt;/sub&gt;. En conclusión, la evolución de la competitividad de dos o más países, en la industria de la manufactura vendrá dada por la capacidad que tenga cada uno de tener menores costos laborales unitarios de producción relativos al otro, o de poderlos reducir en mayor medida a través del tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Finalmente, algunos autores argumentan que existe una congruencia entre la evolución de los saldos comerciales bilaterales y los costos laborales unitarios&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; lo que conlleva a confrontar los saldos comerciales entre El Salvador y cada uno de sus socios comerciales, específicamente en el sector de la industria manufacturera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a name="_Toc247961717"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_Toc247885581"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Capítulo II: La competitividad del sector manufacturero salvadoreño a la luz de la teoría marxista&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Entrada la década de los 90, El Salvador es testigo y sujeto de cambios estructurales basados en la implementación de políticas neoliberales. Estas políticas tenían como justificación el mejoramiento de las condiciones internas que permitieran la inserción de la economía salvadoreña en los mercados internacionales. Como mecanismos de “ajuste y estabilización”, fueron aplicadas una serie de políticas que tenían como fin la reducción del Estado y la primacía del sector privado en la economía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;A dieciocho años de comenzado el proceso, lo que salta a la vista es que, lejos de logrados los pretendidos objetivos de dicho modelo, lo que ha prevalecido es el deterioro de las condiciones estructurales que permitan un crecimiento económico sostenido y un desarrollo económico-social palpable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Por el contrario, la evolución reciente de la economía salvadoreña muestra como el desempeño del aparato productivo ha propendido hacia una mayor centralización del capital, un deterioro en las condiciones comerciales, financieras, ambientales y culturales de la mayor parte de la población. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En materia comercial, la tendencia que ha seguido El Salvador es a convertirse en un importador neto de toda clase de mercancías. Esto se constata fácilmente a través del examen de las balanzas comerciales de El Salvador con sus principales socios comerciales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Desde la década de los noventa podemos observar que El Salvador posee un déficit comercial en el sector de manufactura con algunos de sus principales socios comerciales como son: Estados Unidos, Costa Rica, Guatemala; mientras que solamente posee una relación superavitaria con Nicaragua.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;El país con el que se posee un mayor déficit es Estados Unidos que ha alcanzado un monto de $&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;1, 740,492&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;miles de dólares para el año 2008, a pesar de que a las tasas de crecimiento de las exportaciones han sido altas con respecto a las de las importaciones de un 23.85% y 6.28% respectivamente para ese mismo año.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En relación a los socios centroamericanos, en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;2008 para el caso de Costa Rica el déficit ha alcanzado un monto de $93,169&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;miles de dólares, el cual ha disminuido en comparación al déficit de 2007 de $110,958 miles de dólares, lo cual es coherente con la disminución en el crecimiento de las importaciones 13.62% a 4.66%&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y el aumento en el crecimiento de las exportaciones que pasaron de 11.8% a 21.74% de 2007 a 2008 respectivamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En el caso de Guatemala el déficit ha tendido a profundizarse en los últimos 6 años pasando de $8,225 miles de dólares en 2002 a $147, 280 miles de dólares en 2008, debido a un crecimiento más acelerado de las importaciones que de las exportaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;El caso de Nicaragua es el único favorable para el país, este ha mantenido un superávit comercial en el sector durante todo el periodo en análisis con algunas disminuciones para el 2002.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Ahora bien como se estableció en el capítulo precedente, la posición competitiva de un sector o de una nación está determinada por la relación de los costos laborales unitarios reales (CLUR) de un determinado sector con respecto al mismo sector de otra economía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En este estudio se parte de la hipótesis de que existe una relación inversa entre el índice de costes laborales unitarios reales y los resultados de la balanza comercial del sector manufacturero salvadoreño. En otras palabras, a mayores índices de costos laborales unitarios reales (CLUR) se espera que haya una tendencia hacia el deterioro de los saldos de balanza comercial; mientras que, por el contrario, a menores índices de costos laborales se espera un mejoramiento en los saldos de balanza comercial.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc247885582"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;a name="_Toc247961718"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Construcción de las variables&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Habiendo establecido el marco de referencia y el planteamiento del problema, es necesario especificar las variables a través de las cuales se realizará nuestro trabajo. Para recapitular, recordemos que la variable fundamental son los Costos Laborales Unitarios Reales Relativos (CLUR&lt;sub&gt;R&lt;/sub&gt;), los cuales tienen como base los Costos Laborales Unitarios Reales de cada país. Pero estos últimos están determinados, como se estableció en la metodología, por dos variables: los salarios reales y la productividad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;En este sentido, es de aclarar que los salarios reales se han construido a través del cociente de los salarios medios nominales para el sector manufacturero de cada país entre el índice de precios de cada año (IPC).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;La productividad, por su lado, ha sido calculada como el cociente del valor agregado generado en la industria manufacturera entre el número de personas empleadas en dicho sector.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;a name="_Toc247961719"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;a name="_Toc247885583"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Índices CLUR para El Salvador, Estados Unidos y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Centroamérica&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Los índices de CLUR calculados para El Salvador muestran que la tendencia general ha sido a aumentar o, en otras palabras, a la disminución de la posición competitiva de El Salvador. Por el contrario, los mismos índices calculados para las economías centroamericanas (Guatemala, Nicaragua y Costa Rica) y para Estados unidos, muestran que la posición competitiva ha mejorado sustancialmente.&lt;span style="color:red;"&gt; &lt;/span&gt;Analizaremos el comportamiento de los índices CLUR en dos escenarios que, lejos de ser situaciones aisladas, son dos aspectos paralelos en el escenario de competencia internacional del sector manufacturero salvadoreño. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Ttulo3" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;a name="_Toc247961720"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;a name="_Toc247885584"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;El Salvador – Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;El &lt;span style=""&gt;Gráfico &lt;span style=""&gt;5&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:data&gt;08D0C9EA79F9BACE118C8200AA004BA90B02000000080000000E0000005F005200650066003200340037003800380035003200360032000000&lt;/w:data&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;/span&gt; muestra la evolución de los índices CLUR para El Salvador y Estados Unidos y el CLUR relativo para El Salvador. Como puede verse la evolución de los CLUR en El Salvador no presenta una tendencia muy marcada, por el contrario, presenta movimientos bastante aleatorios; sin embargo, en términos generales, el índice ha aumentado de 50.30 para 1990 a 67.01 para 2008; lo cual significaría que la posición competitiva de El Salvador se ha deteriorado. Eso se constata, además, con el examen del índice de CLUR relativos de El Salvador en comparación con Estados Unidos, el cual presenta una evolución creciente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Sin embargo, para analizar más de cerca las causas del deterioro de la posición competitiva de El Salvador en relación a Estados Unidos, será necesario desagregar los índices de CLUR en sus componentes: índices de productividad y de salarios reales. El &lt;span style=""&gt;Gráfico &lt;span style=""&gt;6&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:data&gt;08D0C9EA79F9BACE118C8200AA004BA90B02000000080000000E0000005F005200650066003200340037003800380035003300300034000000&lt;/w:data&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;/span&gt; muestra la evolución de cada uno de estos índices tanto para El Salvador como para Estados Unidos. Como puede verse la disminución del índice de CLUR de los Estados Unidos es consecuencia de un aumento sistemático de la productividad laboral en el sector manufacturero, aunado a una casi estacionariedad de los salarios reales. Por el contrario, el aumento del índice de CLUR en El Salvador tiene a la base el comportamiento errático de los índices de salario y de productividad. En cuanto a los salarios reales, estos han tendido a aumentar aunque en términos pocos significativos al igual que la productividad; no obstante, el aumento en ésta última ha sido aún menor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;De hecho, al comparar los saldos comerciales del sector manufacturero con la evolución de los CLUR relativos se observa claramente que ha habido una relación inversa: mientras que los índices CLUR relativos han venido aumentando sistemáticamente en todo el periodo estudiado, los saldos de balanza comercial manufacturera entre El Salvador y Estados Unidos han tendido a profundizar su régimen deficitario, lo cual corrobora la hipótesis de nuestro trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Las políticas de apertura económica llevadas a cabo al despuntar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la década de los noventa –apuntaladas principalmente por los Programas de Ajuste Estructural y de Estabilización Económica-, significaron un proceso de apertura unilateral, basado en la reducción continuada de los aranceles. A pesar de que dichos programas tenían como finalidad “la viabilidad de la balanza de pagos y la reducción paulatina de la pobreza”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, las políticas ejecutadas tuvieron efectos negativos sobre los flujos de comercio internacional, sobre el panorama macroeconómico interno y sobre las condiciones de vida de las personas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;De hecho, es bajo la lógica de los PAE-PEE que se implementa la “flexibilización del mercado laboral”, lo que lleva a la disminución de los salarios reales. Ello buscaba elevar la competitividad de la economía salvadoreña. Sin embargo, la disminución de la productividad fue mayor, teniendo así un efecto negativo sobre la posición competitiva de la economía salvadoreña y en específico del sector manufactura&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="ES-PE"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. De hecho, es en este periodo (1990 – 1996) que los saldos comerciales comienzan a disminuir de forma más acentuada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Un segundo periodo puede caracterizarse alrededor de 1996 – 2000. En este periodo puede observarse cierta estabilidad en los saldos comerciales que tal vez puede ser explicado por la fase recesiva en que se encontraba la economía salvadoreña y que no posibilitó la entrada de mayores montos de importación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Un tercer período, que va desde 2001 a 2008, tiene a la base los procesos de dolarización (2001) y de ratificación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (2006). En este período se vuelven a dinamizar los flujos comerciales pero con un saldo negativo para El Salvador. De hecho, a partir de 2005 – 2006, los saldos comerciales –deficitarios- tienen tasas de crecimiento mayores a las de todo el periodo. Obviamente, esto es resultado de la liberalización que supuso el TLC en condiciones de desventaja para El Salvador, cuyos índices CLUR muestran claramente su baja competitividad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Ttulo3" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;a name="_Toc247961721"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El Salvador - Centroamérica.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En el caso de la competitividad de El Salvador analizada a través del comportamiento de los CLUR de éste con los países de Centroamérica, se muestra una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tendencia decreciente frente a sus principales socios comerciales centroamericanos. Al comparar estos resultados con las balanzas comerciales manufactureras de los países analizados resultan concordantes ambas tendencias, a excepción de Nicaragua que es el único país con el que se posee un superávit comercial en manufacturas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;No obstante, El Salvador presenta una pérdida de competitividad. En este caso, una posible explicación de dicho comportamiento es el hecho de que Nicaragua posee una productividad decreciente respecto a El Salvador, ya que en los últimos 8 años Nicaragua presenta una disminución de la productividad en el sector manufacturero mientras que El Salvador sigue un comportamiento a la alza (este representa el único valor atípico en la comprobación de nuestra hipótesis).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Además, la pérdida de competitividad que presenta El Salvador se debe al comportamiento de los índices salariales, ya que los países centroamericanos presentan un comportamiento decreciente en todo el periodo, mientras que a partir del año 2000 El Salvador presenta un comportamiento casi constante, lo que implica que los CLURS de los demás países disminuyan y por consiguiente su capacidad competitiva sea mayor que la de El Salvador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Una explicación de la pérdida de competitividad fuera del marco de los CLURs sería que las políticas comerciales que ha ejecutado El Salvador no han sido enfocadas al desarrollo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de las capacidades productivas del sector manufacturero, sino más bien han sido orientadas a un proceso de desgravación arancelaria como producto de la creación de una ley de zonas francas y recintos fiscales, lo que provoca que el país quede vulnerable ante la presencia de competidores externos y por tanto pierda competitividad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Otro punto importante es el comparativo de los CLUR individuales de cada país. En éste se refleja que El Salvador ha permanecido más o menos constante a lo largo del periodo de 1990 – 2008, mientras que los demás países centroamericanos han mostrado una tendencia a disminuir considerablemente sus CLURs, lo que implica que la brecha existente entre los países centroamericanos y El Salvador disminuya y, por consiguiente, conlleve a la pérdida de competitividad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;a name="_Toc247961722"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Conclusiones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="PrrafodelistaCxSpFirst" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;&lt;span style=""&gt;1.&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;Del análisis de costos laborales unitarios reales se infiere que la competitividad del sector manufacturero salvadoreño ha venido deteriorándose de forma sistemática en relación con el mismo sector de la economía estadounidense. Dicho deterioro es resultado de las políticas económicas internas que han venido implementándose, pero también es consecuencia de una inserción a la economía mundial en condiciones de desigualdad estructural. Por ejemplo, el TLC con Estados Unidos, vino a reforzar las condiciones de baja competitividad en las que fue implementado. Con esto, se cuestiona la sostenibilidad del modelo basado en la liberalización desigual, tanto más cuanto que el deterioro de la competitividad significa una profundización en el régimen deficitario de la balanza comercial. El hecho de que los capitales reguladores a escala mundial no sean los salvadoreños significa que la rentabilidad de las empresas salvadoreñas tienda a la baja y que, por tanto, se fortalezcan las posibilidades de una centralización de capital a nivel internacional entre El Salvador-Estados Unidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="PrrafodelistaCxSpMiddle" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="PrrafodelistaCxSpMiddle" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;&lt;span style=""&gt;2.&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;De igual manera, El Salvador se ha vuelto menos competitivo en el sector manufacturero con respecto a sus socios comerciales centroamericanos, lo cual se refleja en los saldos comerciales de dicho sector; a excepción de Nicaragua, con el que aun posee ventaja. El declive se debe a dos razones: la primera, es la estructura de salarios que El Salvador ha mantenido de forma constante en el último periodo, en segundo lugar, por la productividad que no ha presentado un aumento significativo en los últimos años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="PrrafodelistaCxSpMiddle" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="PrrafodelistaCxSpMiddle" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;&lt;span style=""&gt;3.&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;En forma general, la disminución de la competitividad del sector manufacturero salvadoreño en relación al mismo sector tanto de Estados Unidos como de Guatemala, Nicaragua y Costa Rica, se explica por dos factores: en primer lugar, un comportamiento pírricamente creciente de los salarios reales manufactureros en El Salvador combinado con un decrecimiento en los salarios reales de los competidores centroamericanos y una casi estacionariedad de los salarios estadounidenses; en segundo lugar,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;una productividad que crece poco; por lo que puede decirse que la estrategia competitiva de las empresas manufactureras de El Salvador ha consistido en mantener unos salarios reales bajos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;poco crecientes, combinado con la falta de esfuerzos por incrementar el crecimiento de la productividad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="PrrafodelistaCxSpMiddle" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="PrrafodelistaCxSpLast" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt;Aunado a lo anterior, y no menos importante es el hecho de que las políticas económicas en materia de comercio internacional aplicadas por los gobiernos salvadoreños han incidido negativamente en el desempeño competitivo del sector manufacturero interno; dichas políticas se han ejecutado sin preparar previamente a los sectores nacionales para competir en marcos desregulados y con competidores aventajados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="PrrafodelistaCxSpLast" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-CR"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;a name="_Toc247961724"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Referencias&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Bibliografía &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Góchez Sevilla, Roberto. &lt;i style=""&gt;Evolución de los flujos comerciales de El Salvador – Estados Unidos antes y después del CAFTA.&lt;/i&gt; 2008.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Góchez Sevilla, Roberto; Montesinos, Mario. &lt;i style=""&gt;Salarios y Productividad&lt;/i&gt;. ECA. 1995&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;Guerrero, Diego. Competitividad: Teoría y Política. 1995. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;Martínez Peinado y Vidal Villa. &lt;i style=""&gt;Economía Mundial&lt;/i&gt;.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;Martínez Ramos, Gerson Eli; Valencia Jiménez, Denis Salvador. &lt;i style=""&gt;Evaluación del comercio México-El Salvador a partir del Tratado de Libre Comercio México-Triángulo Norte.&lt;/i&gt; UCA, 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt;Shaikh, Anwar. &lt;i style=""&gt;Competition and exchange rates: Theory and empirical evidence.&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-TRAD" &gt;1991&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-TRAD" &gt;Shaikh, Anwar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Los tipos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt; de cambio reales y los movimientos internacionales de capital&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;Shaikh, Anwar. &lt;i style=""&gt;Valor, acumulación y crisis.&lt;/i&gt; 1990.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Sitios Web:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; text-align: justify; text-indent: -17.85pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="EN-US" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt;Alan Heston, Robert Summers and Bettina Aten, Penn World Table Version 6.2, Center for International Comparisons of Production, Income and Prices at the University of Pennsylvania, September 2006. http://pwt.econ.upenn.edu/php_site/pwt62/pwt62_form.php&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; text-indent: -17.85pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;Banco de datos de comercio exterior de la CEPAL:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;http://websie.eclac.cl/badecel/default.asp&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; text-indent: -17.85pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;Dataquery del Banco Mundial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;http://ddp-ext.worldbank.org/ext/DDPQQ/member.do?method=getMembers&amp;amp;userid=1&amp;amp;queryId=135&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; text-align: justify; text-indent: -17.85pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-TRAD" &gt;Estadísticas laborales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;http://laborsta.ilo.org/default_S.html&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; text-indent: -17.85pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-PE" &gt;Sección de Estadísticas e Indicadores Económicos de la CEPAL en el área de Cuentas Nacionales. http://websie.eclac.cl/sisgen/ConsultaIntegrada.asp?idAplicacion=6&amp;amp;idTema=131&amp;amp;idioma=e&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; text-align: justify; text-indent: -17.85pt; line-height: normal;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:100%;"  lang="EN-US" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt;World Development Indicators; Noviembre de 2009: http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/DATASTATISTICS/0,,contentMDK:21725423~pagePK:64133150~piPK:64133175~theSitePK:239419,00.html&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt 35.7pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Prrafodelista" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="ES-CR" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Hay que recordar que el enfoque marxista se basa en la teoría del valor-trabajo, según la cual el valor de una mercancía está determinada por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Ver Shaikh, Anwar: &lt;i style=""&gt;Los tipos de cambio reales y los movimientos internacionales de capital&lt;/i&gt;. Guerrero, Diego: &lt;i style=""&gt;Competitividad: Teoría y política&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Martínez Peinado y Vidal Villa. &lt;i style=""&gt;Economía Mundial&lt;/i&gt;. Capítulo 4.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Shaikh, Anwar. Ibíd.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Góchez Sevilla, Roberto. &lt;i style=""&gt;Evolución de los flujos comerciales de El Salvador-Estados Unidos antes y después&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del CAFTA. &lt;/i&gt;En: &lt;span style=""&gt;Red Regional de Monitoreo del CAFTA DR,&lt;i&gt; El CAFTA-DR a dos años de su implementación: Algunas implicaciones socioeconómicas.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Góchez Sevilla, Roberto. Ibíd.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Martínez Ramos, Gerson Eli; Valencia Jiménez, Denis Salvador. &lt;i style=""&gt;Evaluación del comercio México-El Salvador a partir del Tratado de Libre Comercio México-Triángulo Norte.&lt;/i&gt; UCA, 2005. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=7175115580277992320#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; Góchez Sevilla, Roberto. &lt;i style=""&gt;Salarios y Productividad&lt;/i&gt;. ECA. 1995.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-7175115580277992320?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/7175115580277992320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=7175115580277992320' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7175115580277992320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7175115580277992320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/02/competitividad-de-la-manufactura.html' title='Competitividad de la manufactura salvadoreña, según San Shaikh'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-7215428021044551717</id><published>2010-02-04T13:14:00.000-08:00</published><updated>2010-02-04T14:09:20.541-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas'/><title type='text'>Haití...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El 12 de enero del presente, como todos saben -y si no sé saben, qué cabrón-, un terremoto de 7. y algo destruyó -casi literalmente-, el occidente de la que fuera la isla de La Española, y lo que hoy conocemos como Haití, el país más pobre de América Latina. Los daños materiales son incalculabes, cuanto más los humanos. ¿Qué quiere decir 200 mil muertos, si olvidamos la historia individual de cada uno de ellos?&lt;br /&gt;Creo que es suficiente de políticas hipócritas de parte de Estados Unidos, Francia y la ONU...&lt;br /&gt;A propósito de esa situación, empecé a buscar información sobre Haití con el objetivo de profundizar en las determinantes de la precariedad en la que vive su población, a través de una investigación más o menos formal. Espero poder presentar por acá los resultados de esa investigación -general y modesta, por otro lado-, antes de que comiencen las clases.&lt;br /&gt;Ya antes trabajé cuestiones relacionadas con Haití. De hecho, cuando cursaba Macroeconomía I realicé, junto a Alex Portillo -compañero de la carrera-, una evaluación macroeconómica de Haití y una comparación con El Salvador. Subí ese trabajo a un blog independiente pero acabo de revisar el link y la página caducó o algo así. Por ello pongo a continuación las cosas más sobresalientes de dicho trabajo. ¿Diré lo que pienso de él? Sí, porque quiero.&lt;br /&gt;Lo primero es que me emocionó volver a leerme, después de tanto tiempo y trabajo. A pesar de que para entonces apenas empezaba a gustarme la carrera, fue un trabajo que valió la pena. No tenía muy clara la relación de dependencia estructural internacional, ni cómo hacer un estudio con enfoque económico político y, sin embargo, algo de eso tiene el trabajo. Peca de esquemático, de superficial, de disperso. En aquel momento no habríamos podido llegar a más. Hoy sí. No obstante, los celos me impiden adelantar los hallazgos de lo que trabajo actualmente. Como dije, a continuación algunos fragmentos de la evaluación macroeconómica, realizada a mediados de 2007 (he llamado al trabajo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;A chaotic harmony, &lt;/span&gt;espero que Alex me perdone el atrevimiento, en función de los resultados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;A chaotic harmony&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Alberto Quiñónez&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Alexander Portillo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Julio de 2007&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;ol style="margin-top: 0cm; color: rgb(51, 51, 255);" start="1" type="1"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Introducción&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En un artículo que carga ya con bastantes años a la espalda, y refiriéndose a los modelos de desarrollo económico y el desafío de las naciones latinoamericanas, Frances O’Gorman, desde una perspectiva histórico-estructuralista, señala: “El subdesarrollo tiene sus raíces históricas en las estructuras de la dependencia social, cultural, económica, política, y en los esquemas neocoloniales de dominación económica”. Atendiendo a esto, no es extraño encontrar que Haití, una nación cuyo rasgo histórico primordial es la dependencia económica y política, se encuentre, en el momento actual, en el extremo inferior de las estadísticas de crecimiento del continente americano.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Desde su independencia, hace ya 203 años, la tendencia del desarrollo y del crecimiento ha estado –en el largo plazo- siempre orientado a la baja. Luego de haber sido una de las más prosperas naciones de la región caribeña, Haití se encuentra al rezago del continente en materia económica. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La reciente institución de un sistema democrático explica, en opinión de muchos, el franco retraso económico y el bajo nivel de vida del grueso de la población. Sin embargo, las condiciones promedio del país no han mejorado de manera considerable desde el inicio de la democratización, hace ya casi 18 años. Altas tasas de mortalidad, de desnutrición y de personas infectadas con el VIH/SIDA, conforman algunas de las preocupantes estadísticas del país; agravado por un clima de inestabilidad política que le ha significado una merma de la cooperación internacional.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aunque el período analizado es relativamente corto, basta para observar la cada vez más preocupante situación. Situación desde la que se quiere apalancar un nuevo futuro para el país más pobre de América Latina. El análisis es mayormente descriptivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;    &lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;2. Desempeño de la economía haitiana, según los balances preliminares      de CEPAL&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;There seemed a certainty in degradation&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;T. E. Lawrence (The seven pilars of wisdom, CII)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El franco retroceso en casi todos los sectores productivos, hacia 2001, se vio agravado por un panorama político incierto y por la desaceleración de la economía estadounidense. La frágil inserción del país en un mercado mundial que encara ominosas perspectivas, la posible reducción de las remesas a consecuencia del deterioro de la economía estadounidense, así como una situación política interna de gran inestabilidad configuran un panorama poco promisorio en el año 2002.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mientras los ingresos fiscales acusaron una reducción del 12% en términos reales, los gastos se contrajeron 9%.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Las autoridades monetarias acentuaron las medidas de control de la liquidez. En junio elevaron a 31% el coeficiente de encaje legal y modificaron la forma de constitución de dichas reservas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El saldo de la oferta monetaria a septiembre de 2001 se incrementó 4% en términos reales, debido a la fuerte ampliación del crédito del sistema bancario al gobierno (15%), mientras que el destinado al sector privado se redujo 18%.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Las inversiones retrocedieron (-2.5%) debido a que el retraimiento del sector público no fue compensado por el sector privado, el cual prefirió seguir a la espera de señales más alentadoras de la coyuntura política, a lo que se agregó la vigencia de elevadas tasas de interés (28% en gourdes y 15% en dólares).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Para 2002, el aumento de las remesas evitó un perjuicio mayor en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Al cierre del año fiscal, las reservas internacionales netas cubrían menos de dos meses de importación. Las exportaciones cayeron 11.5% a pesar de un repunte del comercio de mangos (63%).La deprimida demanda estadounidense afectó a la industria maquiladora, que registró una baja de 8%. En tanto, las importaciones declinaron 7% por el menor crecimiento de la economía y la fuerte devaluación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ante la fuerte contracción de la economía se relajó la política monetaria; la tasa de interés sobre los bonos del Banco Central (bonos BRH a 91 días) se redujo 11 puntos porcentuales entre el inicio y el final del año fiscal (de 21.1% a 10.2%) y la masa monetaria M1 aumentó en 11%.Si bien la política aplicada a los bonos permitió al gobierno abaratar su financiamiento, no tuvo mayores repercusiones sobre la reactivación y la tasa de interés real activa (16.5%), siguió un curso alcista. El crédito al sector privado creció en 5%, mientras que el del sector público lo hizo en&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;16%. El poder adquisitivo siguió su deterioro y el salario mínimo real mostró una merma del 8% respecto al año anterior. La devaluación acelerada de la gourde durante los últimos meses de 2002 podría repercutir en un mayor ritmo de inflación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Al cierre del 2003, los resultados obtenidos fueron alentadores, si bien perduran tanto los determinantes estructurales como los coyunturales de la orientación recesiva de la economía haitiana. Los principales sectores productivos tuvieron un desempeño modesto. La actividad agrícola registró cierta recuperación (2%), después de la fuerte caída del año anterior, gracias a factores climáticos favorables, en tanto la mayoría de los demás sectores tendió al estancamiento. La fuerte alza (130%) de los precios internos de los derivados de hidrocarburos en enero-febrero permitió reducir los subsidios públicos y mejorar los ingresos fiscales. Nuevamente las remesas fueron un aporte sustancial que permitió mitigar los efectos perjudiciales del proceso inflacionario en el consumo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En 2004, la economía de Haití evolucionó en un contexto de convulsión política y social que provocó la renuncia del Presidente el 29 de febrero, el despliegue de una fuerza multinacional en el país, la formación de un gobierno de transición y el inicio, en el mes de junio, de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los impactos de los desastres naturales de septiembre y mayo aún no se han evaluado plenamente y es probable que tengan una marcada influencia negativa. Asimismo, es preocupante la violencia, que prevalece sobre todo en la ciudad capital y pone en riesgo el frágil equilibrio político e institucional, la ejecución de los programas económicos y sociales y la realización de elecciones (legislativas, municipales y presidenciales) en el próximo año.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La abundancia relativa de divisas provenientes de las remesas explica, en gran medida, el fortalecimiento de la gourde. El Banco Central aprovechó la apreciación de la gourde para reconstituir sus reservas y compró, entre abril y septiembre, divisas por cerca de 100 millones de dólares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los magros aportes externos y, sobre todo, las intervenciones de compra de divisas del Banco Central permitieron una cierta reconstitución de las reservas internacionales netas (incluido el encaje en divisas de los bancos comerciales) que, al cierre del ejercicio, representaban 42 días de importación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span lang="ES"&gt;    &lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;5. Análisis de la economía haitiana&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;ol style="margin-top: 0cm; color: rgb(0, 102, 0);" start="1" type="1"&gt;&lt;ol style="margin-top: 0cm;" start="1" type="a"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La terrain vague&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;/ol&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Para el año 2001, ya el balance preliminar de la CEPAL para Haití, sentenciaba: el desempeño económico era inquietante por tercer año consecutivo. Todos los sectores tuvieron un retroceso en sus tasas de producción, y la gourde –moneda nacional de Haití- se deprecio en 21.7% frente al dólar. La débil y tibia participación en el mercado internacional y las expectativas de una disminución de las remesas por la recesión norteamericana intervino notablemente en la acentuación del menoscabo de la gourde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La frágil estabilidad política y la vigencia de altas tasas de interés, influyó en la pérdida de confianza de los inversionistas y el retiramiento de capitales, e hizo caer la inversión total en 2.5%: el retraimiento del sector público, originado por la falta de financiamiento externo, no fue compensado por el sector privado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;También perdió terreno el consumo, en uno por ciento con respecto al año anterior, debido a la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos reales y a una reducción -pequeña, si; pero reducción al fin de cuentas- en el total de remesas percibidas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La agricultura fue el único sector que preveía mejoras como resultado de factores climáticos favorables, pero la prosperidad relativa que se esperaba y a la que se asociaba la tercera parte del producto total, fue sólo una efímera faceta de una economía en decadencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En 2002, con los precios de los hidrocarburos congelados, aun cuando el poder adquisitivo de la gourde caía en picada a la par de los salarios reales, los egresos de capital destinados como subsidios coadyuvaron al incremento del déficit del gobierno central en 8%. Resultado desalentador, si se considera que los ingresos públicos provenientes de la percepción aduanera y la tributación indirecta aumentaron en un 13%.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Debido a la crisis política, el financiamiento exterior por parte de organismos internacionales –el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial- fue suprimido casi por completo. Sin embargo, las restricciones financieras externas eran un fenómeno que ya se cargaba desde algún tiempo atrás y explica, en cierta medida, la caída de las inversiones públicas en 2001.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La tasa de inflación se elevó a 10.1%, deteriorando el poder de compra –nuevamente-, y presionando a la baja los salarios reales –nuevamente, también.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aun cuando el interés sobre los bonos del Banco Central descendió casi 11 puntos porcentuales, la inversión privada no se reactivó al nivel esperado. Aun más: las importaciones declinaron en 7%. El sector industrial, bastante pobre en su desempeño (2% del PIB), logró crecer casi un tres por ciento. Superando en alguna medida las dificultades que le significó la recesión de su principal socio comercial: Estados Unidos. De hecho, el producto más demandado por Estados Unidos, el producto de la industria maquila, decreció en un 8% con respecto al año anterior. Al vaivén de las necesidades de un solo comprador, no se prevé que pueda haber una sostenibilidad del nivel de crecimiento industrial, dado la fragilidad del rubro maquila. Ante esta situación, la Cámara Haitiana de Comercio presentó, en octubre de 2002, ante el Congreso de EUA, una iniciativa para lograr un trato preferencial en materia textil, lo cual podría significar un panorama más promisorio para la industria haitiana y para la economía en general.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Todos los sectores de la producción vieron disminuir sus exportaciones. Las cuales disminuyeron, globalmente, en casi doce por ciento. Sólo un producto salvó dicha tendencia: el mango.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;ol style="margin-top: 0cm; color: rgb(0, 102, 0);" start="1" type="1"&gt;&lt;ol style="margin-top: 0cm;" start="2" type="a"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo constante&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;/ol&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Después del ejercicio fiscal de 2003, las estadísticas sobre el exiguo crecimiento del PIB –entre el 0.4 y 0.7 por ciento- representaron el bastión de la perspectiva de un cambio significativo en el rumbo de la economía haitiana, sobre todo entre el sector oficial. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero las estadísticas y la historia son irremisiblemente crueles, como veremos más adelante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En primer lugar, aun cuando el PIB total a precios constantes aumentase, los indicadores básicos de distribución y disponibilidad de recursos, como el PIB per capita, tuvieron una disminución al menos notable (-1.4% con respecto a 2002). En contraparte, el IPC presentó la tasa más alta de crecimiento del período 2001-2004 (39.3%); y el índice de relación de precios de intercambio tuvo el valor más bajo (94.2).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La reanudación del financiamiento externo por parte del BID, fue, para muchos, una señal, de la progresiva integración de los demás instituciones financieras internacionales a la cooperación por el crecimiento y la recuperación económica de Haití. Sin embargo, ningún otro organismo puso a disposición los recursos financieros que las autoridades haitianas esperaban. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El desempeño de los sectores productivos mostró un saldo positivo. Las exportaciones y las importaciones se recuperaron (12.4 y 7.5 por ciento, respectivamente). Pero la demanda interna “mostró una dinámica moderada”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El monto total de las remesas (744 millones de dólares) enderezó, más o menos, la inestabilidad de la economía haitiana en su conjunto y, sobre todo, constituyó una fuente de divisas en un entorno de escaso financiamiento exterior.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El voluble entorno político que perduró durante todo el año, siguió siendo determinante a la hora de influir las inversiones. Y -en segundo lugar- repercutió de manera concomitante sobre el devenir inmediato: la cúspide de la crisis política moderna haitiana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La caótica situación reinante por casi media década tocó a su punto máximo –por así decirlo- el 29 de febrero de 2004; cuando el presidente Jean-Betrand Aristide, depuso, en medio de un clima de violencia y brutalidad de calle y hervor político&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alarmante, la silla presidencial ganada cuatro años antes con el 91% de los votos. Este ambiente caótico también se integró de desastres naturales ocurridos en mayo y septiembre de ese año. La poca estabilidad de la economía condujo a una declinación total de la inversión en 3%, acompañada de una merma de 5% en el consumo, con todo y que las remesas aumentaron, lo cual, hasta cierto punto, amortiguó el deterioro del poder adquisitivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El gobierno de transición se orientó a buscar una estabilidad macroeconómica, al menos en el corto plazo. Contrajo los gastos de administración pública, mantuvo una política monetaria restrictiva y aumentó los salarios de los empleados públicos en un promedio de 33%.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La actividad económica sufrió, en términos generales, una paralización casi completa en los meses de febrero y marzo, debido al desorden e inestabilidad del entorno económico-social y político. Se paralizó la actividad pública y muchas empresas extranjeras tenían los ojos puestos en el rumbo que estaba tomando el valor de la gourde y la mayoría decidió suspender operaciones mientras se estabilizaba la situación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El año 2004 cerró con un producto interno bruto decreciente en tres y medio puntos porcentuales con respecto al año anterior. El PIB per capita cayó de la manera más violenta y acentuada que en el resto del período analizado (-5.25% con respecto a 2003). Todos los sectores de la producción mostraron un desempeño desfavorable, aun cuando el mango, el cacao y el café, hubieron acrecentado el valor de sus exportaciones, a la par de los productos maquilados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;    &lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;6. &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);" lang="ES"&gt;El Salvador y Haití: un espejo de doble      cara&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;And who knows which is which and who is who?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;Pink Floyd (Us and them)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Al comparar dos economías que, en sustancia, adolecen de los mismos problemas y falencias estructurales, podemos darnos cuenta, aunque parezca obvio, que las formas globales de dichas economías carecen de un componente de sostenibilidad en el largo plazo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pensamos en el caso Haití, desde nuestra situación precaria salvadoreña: para 2004, el producto por habitante casi hubo de quedar estancado con respecto al año anterior (su crecimiento fue de apenas 0.04%).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En el caso de Haití, y en el mismo año, el producto por habitante experimentó una caída en (-) 5.25%, la caída más violenta desde 2000, manteniéndose la tendencia decreciente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sopesando el hecho de que el índice de producción por habitante expresa sólo la relación de disponibilidad de los recursos totales de un país entre el número total de sus habitantes; encontramos símiles de decadencia en ambas economías. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En primer lugar, las condiciones de vida en Haití muestran, bajo un análisis periódico, una deprecación acentuada por el sostenido decrecimiento económico, la falta de una equidad distributiva real, los conflictos raciales que se suman a los conflictos de clase y la ausencia de un verdadero mercado exterior para el principal producto industrial, siendo sustituido por un único comprador: Estados Unidos, y sobre la cual se erige la debilidad de la industria maquilera haitiana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por contraste, en El Salvador el crecimiento de la producción no ha significado, realmente, una mejora de las condiciones de vida. Prueba de esto es el flujo internación de la fuerza de trabajo: personas que buscan oportunidades de trabajo con remuneración mayor que las ofertadas en el país. Las remesas constituyen la piedra angular que sostiene la economía de ambos países. Ambos carecen de una diversificación de la producción suficiente para no depender del desempeño de un solo producto o sector. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En segundo lugar, en ambos casos las condiciones políticas imperantes han sido de vital importancia al momento de influir las inversiones. Es decir, se ve una clara polarización política –bastante comprensible en el caso de Haití, demasiado rayana y absurda en El Salvador- y una ausencia de confianza por parte del sector empresarial, frente a los cambios políticos. Datos de Haití sobre este fenómeno ya los hemos expuesto más arriba, en cuanto a El Salvador, los balances preliminares de la CEPAL para 2003 apuntan: &lt;i style=""&gt;“A pesar de la abundancia de liquidez y las bajas tasas de interés, la inversión privada sólo mostró un leve repunte, en cierta medida a raíz de la incertidumbre vinculada al período preelectoral”&lt;/i&gt;. Y más adelante: “&lt;i style=""&gt;La inversión extranjera directa, cifrada en 140 millones de dólares, se redujo con respecto al año anterior”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Esto redunda en la disminución o estancamiento de la producción y por tanto en la capacidad de una economía para satisfacer las necesidades de todas las entidades que la conforman (familias, empresas, instituciones autónomas, etc.).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otro paralelismo entre Haití y El Salvador es que ambos países empezaron dentro de los límites del periodo 2001-2004, a hacer esfuerzos para insertarse dentro del mercado internacional apostándole a un solo corredor: la economía norteamericana. De alguna manera esto podría mejorar las oportunidades comerciales de Haití y El Salvador, al favorecerlos en el intercambio de productos; siempre y cuando éste se base sobre relaciones acondicionadas sobre las diferencias existentes entre los niveles de desarrollo de las economías que se integren mercantilmente y que existan mecanismos eficaces de distribución equitativa del ingreso nacional. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Muy a pesar de esto, y a manera de conclusión, diremos que las fallas estructurales sobre las que se sostienen ambos países, sobrepasan la esfera de la acción económica de los gobiernos. Esto no es un estudio de economía política. Pero es importante decir que un desarrollo real sólo puede conseguirse a través de la promoción integral de todas las partes que constituyen una sociedad, algo que exige un cambio radical en las reglas del juego. Más acá de esto, el desafío económico de una sociedad que se mueve sobre la estructura de una economía de libre mercado debería apuntar hacia la transformación de la administración pública, sustituyendo la burocratización e ineficiencia por una alta capacidad para la gestión técnica; desarrollo de un sector privado con alto nivel de productividad que pueda impulsar la apertura de la economía y el desarrollo de las exportaciones; invertir en educación, salud y desarrollo público, con el fin de contar con un capital humano capaz y productivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Consideramos que es un desafío valido tanto para El Salvador como para Haití. Como señalamos arriba, aun con el sesgo de las especificidades que los diferencian, los rasgos en común son producto de las mismas ambigüedades del sistema económico que prima en ambos países.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 255);"&gt;    &lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;7. Bibliografía&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;CEPAL, &lt;i style=""&gt;Balance preliminar de las economías de América Latina&lt;/i&gt;; años 2001 – 2004.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;CEPAL, &lt;i style=""&gt;Revista del desempeño económico de América Latina y el Caribe&lt;/i&gt;; años 2001 – 2005. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;O’Gorman, Frances; &lt;i style=""&gt;Promoción humana&lt;/i&gt;; Varitec, Costa Rica, 1990.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Samour, Héctor; &lt;i style=""&gt;Estudios Sociales&lt;/i&gt;, UCA Editores, El Salvador, 2002.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-7215428021044551717?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/7215428021044551717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=7215428021044551717' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7215428021044551717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7215428021044551717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2010/02/haiti.html' title='Haití...'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-7881611676576236771</id><published>2009-12-31T09:04:00.000-08:00</published><updated>2009-12-31T09:27:47.735-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Universidad'/><title type='text'>La AEE</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ya había –creo- mencionado algo sobre la AEE por aquí mismo. El hecho es que a mediados de septiembre de este año, surgió la propuesta de crear un medio que permitiera fomentar el desarrollo académico y científico de los estudiantes de economía de la UES. Concretamente, la propuesta fue pensada por Edwar Lizama –compañero de la carrera- y tenía como eje una revista escrita por y para los estudiantes de economía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Básicamente ése fue el proyecto para el cual empezamos a reunirnos (al principio más bien a platicarlo de manera bien informal, Edwar, Daris y yo). Luego se fue rodando la idea poco a poco entre los compañeros de los distintos años de la carrera, principalmente en tercero y cuarto año. En la presentación del documento “La difícil herencia para la construcción de un nuevo país” de FESPAD, tuve la oportunidad de conversar con Evelyn Martínez, compañera también de la carrera a quien conocía de algunas materias que habíamos llevado juntos –además de coincidir en algunas reuniones de la AEP (QDDG)- y con quien hacía ya tiempo no tenía contacto, debido a la ubicación de aulas que se les había asignado a los compañeros de quinto año –prácticamente estaban aislados en la Sala de Sesiones de la Escuela de Economía. Le conté en líneas generales del proyecto y, por su parte, ella me dijo que iniciativas similares ya se habían planteado en quinto año, luego del fallecimiento de la AEP. Acordamos una reunión en los próximos días, y que ella se encargaría de hacer la bulla entre sus compañeros. Y bueno, la reunión se llegó. En esa primera sesión se discutió sobre las limitaciones académicas que teníamos como estudiantes de la Facultad de Economía, sobre la necesidad de renovar el pensamiento crítico, científico y propositivo en la Universidad, sobre las falencias institucionales que han estancado el desarrollo de la facultad, etc. Se discutió sobre el proyecto de la revista, pero también se concluyó que el desarrollo científico y académico difícilmente podía alcanzarse por una misma vía. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ello trajo que se acordara tener próximas reuniones para armar un proyecto más grande, más elaborado, más ambicioso en cierta manera, y que viene a retomar algunos de los lineamientos generales de la desaparecida AEP. Ese proyecto es el que se ha concretado en la Asociación de Estudiantes de Economía (AEE). &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Poco a poco la idea fue madurando y se concretó como una organización estudiantil con fines exclusivamente académicos, en el marco de un pensamiento científico y crítico. Se excluyó la posibilidad de solicitar el reconocimiento institucional, aun con la limitante presupuestaria que ello significa, porque consideramos que más que cualquier cosa, será la práctica de la asociación lo que la definirá como organización estudiantil. Se excluyó, también, la vinculación partidaria con otras organizaciones estudiantiles de la Universidad puesto que ello puede derivar en desviar los objetivos de la asociación, sustituir el estudio y la investigación por una lucha de intereses político-partidarios al interior de la Universidad y, en consecuencia, incluir a la AEE en la larga y ya conocida lista de organizaciones estudiantiles espurias. Y digo espurias no por los fines que persigan, que al fin de cuentas podrán ser los mismos que uno tiene como estudiante, economista, persona de izquierda, etc.; sino por los medios, por las formas que utilizan para conseguirlos, y por la concepción que tienen también de los fines. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El mismo pequeño grupo que nos reunimos en la primera sesión, trabajó sobre las cuestiones organizacionales, elaborando la estructura de la asociación, una especie de estatutos y líneas generales que definieran a la asociación. Luego, se convocó a una reunión general de los estudiantes de economía para exponer el proyecto y ver quienes estaban interesados en formar parte de la asociación. Para ser francos, no hubo la percepción que esperábamos. El grupo, a lo sumo, llegó a unos 20 miembros. Y con ellos es con quienes se ha trabajado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La AEE se definió con una estructura representativa –lo más posible-, que tiene como órgano de “dirección” un Comité Coordinador y como agentes operativos, seis comisiones con objetivos y tareas específicas. Estas comisiones son: Formación, Debates, Comunicaciones, Académica, Investigación, Vinculación Laboral. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La AEE se perfila como una asociación meramente estudiantil au contraire de la AEP. Hago el hincapié debido a que en opinión de varios compañeros que estuvieron participando en ese proyecto, manifestaron que una de las limitantes del mismo era el paternalismo y, en cierto modo, la dependencia y la supeditación que los estudiantes iban teniendo en torno a los docentes y al sector profesional.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Uno de los proyectos más fuertes que se están impulsando es el cambio curricular, de la mano de la comisión académica. De hecho, ya nos reunimos con Evelio Ruano, director de la Escuela de Economía de la FCCE, para exponer cada quien su propuesta. Me parece –y esto es a título personal- que la Escuela está tomando bastante a la ligera el proceso y, en cierta medida, no pretende dar mucho espacio a la participación estudiantil sino supeditada a los lineamientos del sector docente. Y no es que se trate de hacer cosas separadas o de querer imponer un proyecto; sino que todas las partes involucradas en un cambio tan importante deberían ser escuchadas y sus propuestas, tenidas en cuenta. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un desarrollo académico en la Universidad no va a lograrse adaptando el &lt;i style=""&gt;deber&lt;/i&gt; al &lt;i style=""&gt;ser&lt;/i&gt;, o más bien, de excusar las limitantes de un proceso de cambio en cuestiones que bien podrían ser solucionadas por un simple cambio de voluntad. Una cosa, por ejemplo, es que no se cuente con personal docente cualificado en áreas como econometría, demografía económica, economía laboral o métodos cuantitativos de análisis; una cosas es eso, digo, y otra que no se generen –o no se intente generar siquiera- los procesos que permitan obtener el personal apto para dichas áreas. La propuesta que hemos elaborado desde la AEE, pretende en cierto modo sentar las bases “legales” que exijan la especialización y el desarrollo continuo de la planta docente. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por otro lado, el pasado 27 de noviembre se llevó a cabo, como esfuerzo de la asociación, un foro titulado “Análisis del Anteproyecto de Reforma Fiscal”, y que trató sobre lo que uno se imaginaría al leer el nombre del foro, a menos que uno fuera Lawrence Durrell o André Bretón. La noticia del foro apareció en el Diario Colatino, aunque omitía que fue una iniciativa de la asociación (no encuentro el link). Los ponentes fueron Roberto Góchez, catedrático de la UCA (y quien nos ayudó en la elaboración de un trabajo sobre la competitividad de El Salvador, que hice junto a tres compañeros más, para Economía de los Factores) y Balmore López, catedrático de la UES. También se había invitado a Waldo Jiménez de ANEP, pero no pudo asistir debido a problemas de tiempo que los funcionarios de dicho gremio estaban teniendo a causa de la reforma misma (jejeje).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y eso es la AEE por el momento. Ya habrán otras cosas este próximo año. El proyecto original de la revista no fue abandonado, ni por cerca. Sólo que ahora forma parte de un algo más grande. De hecho, se espera que el primer número pueda aparecer a principios del ciclo I-2010, pese a limitaciones financieras y de otro tipo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; PD: Feliz año nuevo a quienes pasan por acá.&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2552285885308682115-7881611676576236771?l=pravda87.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pravda87.blogspot.com/feeds/7881611676576236771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2552285885308682115&amp;postID=7881611676576236771' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7881611676576236771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2552285885308682115/posts/default/7881611676576236771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pravda87.blogspot.com/2009/12/la-aee.html' title='La AEE'/><author><name>Alberto Quiñónez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01649251020131248783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2552285885308682115.post-187002436749110343</id><published>2009-12-29T08:27:00.000-08:00</published><updated>2009-12-29T09:33:16.797-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>El pensamiento económico del Che Guevara</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;A pesar de que el Che es una de las figuras más conocidas dentro de la izquierda latinoamericana y mundial, poco se conoce -de hecho, también poco se ha difundido hasta ahora- su pensamiento económico. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Bajo el título de &lt;i style=""&gt;Apuntes críticos a la economía política,&lt;/i&gt; Ocean Press y el Centro de Estudios Che Guevara, editaron una recopilación de escritos económicos del Che. Quien pretenda encontrar en la figura de Ernesto Guevara, al gran pensador, seguramente se verá decepcionado por este volumen. Igual decepción sufrirá quien, reparando en el título de &lt;i style=""&gt;Apuntes críticos&lt;/i&gt;…, quiera encontrar en éste la continuación, digamos, de &lt;i style=""&gt;El Capital&lt;/i&gt;, o de &lt;i style=""&gt;El Estado y la Revolución&lt;/i&gt;. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;En estos escritos puede verse al Che revolucionario, al hombre comprometido, al investigador. Pero más bien puede verse a un hombre que duda, que a alguien que está seguro de sí mismo y de los caminos que debe seguir. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo, la duda es el principio del que debería partir toda visión seria, crítica, del mundo. Y es por ello que la lectura y el análisis de los escritos económicos de Ernesto Guevara, el Che, se vuelven un imperativo en el marco del desarrollo científico de la economía desde una visión de izquierda. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Como señalé al principio, poco se conoce el pensamiento económico del Che, pero no quiere decir esto que no haya habido antes trabajos que intentaran explicar los aportes del pensamiento guevariano en el ámbito de la economía. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo, la mayoría de estos trabajos se han limitado a describir someramente los componentes del pensamiento económico del Che. Merito aparte merece, creo, el trabajo de Santiago Ruiz, que divide los componentes del pensamiento del Che tomando como base el hecho de si toman ejes administrativos o económicos&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Digo que merece cierto merito porque es uno de los pocos trabajos referentes al Che, que lleva a cabo cierta abstracción sobre el pensamiento económico de éste. Y ¿qué si no la abstracción es lo que permite la sistematización y la ulterior aplicación de los principios económicos? En este sentido, el hecho de abstraer los cimientos principales sobre los que descansa el pensamiento del Che, resulta más importante que sólo describirlos, sobre todo ahora que los proyectos de izquierda parecen no sólo rezagados sino desfasados por completo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;El pensamiento económico del Che&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;A pesar de que el Che estuvo comprometido con la causa revolucionaria desde su juventud y, por tanto, con el estudio –o al menos con la comprensión marxista- de la economía, la muestra mejor de su análisis económico puede observarse en su paso por el Ministerio de Industrias de Cuba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Un hecho importante es que el pensamiento de Guevara se va más bien formando en la confrontación de la teoría marxista-leninista y las experiencias de la Unión Soviética con la realidad de la sociedad cubana, en un momento en el que casi todos los caminos auguraban un salto al vacío. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Santiago Ruiz, en el trabajo ya citado, alude a una duplicidad interesante del pensamiento del Che en este período: el pensamiento administrativo y el pensamiento económico como tal. Pero Ruiz no explicita el porqué de esta duplicidad. Ahora bien, yo pienso en una duplicidad en orden a dos objetivos, dos momentos del pensamiento de Guevara. En primer lugar, la creación de una economía política del socialismo en general; en segundo, la formulación de la política económica específica para Cuba. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El comunismo y antes que él el socialismo, prefiguran la finalidad de la revolución cubana en aquel momento. Marx hablaba del establecimiento de la dictadura del proletariado como medio para llegar al comunismo, esta dictadura aboliría la propiedad privada y lucharía por el aseguramiento de un estado sin clases, a través de la destrucción de las reminiscencias de la burguesía tanto en la esfera de la conciencia como en el medio material. Pero esta lucha está condicionada por la existencia de clases sociales, es decir, por la existencia, primero, de la burguesía (o sus expresiones supraestructurales) y, segundo, por una jerarquía entre el proletariado, cuya cabeza es el partido obrero. En el momento en que la sociedad ha sustituido por completo los cimientos de la sociedad capitalista y ha creado nuevas relaciones de producción, el Estado como ente mediador entre clases, desaparece. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Es entonces que puede hablarse de comunismo. El período anterior, es decir, donde se han desarticulado casi en su totalidad los medios de apropiación capitalista pero que tiene aún presente la división social en clases, es el período &lt;i style=""&gt;socialista&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo Marx, el gran teórico del pensamiento socialista, no llegó a profundizar mucho sobre este punto y más aún, no llegó a vislumbrar siquiera el período que Lenin llamaría &lt;i style=""&gt;período de construcción del socialismo&lt;/i&gt;. Lo que caracteriza este último es la formulación de políticas económicas que permitan el paso de la sociedad capitalista a la sociedad socialista, del azar del mercado a la planificación centralizada. Esta planificación existe también en el socialismo y en el comunismo –es decir, teóricamente- pero la diferencia entre dichos estadios es la existencia o ausencia de clases sociales. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Lo que diferencia la historia del capitalismo de la historia de los períodos que le suceden, es el hecho de que estos últimos se van creando conscientemente. Conciencia en dos sentidos: primero, del hecho de que el hombre &lt;i style=""&gt;puede&lt;/i&gt; crear una sociedad comunista. Segundo, del hecho de que &lt;i style=""&gt;debe&lt;/i&gt; crearla. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Cada una de las fases del período de &lt;i style=""&gt;creación consciente&lt;/i&gt; tienen una lógica propia y exigen, además, ciertos mecanismos que permitan la superación de sus contradicciones internas. El desentrañamiento de la lógica de cada período es tarea de la economía política, mientras que la creación de los mecanismos e instrumentos que permitan su desarrollo pertenece al campo de la política económica. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Esta duplicidad –lo dije antes- es la que a mi criterio puede servir mejor para analizar el pensamiento económico del Che, es decir, por una parte, la creación de la economía política de los períodos socialista y de construcción del socialismo; y, por otra, la formulación de la política económica específica para Cuba.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;La Economía Política del Socialismo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;La economía política, decía Marx, ha sido, hasta hoy, la explicación del funcionamiento de un determinado modo de producción: el modo de producción capitalista. Pero esta explicación no es posible aplicarla a otros modos de producción, puesto que en cada uno se modifica el carácter de la propiedad, las relaciones entre las clases y las fuerzas de producción existentes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;En el tránsito hacia el comunismo, la sociedad se enfrenta con un período de transición más o menos oscuro, donde subsisten reminiscencias de la sociedad que le ha precedido pero en el cual se van creando, poco a poco, las nuevas relaciones de producción. Este período es el socialismo. Aquí coexisten características de la sociedad capitalista y de la sociedad comunista, pero la sociedad socialista no es cualitativamente igual a las otras dos, pues es un híbrido. Luego, la economía política del capitalismo es incapaz de explicar las relaciones de producción que se van desarrollando en el socialismo, además de las contradicciones internas de éste. De ahí la necesidad de sistematizar los conocimientos adquiridos por la praxis y por la confrontación de la teoría marxista con la realidad. Según el Che, los economistas soviéticos no habían logrado dilucidar, a 45 años de socialismo, las leyes que regían el comportamiento de su sociedad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Para el Che, la economía política debía poner en claro ciertas cosas muy puntuales: el papel que juegan, en la sociedad socialista, la ley del valor, los precios, la banca y el dinero. Además, debía eliminar las categorías capitalistas como instrumentos de análisis y sustituirlas por unas nuevas que expresaran el nuevo contenido de las relaciones de producción. Éste último punto obedecía también a la necesaria superación de los fetiches ideológicos burgueses enraizados en las categorías de análisis y denominación capitalistas (ganancia, plusvalía, rentabilidad, interés, explotación, etc.).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Un problema que se había dado en la práctica, tanto en Cuba como en el bloque socialista europeo, había sido el desarrollo contradictorio de los sectores de producción (agrícola e industrial). El desarrollo de estos sectores seguía las mismas vías que había recorrido en los países capitalistas desarrollados, sin la atenuante de que estos, durante su proceso de industrialización, habían contado con la oferta de materias primas y bienes primarios proveniente de los países capitalistas dependientes. El bloque socialista, al intensificar la industrialización, había descuidado el sector agrícola. La reiteración de esta problemática es la razón de que se formule como eje de análisis tanto en el nivel de la economía política como de la política económica. Sin embargo, los escritos del Che poco profundizan en la explicación de esta cuestión, aunque sientan una base para tratarla desde una posición crítica que logre superar los discursos panfletarios del socialismo europeo, el cual, obstruido en gran medida por las necesidades que implicaban la lucha político-ideológica contra el bloque capitalista, planteaban la inexistencia de ese tipo de contradicciones. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Otro punto importante para la nueva economía política debía ser el esclarecimiento de la cuestión a la que Trotski se referiría como la &lt;i style=""&gt;revolución permanente&lt;/i&gt;. O el hecho de que si era posible o no, la instauración de sistemas socialistas independientes, que no entraran en contradicción interna por el influjo capitalista a través de las relaciones internacionales. Particularmente, el Che parece –no lo dice abiertamente- ser partidario de esa revolución permanente: un proceso de establecimiento del socialismo a nivel mundial. Sus ideas sobre el internacionalismo proletario y las campañas guerrilleras en las que participó, abonan este punto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Otra de las proposiciones en cuanto al análisis de la nueva economía política, es el estudio del papel que juega en una economía socialista o pre-socialista la planificación. El Che toca este punto en un doble sentido, que no supone, a pesar de ello, una ambigüedad: considera que debe estudiarse el fenómeno de la planificación para dar explicación al papel de ésta, pero a la vez da por hecho que la planificación es de por sí uno de los ejes más importantes –sino el más- en el proceso de construcción socialista. No cabe en ello contradicción, puesto que las cuestiones en torno al desempeño planificado de la economía no habían sido teorizadas de manera sistemática, eso por un lado. Por otro lado, la lógica que se desprende de la concepción marxista y de la aplicación de un modelo centralizado, coadyuvado por las necesidades objetivas de la humanidad, sitúan como punto indiscutible que la planificación debe ser uno de los puntos neurálgicos de una sociedad que busque el desarrollo humano integral y sustentable, por contraste a un sistema –como el capitalista- que se basa en la anarquía de los procesos de producción, distribución y consumo, la misma que configura su tendencia cíclica hacia la crisis. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Pero Guevara va más allá de sólo señalar la importancia de la planificación: la eleva a carácter de ley en el funcionamiento de la sociedad cuando ésta ha alcanzado la etapa socialista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;En la siguiente cita se constata la forma dual en la que el Che trata la cuestión de la planificación: &lt;i style=""&gt;“La economía política del período de transición falta totalmente. Esto puede ser sujeto a toda una serie de interpretaciones más o menos arbitrarias y nosotros llegamos a una conclusión de que hay una ley general en el socialismo. En estos períodos hay una ley general y esa ley es la de la Planificación, pero con una característica importante, al llegar el momento en que se produce la planificación, el hombre es por primera vez capaz de violentar leyes económicas e ir creándolas”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Pero quizás el punto más importante es el concerniente al funcionamiento o no de la ley del valor, al papel de ésta &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y a los “motivos” que conducen el proceso productivo en la sociedad socialista. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;En primer lugar, ¿a qué se refiere el funcionamiento de la ley del valor?&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Se refiere a la eficiencia de un sistema de precios, basado en el valor-trabajo de las mercancías, en el marco de un intercambio mercantil. Esto reviste singular importancia en la medida en que el socialismo planteaba la propiedad centralizada de los medios de producción, y que por tanto, abolía la posibilidad de un intercambio de mercancías: los productos pasaban de una fábrica a otra –o de una industria a otra-, sin que mediara una relación monetaria, ni siquiera un intercambio de productos&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esto es lo que cuestiona el funcionamiento de la ley del valor, además del hecho de que la producción no estaba orientada sólo sobre la base de los precios, sino también por la necesidad política, estratégica, etc. Es decir, el papel de la ley del valor no era ya la conducción del proceso de producción, como en el sistema capitalista. Por el contrario, la producción está determinada –regulada- por “la ley del desarrollo armónico, planificado, proporcional”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Ello sin embargo, es cuestionable en la medida en que, tanto en Cuba como en muchos países del bloque socialista la Europa del Este, coexistían diferentes modos de propiedad, con el consecuente intercambio mercantil entre los distintos productores directos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;En realidad, y en esas condiciones, el socialismo no “destruye” la acción de la ley del valor, sino más bien la atenúa, sustituyendo su papel rector en el proceso productivo por la primacía de la planificación centralizada y colectiva. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo, muchos de los países del ex bloque socialista habían dejado de lado la cuestión&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, dando como resultado que teóricamente la ley del valor se formulara en base a la escasez –o insuficiencia- de los medios de satisfacción de necesidades, y no precisamente por el hecho de que la producción, sea en condiciones de abundancia o de escasez, encierra valor por ser producto del trabajo&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. En la práctica, esta el retorno a ciertas prácticas capitalistas y a ciertas conductas fuera de los propósitos del socialismo (carácter lucrativo de ciertas empresas, intercambio mercantil desigual, etc.)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;En segundo lugar, la remuneración monetaria como incentivo a la producción condicionaba la existencia del fetichismo del dinero. Esta condición limitaba el desarrollo de la conciencia revolucionaria y configuraba una fuente de contradicción entre los objetivos económicos del socialismo –el aumento de la producción para la satisfacción de las necesidades humanas- y los objetivos culturales –la superación de las relaciones de poder y las formas de conciencia propias de las sociedades divididas en clases.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Por tanto, una de las cuestiones que debía esclarecer la nueva economía política era la forma de desarrollar ambas cosas a la vez. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Éste punto es uno de los más recurrentes en los escritos económicos del Che. La preocupación de las limitantes que pueden acarrear en el largo plazo el predominio de los incentivos materiales es una cuestión que no puede ser obviada, en la medida que atenta contra la realización del socialismo y del ser humano como persona. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Por último, dentro de los escritos económicos del Che, también ocupa un lugar de cierta importancia el papel que juegan la banca, el dinero y los precios en el modo de producción pre-socialista. En primer lugar, la discusión sobre el papel de la banca tiene como principales protagonistas a Marcelo Fernández Font y al Che mismo. La discusión parte de dos argumentos contrapuestos: el primero, Fernández Font, parte del hecho de que el sistema financiero –cuyo órgano rector es el Banco Central- es el agente activo en el proceso de canalización de recursos monetarios provenientes del ahorro hacia los proyectos productivos, principalmente los de inversión. Esta tesis asigna a la banca el mismo papel que juega bajo una sociedad capitalista, donde impera el régimen de propiedad privada y, por tanto, donde el ahorro proviene de agentes particulares. Por otro lado, la respuesta del Che asigna al Banco Central un papel secundario en el proceso de realización de la reproducción ampliada: su papel está supeditado al plan centralizado, al presupuesto nacional, donde su función es distribuir los recursos públicos –sociales-, o más bien “situarlos a disposición de los aparatos inversionistas correspondientes”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Esa función es solamente de facilitador, en la medida en que el gobierno central –a través de los Ministerios de Hacienda y de Industrias- distribuye los recursos para la ejecución de cierto período entre los diferentes consolidados de empresas; los montos de esos recursos son depositados en cuentas del Banco Central, de donde van siendo extraídos, para su realización, por las empresas beneficiarias. La noción de “crédito” o “préstamo” es, por tanto, inoperante; excepto si existen “hechos económicos” con empresas o agentes que aún gravitan en el ámbito de un funcionamiento mercantil. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Lo mismo pasa con el dinero y con los precios, en la medida en que sólo son necesarios para efectos de la contabilización de las operaciones intra e inter industriales de las empresas estatales, pero que no tienen nada que ver con los procesos económicos de rentabilidad o maximización de las ganancias. Los precios, además, sólo sirven como referentes en cuanto los costos de las empresas y su relación con el sector externo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Más allá de estas cuestiones, la relevancia que adquiere en orden a un tópico económico-político es por el hecho de que la discusión no sólo se limita al aspecto práctico, sino que tiene a la base los lineamientos teóricos que deberían sustentar al socialismo y a su fase de construcción, en el sentido de que tanto la banca, como el dinero y los precios, juegan un importante papel en su realización. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo, casi nadie hizo algún caso a estos importantes señalamientos. El resultado fue, en principio, el parasitismo. Luego, la ineficiencia del modelo y, además, del sistema.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;La Política Económica del Socialismo Cubano&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;La política económica a la que aspiraba el Che giraba en torno al Sistema Presupuestario de Financiamiento. Este sistema consistía en la centralización de las decisiones económicas de producción, de los factores y de los productos creados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Esa centralización Guevara la ve como una necesidad, como un producto de las circunstancias y que está respaldada por la experiencia histórica de las corporaciones monopolistas del capitalismo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo, el sistema centralizado que el Che propone sólo adquiere significado a la luz de los objetivos que persigue, que son radicalmente distintos a los que mueven a las empresas transnacionales. En ese sentido, el uso de técnicas propias de los agentes económicos del capitalismo en una situación de tránsito hacia el socialismo, el Che lo describe como una apropiación para sí, de los conocimientos acumulados en el sistema de producción anterior, que representa un paso hacia delante en el proceso histórico de desarrollo de la humanidad&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El Sistema Presupuestario de Financiamiento representa una ruptura con los sistemas utilizados en otros países socialistas, basados en el Cálculo Económico. La diferencia entre ambos, Guevara la define como la existente entre un modelo de competencia perfecta y uno de monopolio. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Pero existen otros elementos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que atañen a la política económica del socialismo que deben ser mencionados, aclarando que si el Sistema Presupuestario representa el eje, eso no significa que dichos elementos carezcan de importancia. La relación en dirección múltiple que existe entre todos estos componentes configura la dialéctica del proceso de transformación social. No podría haber un sistema de gestión centralizado si previamente no existen ciertas condiciones que lo posibiliten, pero también esas condiciones no pueden desarrollarse en un clima de relaciones económicas anárquicas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Una de esas condiciones necesarias es la socialización de los medios de producción. La implementación de esta medida resulta casi obvia si partimos del hecho de que la Revolución Cubana se identificó plenamente con la ideología marxista. No lo es, sin embargo, si apelamos a las condiciones objetivas de Cuba, en la que no existía una conciencia de clase lo suficientemente desarrollada para aceptar el paso de las formas privadas de propiedad hacia formas colectivas. De hecho, en referencia al “repliegue” desde el socialismo hacia un capitalismo de Estado, como efecto de una desvinculación entre conciencia y condiciones objetivas, el Che rescata –en el artículo ya citado- una referencia de Lenin: &lt;i style=""&gt;“La causa consistía en que habíamos avanzado demasiado en nuestra ofensiva económica, en que no nos habíamos asegurado una base suficiente, en que las masas sentían lo que nosotros no supimos entonces formular de manera consciente”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;De nuevo aquí surge el doble sentido del proceso revolucionario: no se puede transformar la conciencia sin ir modificando paulatinamente las condiciones objetivas de desenvolvimiento de los individuos, pero estas condiciones no se pueden desarrollar sin que exista un mínimo grado de conciencia en las masas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Para salvar este círculo vicioso, el Che propondría la ofensiva por ambos frentes&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;: por un lado, lo que ya se mencionaba, la socialización de los medios de producción, cuya gestión estará centralizada, en manos de los organismos de dirección del Estado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Por otro lado, el desarrollo paulatino de la conciencia proletaria a través de programas de educación y de formación, orientada a elevar los conocimientos técnicos y políticos de toda la población.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Este segundo aspecto también se encarna en un componente más específico de la política económica: el paso gradual del estímulo material al estímulo moral y al material indirecto como incentivos fundamentales de la actividad productiva en la sociedad socialista. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;La situación se plantea de este modo: en la sociedad capitalista, el trabajador vende su fuerza de trabajo como mercancía movido por una necesidad material objetiva, esa operación mercantil tendrá como contrapartida una remuneración, identificable en líneas generales con el estímulo material. Aunque, de hecho, el concepto que dentro de sus escritos el Che maneja como &lt;i style=""&gt;estímulo material &lt;/i&gt;se refiere a la remuneración suplementaria que recibe un obrero por desempeñar bien su trabajo tanto en términos cuantitativos –por el número de unidades producidas, por ejemplo- o cualitativos –por la calidad de las mercancías. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Ese tipo de estímulo lleva a una deshumanización progresiva del ser humano, ya que promueve el fetichismo de las formas petrificadas de las relaciones mercantiles: el dinero, la acumulación de valores de uso, etc. Es por tanto, un freno al desarrollo de la conciencia proletaria y, como tal, debe ser superada en orden a la creación del &lt;i style=""&gt;hombre nuevo&lt;/i&gt; y de la nueva sociedad. En palabras del Che, esto queda resumido de forma inmejorable: &lt;i style=""&gt;“El interés material individual era el arma capitalista por excelencia y hoy se pretende elevar a categoría de palanca de desarrollo, pero está limitado por la existencia de una sociedad donde no se admite la explotación. En estas condiciones, el hombre no desarrolla todas sus fabulosas posibilidades productivas, ni se desarrolla él mismo como constructor consciente de la sociedad nueva”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El mecanismo que el Che va definiendo poco a poco es la sustitución progresiva del estímulo material, primero, por un &lt;i style=""&gt;estímulo material indirecto&lt;/i&gt;, éste funcionaría de forma que como recompensa al desempeño excepcional del obrero, los órganos de dirección le “premien” con períodos de formación técnica, en los cuales no dejará de percibir una remuneración. Al terminar ese período de formación, el obrero, ahora con mayores conocimientos, estará en posibilidad de acceder a un puesto de trabajo cuya escala salarial sea mayor. El estímulo material es, pues, con este mecanismo, filtrado en un proceso formación técnica y elevación cultural para el obrero. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo, en el largo plazo, el Che plantea que la abolición del estímulo material –ya sea directo o indirecto- es una necesidad ineludible para alcanzar el objetivo del socialismo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Otro punto relevante es el establecimiento y la difusión del trabajo voluntario. Este aspecto cobra singular importancia en tanto que es un mecanismo que propende a la creación y al desarrollo de una nueva conciencia en las masas. Sin embargo, fuera de su importancia educacional, también tiene un peso económico importante: en un momento en que la economía cubana comienza a crear una base industrial, así como la reestructuración de todos los sectores económicos, se adolece de grandes limitaciones en la productividad de la fuerza de trabajo y combinada con una oferta escasa de trabajadores calificados y una asignación ineficiente de los existentes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;En ese escenario, se volvía imperativo implementar un mecanismo que permitiera echar mano de toda la fuerza de trabajo disponible, de manera extensiva, de forma que pudiera ampliarse la oferta de trabajo global, distribuyéndola en sectores estratégicos o en aquellos en los que más hacía falta. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Ciertamente como lo decía más arriba, no es posible limitar el trabajo voluntario hacia la consecución de objetivos puramente económicos. Hay detrás de él un objetivo educativo y que no puede separársele sin el riesgo de tergiversar o, más bien, de parcializar el análisis. Ello nos podría llevar a conclusiones equivocadas y derivar hacia planteamientos que ya muchos han expuesto antes, y cuya falencia es considerar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los períodos de transición y de transformación sistémica como períodos determinados únicamente por las transformaciones ocurridas a nivel de la base económica. Otro error podría manifestarse en creer que el socialismo puede construirse a través de la transformación parcializada de ciertas áreas de la realidad objetiva, dejando de fuera el ligamen dialéctico entre las distintas esferas de la praxis social, como elementos parciales, y la sociedad, como expresión totalizante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Otros componentes que integran el aspecto político económico del pensamiento guevarista son la humanización de la producción, mediante la reducción de la jornada laboral y una remuneración justa para el obrero; y el fomento de un intercambio equitativo entre los países socialistas, en orden a desarrollar la conciencia y la moral comunista bajo la premisa del internacionalismo proletario.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;La lógica y la dialéctica del pensamiento económico guevarista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Tanto el pensamiento del Che como su práctica se enmarcan en la lógica de los principios revolucionarios, esto es: la lucha para el establecimiento de la sociedad socialista, que significa la supresión de las relaciones de explotación entre los seres humanos a través de la disolución de la propiedad privada. Pero ese objetivo está obviamente ligado a medios específicos que permitan su realización. Ese ligamen tiene un carácter biunívoco desde el momento en que los medios se presentan como necesidades para el logro de los fines, pero que sólo revisten importancia en la medida en que los fines existen. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Más allá de eso, también está la cuestión del carácter especial del fin revolucionario: la liberación del hombre. Y de ahí nace una matización importante: no puede partirse de una aplicación pragmática de los medios para lograr dicho objetivo. No puede aplicarse una premisa del tipo “el fin justifica los medios”, porque esos medios van configurando la realidad objetiva de los sujetos del proyecto socialista, es decir, de las mayorías populares.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Esa relación en doble vía se transmite a las formas en las que se concretizan los medios y los fines, es decir, en la política económica y en la economía política. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Hay, pues, una cuestión dialéctica entre la economía política y la política económica, entre la teoría y la praxis: el desarrollo de uno sólo cobra sentido por el desarrollo del otro; pero ambos están condicionados por una relación de mutua determinación. No puede desarrollarse una economía política que explique y teorice sobre cuestiones que no existen, ni es posible tampoco realizar una práctica revolucionaria si no se sabe en qué consiste lo revolucionario, cuáles son sus objetivos, los sujetos o los agentes sobre los que recaen esos objetivos, etc. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;De ahí que la economía política del socialismo y la política económica para lograrlo, sean dos frentes sobre los que debe trabajarse paralelamente, adaptando los adelantos de uno a la lógica del otro, y viceversa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Es en esto donde subyace la íntima relación entre los dos componentes del pensamiento económico del Che y por lo que no puede entenderse cada uno de ellos aisladamente. De ahí que la explicación de uno de los componentes exija la explicación del otro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Por eso he descrito dichos componentes en los apartados anteriores, de forma separada pero resaltando que la interrelación entre ambos no puede obviarse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Ahora bien, intentado ir más allá, es necesario abstraer el eje sobre el que giran los escritos económicos del Che Guevara. En este sentido, dicho eje puede identificarse no como una explicación científica del funcionamiento del socialismo –o de la fase de transición hacia él- ni de los medios precisos para alcanzarlo; sino más bien como un ejercicio de contraste entre los problemas de la realidad objetiva y de los lineamientos que a su vez aportaron Marx y Lenin –amen de otros teóricos importantes. Dicho contraste parte de un principio enraizado en los mismos cimientos de la teoría marxista: la dialéctica del desarrollo social y el posicionamiento crítico.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Por un lado, la dialéctica del desarrollo de la sociedad capitalista ha creado nuevas condiciones que ni Marx ni Lenin alcanzaron a ver, lo mismo en el caso de la construcción del socialismo. Por otro lado, el posicionamiento crítico, es a la vez la formulación de críticas externas –contra las contradicciones del sistema capitalista- y de críticas internas –en torno a la efectividad y la falibilidad de los mecanismos hasta entonces implementados por los países socialistas de Europa&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;La última de ellas, la crítica interna, es lo que a mi juicio reviste mayor importancia en este caso, puesto que representa un intento de superación de los dogmatismos en los que cayo el sistema soviético, y que hacían ver la realidad objetiva como un equilibrio estático, y no como un “equilibrio móvil”, propio de la concepción marxista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Los planteamientos críticos del Che –fuera de un rigor científico más o menos discutible- vienen a revitalizar los procesos de autocrítica que habían quedado en el olvido. Son planteamientos de crítica desde y para la izquierda, y no contra ella. Y por tanto, configuran el eslabón necesario e insalvable del proceso de tesis-antítesis-síntesis, en el que se fundamenta la fortaleza de la concepción marxista. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Puede considerarse la tesis como los planteamientos marxistas tradicionales, incluyendo la teorización del período soviético. En ese caso, el planteamiento del Che podría considerarse como la antítesis, como el cuestionamiento sobre la base de nuevas condiciones en la realidad objetiva. Hace falta pues la síntesis, que no se ha elaborado todavía, pero que resulta de inobjetable importancia. Es hora de buscarla.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;Conclusiones&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;En el momento actual, el predominio de la política y la economía capitalista, reviste de imposibilidad todo intento de explicar el funcionamiento de alternativas de carácter socialista. Ello en tanto que no puede teorizarse sobre aspectos inexistentes, sin el riesgo de caer en la elaboración de meras hipótesis y elucubraciones que no representarían más que un ejercicio literario o académico. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Sin embargo, el escenario de crisis sistémica que se presenta en el entorno económico y político –amen de las crisis ideológica y ecológica- mundial, crea las posibilidades para la realización de alternativas políticas, económicas y culturales, cuyo eje sea el beneficio de las mayorías populares. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;En consecuencia, el conocimiento de las corrientes teóricas y prácticas alternas al capitalismo se vuelve una necesidad. Dentro de estas corrientes se encuentra la propuesta socialista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Los planteamientos del Che Guevara son uno de los aportes que más podrían contribuir a desmitificar las concepciones deterministas sobre el hombre y el mundo, y cuyas premisas permitirían rescatar los principios fundamentales del marxismo, tan tergiversado a lo largo de la historia. Esos planteamientos bien podrían recogerse, sopesados a su vez por el arma de la crítica revolucionaria, en orden a elaborar guías estratégicas que permitan crear alternativas de carácter humanizante y sustentable. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;La interrelación existente entre los distintos aspectos de la política económica que el Che planteó, muestra claramente que el socialismo no puede construirse a través de transformaciones aisladas en las distintas esferas de la praxis humana. Por el contrario, el socialismo se plantea como una transformación radical e integral del aparataje sistémico, que no puede identificarse como la suma mecánica de las transformaciones parciales, sino como un cambio que considere los efectos dinámicos de determinación entre las partes, que son multidireccionales, y entre las partes y el todo, cuya relación es biunívoca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;También es necesario tener en cuenta que sobre esas relaciones pesa el carácter histórico de condiciones que podrían resaltar o menoscabar los efectos codeterminantes entre las partes y el todo, pero que no pueden hacerlas desaparecer por completo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Más que un aporte científico elaborado por completo, la obra económica del Che se perfila como una fuente de señalamientos importantes que no pueden dejarse de lado. Esto en la medida que su punto de partida es la concepción dialéctica de la sociedad, alejándose así de los dogmatismos que habían aquejado a las propuestas soviéticas, y mostrándonos que el camino a seguir es la contrastación entre teoría y praxis. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Por último, más allá de sus escritos, la vida del Che representa talvez es el ejemplo más sobresaliente del ideal de la lucha revolucionaria. Su vida, apegada en todo momento y en toda circunstancia a los valores revolucionarios, es el testimonio de que la creación de un hombre nuevo y de un nuevo mundo son objetivos posibles. Talvez mucho más acá de lo que nos imaginamos.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;u&gt;Bibliografía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Guevara, Ernesto. &lt;i style=""&gt;Apuntes críticos a la economía política&lt;/i&gt;. Ocean Press. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Guevara, Ernesto. &lt;i style=""&gt;El socialismo y el hombre en Cuba.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Guevara, Ernesto, et al. &lt;i style=""&gt;El gran debate sobre la economía en Cuba&lt;/i&gt;. Ocean Press.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Ruiz, Santiago. &lt;i style=""&gt;El pensamiento económico del Dr. Ernesto (Che) Guevara&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 21pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Taibo II, Paco Ignacio. &lt;i style=""&gt;Ernesto Guevara, también conocido como el Che. &lt;/i&gt;Editorial Planeta. 1997.&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ruiz, Santiago. &lt;i style=""&gt;El pensamiento económico del Dr. Ernesto (Che) Guevara. &lt;/i&gt;2002&lt;i style=""&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Guevara, Ernesto. &lt;i style=""&gt;Versión de acta inédita 2 de octubre de 1964&lt;/i&gt;; en &lt;i style=""&gt;Apuntes críticos a la Economía Política, Anexo 2: Selección de actas de reuniones efectuadas en el Ministerio de Industrias&lt;/i&gt;. Ocean Press. &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En una serie de pequeños artículos publicados entre 1963-1964, el Che y otras personalidades del ámbito económico de la Cuba revolucionaria, dieron vida a una polémica sobre el funcionamiento de la ley del valor, entre otras cosas. Esta polémica sería llamada después “el gran debate”. La mayoría de esos artículos han sido recopilados y publicados por Ocean Press y el Centro de Estudios Che Guevara, con el título de &lt;i style=""&gt;El Gran Debate Sobre la Economía en Cuba&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; La principal polémica se origina en torno al Che Guevara (&lt;i style=""&gt;Sobre la concepción del valor&lt;/i&gt;), Alberto Mora (&lt;i style=""&gt;En torno a la cuestión del funcionamiento de la ley del valor en la economía cubana en los actuales momentos&lt;/i&gt;), y Miguel Cossío (&lt;i style=""&gt;Contribución al debate sobre la ley del valor&lt;/i&gt;). Los tres artículos se encuentran en &lt;i style=""&gt;El Gran Debate…&lt;/i&gt; Ocean Press, 2006. &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Cossío, Miguel. &lt;i style=""&gt;Contribución al debate sobre la ley del valor.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; “&lt;i style=""&gt;A partir de 1930, por un largo período (que duró hasta el final de la II Guerra Mundial), esta cuestión del funcionamiento de la ley del valor no fue tratada más. Durante este tiempo predominó el criterio de que la cuestión del valor no era pertinente de tratar, como problema, en la construcción del socialismo. Esto, en cuanto a la discusión teórica, puesto que, prácticamente, todo el mundo siguió calculando precios y los planes que elaboraba GOSPLAN, calculaban todos los factores de rentabilidad y precios&lt;/i&gt;”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mora, Alberto. &lt;i style=""&gt;En torno a la cuestión del funcionamiento de la ley del valor en la economía cubana en los actuales momentos.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Mora defiende, de hecho, una posición basada en la definición del valor como una relación-insuficiencia. Cita, para justificarla, algunos economistas rusos (Novozhilov, Nemchinov, Kantorovich, etc.); y señala, además, que dicha concepción nada tiene que ver con las teorías subjetivistas (la escuela marginalista, principalmente). Por otro lado, el Che trata de apegarse a la teoría marxista del valor-trabajo al decir que “&lt;i style=""&gt;podría acercarse más a la realidad la idea de que la relación necesidad-recursos está implícita en el concepto de valor, lo que parece lógico, ya que esta fórmula puede intercambiarse por la de oferta-demanda existente en el mercado y que constituye uno de los eslabones en el funcionamiento de la ley del valor o de la relación valor”&lt;/i&gt;; Guevara, Ernesto. &lt;i style=""&gt;Sobre la concepción del valor.&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ernesto, Guevara. &lt;i style=""&gt;La banca, el crédito y el socialismo.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i style=""&gt;“Las formas de conducción de la economía, como aspecto tecnológico de la cuestión, deben tomarse de donde estén más desarrolladas y puedan ser adaptadas a la nueva sociedad. La tecnología de la petroquímica del campo imperialista puede ser utilizada por el campo socialista sin temor de contagio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la ideología burguesa. En la rama económica (en todo los referente a normas técnicas de dirección y control de la producción) sucede lo mismo”. &lt;/i&gt;Guevara, Ernesto. &lt;i style=""&gt;Sobre el Sistema Presupuestario de Financiamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Lenin, V. I. &lt;i style=""&gt;Problemas de la edificación del socialismo y del comunismo en la URSS&lt;/i&gt;. Citado por el Che, en &lt;i style=""&gt;Sobre el Sistema Presupuestario de Financiamiento&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn11"&gt;  &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt; A causa de esa relación, todos los componentes de la política económica tienen su contraparte en la política de educación, y no pueden ser separadas la una de la otra sin romper el marco que podría posibilitar la creación de la nueva sociedad: &lt;i style=""&gt;“Entre tanto, la base económica adaptada ha hecho su trabajo de zapa sobre el desarrollo de la conciencia. Para construir el comunismo, simultáneamente con la base material hay que hacer al hombre nuevo.” &lt;/i&gt;Guevara, Ernesto. &lt;i style=""&gt;El Socialismo y el Hombre en Cuba.&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Guevara, Ernesto. &lt;i style=""&gt;A modo de prólogo. “Algunas reflexiones sobre la transición socialista”&lt;/i&gt;; el cual es un fragmento de una carta que el Che le dirigiría a Fidel, en abril de 1965, y que fue incluida &lt;i style=""&gt;a modo de prólogo&lt;/i&gt;, en el volumen &lt;i style=""&gt;Apuntes críticos a la Economía Política&lt;/i&gt;. Ocean Press. 2006.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn13"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2552285885308682115&amp;amp;postID=187002436749110343#_ftnref13" name="_ftn13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En torno al debate sobre las cr
